La ciencia descubrió el origen de los “bracitos” del dinosaurio T-rex
Expertos de la University College London y la Universidad de Cambridge resolvieron el misterio de las pequeñas extremidades que poseían aquellos depredadores hace millones de años
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El Tyrannosaurus rex (T-rex) es considerado el dinosaurio depredador más grande y atemorizante en la historia de la Tierra. Su tamaño y voracidad causaban miedo, y el resto de las especies luchaban por no toparse en sus caminos. Sin embargo, y pese a la impronta que poseían, sus bracitos parecían una broma de la evolución, algo que no coincidía con la criatura que era. Por ese motivo, un grupo de científicos de Inglaterra analizó en profundidad la historia de su desarrollo y descubrió la razón de su tamaño diminuto.
Expertos de la University College London y la Universidad de Cambridge partieron de la hipótesis más difundida y aceptada en el campo científico acerca de la evolución de esta especie de T-rex, en la que, con el paso del tiempo, dependieron más de sus mandíbulas y no tanto de las garras de sus brazos.

Los científicos explicaron que los brazos de los dinosaurios terópodos, incluido el Tyrannosaurus rex, revelan que su reducción fue un proceso evolutivo impulsado por la robustez del cráneo y el gigantismo.
Según se explica en el estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, se descubrió que la reducción de los brazos está fuertemente vinculada al aumento de la fuerza y tamaño del cráneo. En el caso específico del T-rex, este muestra uno de los grados más extremos de reducción, con un cráneo mucho más largo que sus brazos.
De acuerdo a lo analizado, este fenómeno no fue exclusivo del T-rex. ocurrió de forma independiente en al menos cinco linajes distintos de terópodos carnívoros, como los abelisáuridos y los carcharodontosáuridos.
Lejos de ser extremidades sin uso, el estudio desmintió la idea de que los brazos pequeños fueran solo un efecto secundario del crecimiento general del cuerpo (alometría). En cambio, fue un cambio funcional hacia una estrategia de caza basada en la mandíbula.
Fin del misterio: la naturaleza del depredador
El “misterio” de por qué un depredador tan masivo tenía brazos tan cortos se resuelve mediante la comprensión de su estrategia de caza y su entorno. A medida que estos dinosaurios evolucionaron para cazar presas más grandes (como los megaherbívoros del Mesozoico), sus cráneos se volvieron más robustos y sus mordidas más poderosas para someter a las víctimas. Esto hizo que el uso de los brazos para agarrar o sujetar presas fuera innecesario o redundante.

El aumento en el tamaño de las presas a lo largo del tiempo presionó a los depredadores a especializarse en un enfoque de caza “basado en la cabeza”. Al dejar de usar los brazos para la captura, estos se redujeron para ahorrar energía metabólica.
De esta manera, la investigación concluyó que hubo un cambio fundamental: de usar brazos para sujetar presas pequeñas a usar cráneos masivos y mordidas potentes para enfrentar a presas gigantescas.
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