Coronavirus en la Argentina. En la ciudad, los locales cerrarán entre la 1 y las 6, pero se podrá circular

Los locales gastronómicos deberían cerrar entre la 1 y las 6 al igual que el resto de los comercios a excepción de las farmacias; el gobierno porteño no prohibiría la circulación de personas
Los locales gastronómicos deberían cerrar entre la 1 y las 6 al igual que el resto de los comercios a excepción de las farmacias; el gobierno porteño no prohibiría la circulación de personas Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez
Mauricio Giambartolomei
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9 de enero de 2021  • 02:31

Restricción nocturna en los comercios, principalmente los gastronómicos y de entretenimientos, reducción de personas en encuentros sociales, pero libre circulación. Esas son las principales medidas que entrarán en vigencia en la ciudad de acuerdo al decreto de necesidad y urgencia (DNU), que fue publicado en el Boletín Oficial, para intentar frenar la suba de contagios de Covid-19. El documento, como lo anunció el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, actúa como una recomendación para que las jurisdicciones establezcan los alcances generales de la medida que, en la Ciudad, comenzará a regir desde la madrugada del domingo.

El espíritu inicial del borrador del DNU indicaba que se debía frenar la circulación nocturna en todo el país entre las 23 y las 6 con un objetivo claro: controlar las aglomeraciones de personas en bares y fiestas clandestinas que, de acuerdo a la percepción de los especialistas y el propio gobierno de la Nación, son uno de los focos de contagio en el ascenso que está experimentado la curva de casos de Covid-19.

Los locales gastronómicos deberían cerrar entre la 1 y las 6 al igual que el resto de los comercios a excepción de las farmacias; el gobierno porteño no prohibiría la circulación de personas
Los locales gastronómicos deberían cerrar entre la 1 y las 6 al igual que el resto de los comercios a excepción de las farmacias; el gobierno porteño no prohibiría la circulación de personas Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez

Sin embargo el gobierno porteño anunció esta tarde que la actividad comercial, gastronómica, cultural y de entretenimientos deberá permanecer cerrada de 1 a 6, a excepción de las farmacias. Durante el día se especulaba que la franja horaria estaría incluida entre la medianoche y las 5, pero hubo cambios desde la publicación del DNU; hasta el momento los bares, restaurantes y el resto de los locales del rubro podían estar abiertos hasta las 3.

Además se deberá reducir la cantidad de personas, de 20 a 10, permitidas en los encuentros sociales en espacios abiertos cerrados, tanto privados y públicos. El transporte público seguirá reservado para los trabajadores que cumplen tareas esenciales y aquellos que ya estaban habilitados, mientras que la circulación de personas no tendrá restricciones de ningún tipo. Todas las medidas, según anunció esta tarde el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli, entrarán en vigencia a la 1 del domingo, es decir, el sábado después de la medianoche.

"La situación sanitaria cambió en la ciudad. Se están contagiando personas de menor riesgo, pero como ocurre en otras partes del mundo, contagian a otras de mayor riesgo y la ocupación hospitalaria comienza a crecer. No habrá restricción a la circulación en este momento de la pandemia. Tomamos estas medidas para cuidar el trabajo", afirmó Santilli quien tomó la posta de Horacio Rodríguez Larreta ya que el jefe de Gobierno se encuentra aislado tras haber dado positivo de Covid-19.

"No nos queremos descuidar porque estamos viendo lo que está pasando en el mundo y en le región. Apelamos una vez más a la responsabilidad social, darle la pelea al virus es una tarea de todos. Vamos a desplegar todos nuestros agentes para controlar 76 zonas de aglomeración, 39 de ellas en puntos gastronómicos y 37 espacios público", amplió Santilli.

No habrá restricción a la circulación en este momento de la pandemia. Tomamos estas medidas para cuidar el trabajo
Diego Santilli, vicejefe porteño

El DNU y la sugerencia de Nación es la consecuencia de una suba de casos que se registra en forma sistemática desde diciembre hasta hoy, con cifras en ascenso que preocupan. Marchas, manifestaciones, encuentros populares, fiestas clandestinas y fiestas de fin de año fueron los focos de la propagación del virus hasta llegar a un escenario de rebrote o de segunda ola.

Santilli explicó que hace un mes en la ciudad había un promedio diario de 350 casos y hoy la media se encuentra en 942, con días que superaron los 1500 casos. El número R, o índice de contagiosidad, se encuentra en 1,05 y la ocupación de camas de terapia intensiva del sector público se encuentra en 28%, con una letalidad del 3,27%.

Este jueves fueron 1556 los nuevos infectados en la Ciudad de Buenos Aires en una jornada con cinco fallecidos. En todo el país se reportaron 13.835 casos, la cifra más alta de los últimos dos meses y medio y el tercer día consecutivo en superar los 13.000 casos, para llegar a 1.690.006 infectados. De ese número, 1.484.794 ya se recuperaron, aunque el total de muertos por la pandemia llegó a 44.122 con los 146 decesos del jueves.

Apelamos a la responsabilidad social, darle la pelea al virus es una tarea de todos. Vamos a desplegar todos nuestros agentes para controlar las 76 zonas de aglomeración
Diego Santilli, vicejefe porteño

El decreto tendrá una extensión de 14 días y plantea bajar la frecuencia de los vuelos al exterior, con una reducción de hasta el 40%, y a los turistas internos se les exigirá la presentación de un test PCR al llegar a destino por la vía área. "El Gobierno Nacional fija pautas generales, pero hay cuestiones culturales y climáticas que tienen que ver con adaptar medidas a las provinciales y jurisdiccionales", explicó Cafiero en el anuncio de ayer por la mañana acompañado por la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzoti, y el ministro de Turismo, Matías Lammens.

Antes de conocer los alcances del DNU la Ciudad mantenía la idea de esperar hasta la segunda semana de enero para confirmar si se mantenía el ascenso de la curva de contagios o si se trataba de una situación pasajera. Por tal razón sostenía que la mejor medida para estos momentos era controlar la actividad nocturna, pero no impedir la circulación de las personas.

Como ocurrió durante la segunda etapa de la cuarentena, cuando la curva de casos iba en descenso o se encontraba en una meseta que permitía reabrir actividades, la Ciudad tenía una actitud más aperturista que el resto de las jurisdicciones, lo que le significó algunos desencuentros con funcionarios bonaerenses y el gobernador provincial, Axel Kicillof. En este caso la postura fue similar, aunque con matices debido a la necesidad de imponer algunos controles.

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