Elecciones 2021: el larretismo se enfrenta a un desafío poco conocido y pone en juego su mayoría
De los 60 legisladores porteños, el interbloque Vamos Juntos reúne 38, pero 21 terminan su mandato en diciembre
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Por primera vez en seis años el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta enfrenta un desafío desconocido. Mañana, en las elecciones legislativas de medio término, el bloque de Vamos Juntos arriesgará más de la mitad de las bancas en la Legislatura porteña si se cuenta la renovación de todos sus socios políticos. Con ellos, se alumbraron acuerdos que le permitieron al oficialismo sancionar proyectos de ley que encontraron cierta resistencia en la oposición y que, sin esa fuerza mayoritaria, quizás hubiesen sido descartados.
Sobre un total de 60 bancas, Vamos Juntos ostenta 26 del Pro duro, pero el número asciende a 38 si se suman las nueve de la Unión Cívica Radical/Evolución, las dos del Partido Socialista y una del GEN, con lo que el oficialismo reúne la mayoría simple para sancionar gran parte de las leyes que pasan por el recinto. Sin embargo, el panorama no es alentador para el viejo anhelo del larretismo: llegar a las 40 bancas propias, una mayoría especial que le permitiría aprobar sin problemas las propuestas más controvertidas, por ejemplo, aquellas que requieren un cambio de zonificación en la ciudad.
El oficialismo está a solo dos butacas de esa mayoría especial que requieren algunas normas y llegar a ese número le permitiría al Ejecutivo porteño eludir toda discusión o, al menos, ofrecer el debate, pero luego aprobar las iniciativas sin problemas. El enfrentamiento más encendido con la oposición es por el manejo de las tierras públicas y el avance de la urbanización en superficies que podrían tener otros usos, como el predio de Costa Salguero y Punta Carrasco. El desarrollo edilicio suele ser otro eje de discusión.
Mañana, el oficialismo pone en juego 21 de esas 38 bancas y, a juzgar por el resultado de las PASO de septiembre, si se mantiene la tendencia Vamos Juntos terminará resignando algunos lugares, aunque mantendría la mayoría simple, es decir, más de 30 posiciones. En las legislativas se renovará la mitad del recinto; el Frente de Todos pondrá en juego seis de los 17 escaños que reúne en la actualidad.
El vicepresidente primero de la Legislatura, Agustín Forchieri, es uno de los diputados que debe dejar su cargo en diciembre. En su lugar ingresaría el candidato Emmanuel Ferrario, cabeza de la lista Juntos Podemos Más que compitió en las PASO con otras dos. A Forchieri se sumarán Gastón Blanchetiere, Claudio Cingolani, María Ferrero, Cristina García, María Luisa González Estevarena, Guillermo González Heredia, Paola Michielotto, Rodrigo Morán, María Sol Méndez, María Celeste Peña, Hernán Reyes, Claudio Romero, Gonzalo Straface y Guillermo Suárez.

El recambio del interbloque se completa con los salientes Ariel Álvarez Palma, María Inés Gorbea, Leandro Halperín y Juan Nosiglia (UCR/Evolución); Hernán Arce (Partido Socialista) y Sergio Abrevaya (GEN).
En el Frente de Todos terminan su mandato en diciembre Leandro Santoro y Lorena Pokoik (ambos postulantes a diputados nacionales por la ciudad de Buenos Aires), Victoria Montenegro, María Rosa Muiños, Santiago Roberto y Juan Manuel Valdés. En el bloque de Izquierda Socialista-Frente de Izquierda Unidad, culminan su período Pablo Almeida y Mercedes de Mendieta; y en Autodeterminación y Libertad, Marta Martínez.
Si en las elecciones de mañana el oficialismo repite el resultado, superior al 47% de los votos, lograría retener 16 de las bancas, por lo que perdería cinco lugares aunque mantendría su mayoría en el recinto con 33 legisladores propios del interbloque. En ese caso, el larretismo debería comenzar a tejer nuevas alianzas, como lo hizo hace seis años, para lograr consensos en los proyectos más cuestionados.
El Frente de Todos, que obtuvo el 24% del total de los votos las PASO, lograría mantenerse como la segunda fuerza más votada por los porteños si repite esos números. El bloque conducido por Claudio Ferreño, de mantener ese rendimiento, lograría ingresar ocho bancas, es decir, dos más de las que puso en juego.
El impacto más saliente de las PASO, de la mano del explosivo Javier Milei, fue la performance electoral de Libertad Avanza que se convirtió en la tercera fuerza más votada. Con el youtuber Ramiro Marra como su primer candidato, llegó a reunir casi el 14% de los votos, con lo que lograría introducir cuatro diputados en la Legislatura.

La izquierda, en cambio, perdería algo de representación. El Frente de Izquierda, con el 6% obtenido en las internas, retendría las dos bancas que pone en disputa, pero Autodeterminación y Libertad perdería su lugar en el recinto.
Para el oficialismo no es un escenario desfavorable, aunque se presenta diferente a lo que viene acostumbrado en los últimos años. La lenta, pero efectiva, construcción de sociedades políticas le posibilitó al bloque hoy denominado Vamos Juntos llegar a la mayoría simple con 38 integrantes y mantenerse a solo dos votos de los dos tercios para los proyectos especiales. Ese panorama podría cambiar tras las elecciones de mañana, a partir de diciembre.






