Encuentran restos preincaicos en el Titicaca

Confirmarían la presencia de la cultura Tiwanaku, que existió entre los siglos II a.C. y XII de esta era
Confirmarían la presencia de la cultura Tiwanaku, que existió entre los siglos II a.C. y XII de esta era
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25 de agosto de 2000  

Un equipo internacional de arqueólogos y submarinistas descubrió en una isla sumergida en el lago Titicaca los restos de lo que podría llegar a ser un templo perteneciente a pueblos preincaicos. De confirmarse dicha hipótesis, el hallazgo realizado por los integrantes de la expedición Atahuallpa 2000 confirmaría la presencia de la cultura Tiwanaku en una región en la que hasta ahora sólo se había comprobado la presencia incaica.

El martes los exploradores dieron a conocer el descubrimiento de una terraza de cultivo, una plataforma, un camino y un muro de piedra de 750 metros. Los restos fueron hallados a una profundidad de entre 5 y 20 metros, cerca de la península de Copacabana, lugar donde los historiadores ubican la construcción de uno de los ocho templos ceremoniales de la cultura tiwanacota.

La expedición fue realizada por miembros de una asociación cultural con sede en Italia llamada Akakor Geographical Exploring. El equipo de investigadores, integrado por geólogos y espeleólogos de distintas nacionalidades (10 italianos, 10 brasileños, cinco bolivianos, dos alemanes y un rumano) buceó durante dos semanas en el lago Titicaca no sólo para buscar restos arqueológicos, sino también para medir la capacidad del hombre en inmersiones a elevadas alturas sobre el nivel del mar. El lago Titicaca se encuentra entre Bolivia y Perú, a 3800 metros sobre el nivel del mar, y es el depósito de agua navegable más alto del mundo. En sus riberas se desarrollaron varias culturas antes de la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI.

Teorías por revisar

"El descubrimiento de una isla sumergida en el lago Titicaca con restos arqueológicos de culturas preincaicas, como la tiwanacota, podría cambiar las teorías que aseguran la preeminencia incaica en la zona", declaró a El Diario, de La Paz, el italiano Lorenzo Epis, al frente de la expedición Atahuallpa 2000. Según Epis, la plataforma de piedra, de aproximadamente 10.000 metros cuadrados de superficie, sería un templo de ceremonia.

Al respecto, Eduardo Pareja, director de restauración de la Dirección Nacional de Antropología y Arqueología (Dinaar) de La Paz, Bolivia, y el único arqueólogo de ese país que participó de la expedición, dijo: "Apoyo firmemente la hipótesis de que lo encontrado por la expedición Atahuallpa 2000 corresponde a las ruinas de un templo precolombino sumergido. El hallazgo de estos restos arqueológicos confirmaría la presencia de culturas preincaicas".

Actualmente, el arqueólogo estudia varias piezas de piedra (entre ellas un ancla y un contrapeso para pequeñas embarcaciones), vasijas de cerámica y huesos de camélidos recogidos del fondo del "lago sagrado" de las culturas originarias andinas, que tendrían una antigüedad superior a los 1000 años.

Los restos sumergidos corresponderían a la etapa de mayor esplendor de la cultura Tiwanaku, cuando el lago tenía un nivel inferior al actual. Esta cultura preincaica se desarrolló entre los siglos II antes de Cristo y XII de la era actual, y si bien su centro sería el altiplano boliviano y peruano, se habría extendido desde el sur de Perú hasta el norte de Chile y la Argentina.

Material valioso

"Este material es muy valioso, porque contiene información que puede contribuir a develar algunos de los grandes misterios de las culturas sudamericanas -afirmó Pareja-. La investigación de los secretos del Titicaca apenas ha comenzado, y tiene un gran futuro." Para el especialista, éste sería el mayor suceso arqueológico mundial del inicio del nuevo milenio.

"Cambiará el curso de la historia, porque ya no tendríamos que pensar estrechamente sólo en el período de desarrollo inca en la región. Se tendría que estudiar ahora con mayor certeza y profundidad la existencia de otras culturas en la zona, como la Chiripa en su período formativo y el ahora verificado desarrollo de la tiwanacota en la región de las islas del Sol y la Luna."

"Para saber cuál es la verdadera relevancia de este nuevo descubrimiento, es necesaria una confirmación científica -comentó el doctor Daniel Olivera, antropólogo especialista en arqueología del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano e investigador adjunto del Conicet-. Hay muchos hallazgos que por su monumentalidad o grandiosidad impresionaron en la arqueología del mundo americano; éste podría ser uno, de confirmarse su importancia."

A raíz de dichos hallazgos, las autoridades de Bolivia han dispuesto proseguir con la recolección de muestras del fondo del lago. Quienes estarán a cargo de dicha tarea serán los integrantes de la escuela de buceo de la Fuerza Naval Militar que tiene su base en el lago. Por su parte, los integrantes de la expedición planean publicar en noviembre los hallazgos completos, así como también llevar los restos arqueológicos sumergidos de vuelta a la superficie.

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