Buscan convertir el veneno de avispa en un antibiótico contra bacterias muy resistentes

Un grupo de científicos busca utilizar el veneno de avispa para transformarlo en un antibiótico contra las bacterias superresistentes
Un grupo de científicos busca utilizar el veneno de avispa para transformarlo en un antibiótico contra las bacterias superresistentes Crédito: Archivo
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15 de octubre de 2020  • 13:29

Avanza una nueva investigación para combatir bacterias superresistentes. Un grupo de especialistas busca utilizar el veneno de avispa para transformarlo en un antibiótico contra este tipo de bacteria y ya lo probó en ratones, con lo que podría pasar a los testeos en humanos próximamente.

Las bacterias superresistentes son un complejo objeto de estudio para los investigadores y se están convirtiendo en una amenaza, ya que según publicó el diario El País, al año mueren aproximadamente 700.000 personas en el mundo por enfermedades que estarían relacionadas con estas bacterias.

Las bacterias superresistentes son patógenos inmunes a la mayoría de los antibióticos conocidos y surgen a partir del abuso de los medicamentos y la automedicación. Por eso, los científicos creen que es posible que en algunos años aparezcan nuevas versiones de bacterias desconocidas o que anteriormente estaban controladas, con lo que sería necesario generar nuevos antibióticos.

En este contexto, el biotecnólogo César de la Fuente lideró una investigación que estudió el veneno de avispa, que contendría una toxina que podría convertirse en un efectivo antibiótico para este tipo de bacterias superresistentes.

"Lo que está pasando en la actualidad es que las bacterias han desarrollado mecanismos para sobrevivir e inactivar a los antibióticos que tenemos en los hospitales y en las farmacias", explicó De la Fuente.

El científico usa en su investigación el veneno de la especie Vespula lewisii. Las propiedades de esta sustancia se conocían desde hace varios años, pero, según reconoció, la toxicidad era demasiado alta como para pensar en el desarrollo de un fármaco.

El método ya fue patentado y demostró ser eficiente en ratones. De la Fuente y su equipo reprogramaron las moléculas del veneno para que no fuera tóxico en los seres humanos y pudieran tratar enfermedades infecciosas.

Otra de las características novedosas de este veneno es que tiene propiedades antiinflamatorias. "Son interesantes porque en cualquier infección se da una respuesta inflamatoria y en muchos casos esto genera una situación de gravedad que en ocasiones lleva a la muerte. Descubrimos que el veneno de avispa también puede disminuir estas respuestas inflamatorias agudas", detalló el investigador.

"Con nuestro antibiótico conseguimos que el 80% de los ratones sobreviviera a una infección letal. Sin tratamiento, todos los animales hubieran muerto al cabo de una semana", sintetizó De la Fuente. Ahora resta examinar los resultados en humanos.

La Organización Mundial de la Salud ya alertó sobre el problema de las bacterias superresistentes. La entidad expresó que si no se producen nuevos medicamentos, en 2050 van a morir 10 millones de personas al año en el mundo como consecuencia de infecciones intratables y se estima que será la primera causa de muerte por enfermedad.

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