
Las mujeres argentinas fuman cada vez más
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Los datos son contundentes: en la Argentina, entre 1997 y 2001 el tabaquismo aumentó del 35 al 39%. El incremento se debió casi exclusivamente a un mayor número de mujeres fumadoras y al inicio cada vez más precoz del hábito, que suele impactar más sobre sectores bajos, aunque entre los 12 y 15 años son las niñas y adolescentes de hogares pudientes quienes fuman más que los varones de su edad.
Mientras los registros ubican a nuestro país como el cuarto consumidor de tabaco en América del Sur, y en ascenso, representantes de los 192 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) están reunidos en Ginebra hasta fin de mes para firmar lo que se considera un promisorio pacto de salud pública a nivel mundial: el Convenio Marco para el Control del Tabaco, cuyas negociaciones comenzaron en 1999.
El tratado incluirá reglas internacionales sobre impuestos al tabaco, prevención y tratamiento, comercio ilegal, publicidad y promoción, y políticas educativas.
"La epidemia de tabaquismo mata a 4,9 millones de personas por año, y esa cifra se duplicará en veinte años si no actuamos ya", dijo al inicio de la reunión la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Gro Harlem Brundtland, que agregó: "Podemos pensar que la industria del tabaco querría un tratado blando y no ambicioso (...) y aún más, le encantaría que nunca fuera ratificado por un gran número de países clave (...) Pero estamos cerca de finalizar un texto que apoyará reducciones reales al consumo, y será un triunfo de la salud pública".
El objetivo es que en mayo de este año, durante el encuentro de la Asamblea Mundial de la Salud, sea adoptado el convenio marco a nivel internacional y lo ratifiquen luego un importante número de países. Entre ellos, el nuestro.
Pero, ¿qué posición llevaron los representantes argentinos a la reunión de Ginebra? "A ciencia cierta, no lo sabemos -afirma el doctor José Martínez Martínez, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) y ex titular de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC)-. Las representaciones de los países acordarán una serie de medidas generales que luego se implementarán en cada país.
Pero es muy importante el acuerdo en algunos puntos esenciales, aunque la negociación la realizan los políticos, no los científicos, que aportamos los datos. Sabemos que en Ginebra hay un representante de la Cancillería, uno del Ministerio de Agricultura y otro de Salud Pública, que están negociando y votando este tema. Pero, definitivamente, no conocemos qué posición llevan ni qué dirán. Sí sabemos que existen presiones muy fuertes de sectores vinculados con la industria del tabaco. Y eso nos preocupa."
El cardiólogo añade que la SAC, la FCA y la Unión Antitabáquica Argentina (UATA) enviaron una carta a altos funcionarios oficiales (entre éstos, el presidente y el ministro de Salud), pero "encontramos silencio. Las respuestas no alcanzan a definir cuál será la posición oficial".
En tanto, desde el Ministerio de Salud se explica a LA NACION que el funcionario que viajó a Ginebra en representación de esa cartera es Ernesto De Tito, director de Promoción y Protección de la Salud, quien asistió a la reunión del Grupo de las Américas, previa a las sesiones de los 192 países de la ONU.
"Ahí se fijó la posición argentina -dijo la fuente del Ministerio de Salud-, activa y contraria al tabaquismo, tal como queda clara en las campañas que actualmente impulsa este ministerio." De Tito no se quedó a la segunda parte de la reunión, siempre según la fuente consultada, debido "a que se abordarían cuestiones técnicas, jurídicas y legales de la implementación de lo resuelto antes por el Grupo de las Américas."
El avance del humo
Respecto de las razones que explican el aumento del tabaquismo en nuestro país, el doctor Martínez Martínez explica: "Existe una relación directa entre el costo y el consumo de tabaco y la vulnerabilidad de la población. A menos ingreso, y menor escolaridad, mayor consumo."
El doctor Jorge Tartaglione, vicepresidente segundo de la FCA, agrega: "Vivimos en un país donde el consumo de drogas en general, incluyendo el cigarrillo, aumentó un 30% en los últimos dos años. Pero no se sabe qué posición adoptará el Estado respecto de este reconocido factor de riesgo en materia de salud".
Tartaglione afirma que uno de los grandes incentivos para engrosar la adicción al tabaco es que la Argentina cuenta con los cigarrillos más baratos del mundo. "Eso alienta a los más chicos -explica el médico, que alguna vez en su vida fue fumador-. La edad media de inicio son los 13 años, porque el bombardeo publicitario es cada vez mayor y está demostrado cómo ayudó a incrementar el consumo en los países subdesarrollados, en tanto en EE.UU y Canadá, por ejemplo, el tabaquismo va disminuyendo."
Mientras Martínez Martínez recuerda que la publicidad del tabaco, inexplicablemente, sigue vinculando este hábito con el deporte, Tartaglione dice que las dos marquillas más consumidas son -casualmente- las que tienen mayor contenido de nicotina, esa droga tan adictiva como la cocaína, cuya concentración en sangre disminuye rápidamente y hace que el cuerpo pida más y más...
Has recorrido, muchacha...
La doctora María Inés Sosa Liprandi, secretaria de la FCA, explica que el aumento del tabaquismo en la Argentina entre 1997 y 2001 se debe al incremento del consumo de tabaco entre las mujeres, que pasaron del 25 al 34% según la OMS, la Secretaría Nacional de Prevención y Asistencia de las Adicciones y el Relevamiento de la Sociedad Argentina de Cardiología de los Factores de Riesgo Coronarios (Redifa). En tanto, los varones permanecen en la nada despreciable proporción del 45%.
"El 19% de los fumadores se inicia antes de los 15 años y el 68% entre los 15 y los 20 -dice la médica cardióloga citando al Redifa, dirigido por el doctor Mario Ciruzzi-. Y, entre los 12 y los 15 años, fuman más las chicas de recursos económicos altos que las de otros sectores y aun que los varones. La adolescente cambió su postura frente a muchas cosas, y está en una edad en que se busca pertenecer a un grupo y acceder a conductas reservadas para los adultos, aunque influye mucho también la publicidad."
Los especialistas aseguran que la influencia de la propaganda es importantísima y ayuda a fomentar la adicción (no en vano, la directora de la OMS solicitó no incluir escenas de tabaquismo en films para menores) y, en este sentido, sueñan con limitar la publicidad de los cigarrillos.
"Además -agrega el doctor Martínez Martínez- debería aumentarse el precio del paquete, y destinar el impuesto a salud pública, no a tesorería. Para esto no hace falta ser un país del Primer Mundo: pasa en Venezuela, donde el dinero derivado del tabaquismo sirve para atención primaria de la salud. Lo que falta acá es decisión política."
El doctor Tartaglione dice que en la lucha contra la adicción al tabaco hacen falta la familia, la escuela y el Estado. "Ninguno puede faltar -asegura-. Y para eso necesitamos escuelas y hospitales libres de humo, además de la educación de la casa. A menudo vemos que muchos fumadores no toman conciencia del daño que hacen y se hacen, y ni siquiera están preocupados por dejar de fumar."
En pie de guerra
Los médicos e investigadores locales en materia antitabáquica buscan que el convenio mundial logre consenso respecto de:
- Inclusión de advertencias sanitarias claras, de por lo menos el 50% de la superficie exterior de la marquilla.
- Eliminar descripciones como light u otras que puedan inducir a creer que existen cigarrillos seguros.
- Aumentar el precio.
- Eliminar toda la publicidad.
- Proteger a los fumadores pasivos del humo.






