Quieren que una estación del nuevo subte A se llame Papa Francisco
El macrismo presentará un proyecto en la Legislatura; se trata de la estación San José de Flores
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El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, inauguró este mediodía las dos nuevas estaciones de la línea A del subte, seis años después de la conclusión de las obras. En medio del acto el líder del Pro adelantó también que espera poder renombrar una de esas estaciones con el nombre de Papa Francisco, en homenaje al sumo pontífice, quien habitualmente tomaba ese medio de transporte cuando vivía en Buenos Aires.
El Pro elaboró un proyecto, a cargo de Cristian Ritondo, para que la Legislatura porteña autorice el renombre de dicha estación. "Esperamos que nos acompañen", dijo Macri durante el acto, este mediodía.
Se trata de la estación San José de Flores, ubicada justo enfrente de la Basílica homónima, lugar lugar que el Papa frecuentaba de chico cuando formaba parte de la Acción Católica. Allí fue donde -cuenta el párroco Gabriel Marronetti- , siendo un joven de 17 años, escuchó por primera vez el llamado de Dios para seguirlo como pastor de la Iglesia.
Además de dicha estación, se inauguró también "San Pedrito". Con estas dos estaciones, se calcula que el ramal que corre a lo largo de la avenida Rivadavia sumará unos 35.000 pasajeros a los 400.000 que ya lo utilizan entre Carabobo y Plaza de Mayo.
Seis años después
El estreno se produce a seis años de la conclusión de las obras de ingeniería civil de ambas paradas y varias semanas después de la más reciente estimación del gobierno porteño. Desde 2007 hasta la fecha, cuestiones técnicas, gremiales e, incluso, políticas postergaron la inauguración de las dos estaciones.
La prolongación de la línea A hacia el interior del barrio de Flores demandará la incorporación de dos formaciones -de cinco vagones cada una- marca Siemens Schuckert, reacondicionadas en el país, a la actual flota de coches chinos. Así, la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) y la concesionaria Metrovías planifican mantener la frecuencia entre servicios.
Los metrodelegados, en cambio, sostienen que ese refuerzo no será suficiente y que habrá demoras.




