
En Laprida todos se comprometieron a combatir el infarto
Instan a producir alimentos más sanos
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¿Es posible que una comunidad entera se comprometa a combatir las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en el mundo?
En Laprida, a 450 kilómetros de Buenos Aires, la respuesta es afirmativa. Por decisión oficial, esta comunidad implementará el Programa de Prevención del Infarto en la Argentina (Propia), una iniciativa que científicos y tecnólogos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) llevan adelante en el país sobre la base de un modelo aplicado, a partir de la década del 70, en Finlandia, para lograr poblaciones menos expuestas al riesgo cardiovascular.
"Quiero intervenir esta comunidad como hicieron en Finlandia", dijo sin titubear la escribana Susana Iglesias, intendenta -como ella misma quiere ser llamada- de la ciudad, cuando decidió integrar la iniciativa a la ciudad.
¿En qué consiste la propuesta? "Nosotros nos comprometemos -explicó el doctor Marcelo Tavella, director del Propia- a diseñar y planificar estrategias de intervención directa sobre la comunidad, como por ejemplo campañas de divulgación contra el tabaquismo u otras que hacen eje en la actividad productiva: invitar a los productores y los comerciantes a producir y comercializar alimentos básicos con ingredientes más sanos."
Los científicos y tecnólogos del proyecto han diseñado las fórmulas de un puñado de alimentos llamados funcionales (ver infografía), que son buenos para el corazón.
La batalla principal de los propianos (como se llaman a sí mismos) a la hora de sentarse a la mesa son las grasas, "pero no solamente el colesterol -advierte Tavella, experto en aterosclerosis, principal causa de infarto-, sino también las grasas saturadas y las trans, que son artificiales. Todas ellas son muy malas para la salud del corazón y las arterias".
En el país, el emprendimiento ya se aplica en las ciudades bonaerenses de Balcarce y Cabildo, y otras (como Bahía Blanca) han adoptado parte de las estrategias propuestas.
A Iglesias, el programa la sedujo "porque no es académico sino volcado hacia la comunidad, y apunta a una medicina preventiva, no asistencial".
Los expertos de la UNLP lograron reemplazar esas grasas por otras beneficiosas para la salud, que son insaturadas y ricas en ácidos grasos omega 3, 6 y 9, y desarrollaron fórmulas para incluirlas en panes, dulces, alfajores, pollos, huevos, fideos, aceite, dulce de leche y otros alimentos básicos.
"Uno piensa en la prevención del infarto y piensa en el médico -dice el doctor Tavella-. Pero el compromiso es de toda la sociedad. Si lo que comemos es más sano, disminuye el riesgo."
Un modelo para todos
Laprida tiene 10.000 habitantes y un único hospital municipal donde se atiende toda la población. "No hay clínicas privadas -dice el doctor Sergio Alacid, secretario de Atención Primaria de la Salud de la ciudad-. La gente puede ir al consultorio médico privado, pero si tiene que realizarse análisis u otras intervenciones va al hospital. Todos tienen iguales comodidades, las habitaciones son para 1, 2 o 3 y muy bien equipadas."
El doctor Alacid explica que durante sus 25 años como médico dedicó buena parte a trabajar en terapia intensiva. "Pero llegó un día en que decidí dejar de estar tanto en contacto con la muerte y me pasé del otro lado: a la atención primaria, en la prevención."
Así, en el año 2000 llegó nuevamente a Laprida, su ciudad natal, desarrolló un proyecto y se lo acercó a la intendenta.
"Comprendió de inmediato la filosofía del emprendimiento -afirma el doctor Alacid-. Uno está cansado de escuchar que la prevención es lo más importante, pero para concretarlo debe haber decisión política, y aquí la encontramos en la escribana Iglesias."
El médico indica que un trabajo epidemiológico que realizó entre 1995 y 2000 le indicó que la primera causa de muerte en Laprida son las enfermedades cardiovasculares: casi el 49% de los casos contra un 18% de cáncer y poco más del 6% de accidentes.
Llegaron las grasas buenas
El eje principal de la intervención sobre la comunidad de Laprida es, por ahora, la alimentación. "El Propia ya hizo lo que en otras ciudades -explica su director-: ofrecer a los productores y comerciantes su know how para lograr productos más saludables."
Por ejemplo, "sembrar lino para hacer el pan, porque es rico en omega 3, como hicieron los panaderos de Bahía Blanca, donde las ventas subieron de 70 mil kilos por mes a 110 mil cuando comenzaron a usar estas semillas. Es decir, venden más, a igual precio y un producto más saludable."
La idea es similar con los productos de origen animal: si vacas, cerdos y pollos comen granos más sanos, lograrán carne y huevos con otra composición, más sana.
El mismo ejemplo vale para los que fabrican pastas o galletitas.
Otro problema que preocupa son las frituras. "Nada deseables -dice el doctor Marcelo Tavella-, pero no pueden prohibirse. Después de dos años y medio logramos un aceite más estable y resistente a las temperaturas, más que el de oliva, que aquí, por su precio, no podemos usar para freír, como en Europa."
El cardiólogo agrega que a través de un convenio entre la universidad y la empresa Dow Agros Science estimularon la siembra de una variedad de semilla de girasol (alto oleico) que cuesta igual que un aceite de girasol común, pero tiene alta resistencia a la temperatura. "Lo está comercializando la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca -agrega Tavella-. La idea es que también se produzca en Laprida. Y hay otros sectores interesados: cadenas de fast food argentinas que quieren dejar de usar las mezclas con hidrogenados, pésimas para la salud."
El intercambio
"A cambio de la difusión de estos conocimientos-afirma Tavella-, Laprida se compromete a pagar el salario de un miembro de su ejecutivo municipal a la UNLP (unos 870 pesos) más viáticos y estada a la gente del Propia que viaje a la ciudad. Tendrán una universidad detrás del teléfono, y la universidad una manera de ofrecer un servicio y de mostrar qué ha logrado."
En Laprida, las preocupaciones y objetivos están claros.
"Tenemos todos los factores de riesgo: obesidad, hipertensión, tabaquismo, alcoholismo, diabetes, sedentarismo, hipercolesterolemia -afirma el doctor Alacid-. Mejoramos la actividad física con la construcción de tres bicisendas. Cada vez son más las personas que se suman al hábito del movimiento. Pero nos preocupa disminuir el tabaquismo, y también el alcoholismo entre los más jóvenes de la comunidad."
"La idea es que el lapridense -dice por su parte la escribana Iglesias- tenga alimentos sanos para comprar, no tome y no fume y realice actividad física."
Además, tiene una aspiración clara: "Que este proyecto que empieza ahora no termine nunca. Porque mejorar la calidad de vida de la gente debería ser una actividad continua, aquí y en todas partes".






