Hay que mantener las dos manos en el volante y reducir la velocidad, entre otras medidas de seguridad; es de los factores que más afectan a la conducción
3 minutos de lectura'
La niebla invadió este martes 26 de mayo la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, reduciendo notablemente la visibilidad en calles y rutas. Este fenómeno, habitual durante los meses más fríos del año, incrementa el riesgo al volante y obliga a extremar los cuidados al manejar.
Frente a este escenario, desde el Automóvil Club Argentino (ACA) remarcan la importancia de extremar los cuidados y modificar ciertos hábitos de manejo para reducir riesgos, sobre todo para los viajes en ruta (aunque sirven también para un uso urbano).
“La niebla y la calzada mojada son dos de los factores que más afectan la conducción”, explican desde la entidad. Por eso, si el viaje puede postergarse, lo más recomendable es esperar a que mejore la visibilidad.
Ahora bien, cuando no queda otra opción que salir a la ruta o continuar circulando, lo primero es mantener la calma. Ante este tipo de condiciones, los especialistas recomiendan sujetar el volante con ambas manos, evitar maniobras bruscas y no realizar cambios de carril innecesarios.
Otro punto fundamental es el correcto uso de las luces. El ACA aconseja circular siempre con las luces bajas encendidas y utilizar las luces antiniebla en caso de que el vehículo las tenga incorporadas. En cambio, desaconsejan totalmente el uso de las luces altas, ya que generan un efecto rebote sobre la niebla que termina reduciendo aún más la visibilidad.
También recomiendan no utilizar las balizas mientras el vehículo está en movimiento. Aunque muchos conductores las encienden para intentar “hacerse visibles”, lo cierto es que pueden generar confusión en el resto de los automovilistas, quienes podrían interpretar que el vehículo está detenido o por detenerse.

La velocidad es otro factor clave. Cuando la visibilidad disminuye, resulta indispensable reducir la rapidez para poder reaccionar a tiempo frente a cualquier imprevisto. No se trata de circular por debajo de la velocidad mínima permitida, sino de adaptar la marcha a las condiciones del camino.
En paralelo, también es importante aumentar la distancia respecto al vehículo de adelante. Con niebla, los tiempos de reacción se reducen y el pavimento húmedo puede alargar considerablemente la distancia de frenado. Mantener un margen mayor ayuda a evitar maniobras de emergencia.
A su vez, los especialistas recomiendan utilizar al vehículo delantero como referencia visual para interpretar el estado del camino. La clave está en no perderlo de vista, aunque siempre manteniendo una distancia prudente.

Otro aspecto importante es evitar distracciones dentro del habitáculo. En situaciones de baja visibilidad, cualquier segundo de desconcentración puede resultar determinante. Por eso, se recomienda bajar el volumen de la música, evitar manipular el celular y mantener toda la atención puesta sobre el camino.
Además, antes de comenzar el viaje resulta fundamental revisar el estado de las escobillas limpiaparabrisas, el correcto funcionamiento de las luces y la presión de los neumáticos.
1Estos son los autos más seguros de la Argentina, según un centro especializado
2Encuentran un histórico auto abandonado hace 45 años con una historia de película
3Leyendas, tragedias y el “Muro de los campeones”: el circuito en el que Colapinto dejó su huella
4Una automotriz china abrirá una fábrica en la Argentina





