
Los hombres infértiles podrían fabricar espermatozoides propios
El trasplante de tejido testicular de donante fue probado con éxito en ratones
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Trasplante de células stem masculinas para que hombres infértiles puedan tener hijos; maduración de células espermáticas en laboratorio; corrección de defectos genéticos que impiden la paternidad. Las nuevas tecnologías prometen cada vez más convertir en realidad lo que hasta apenas algunos años eran sueños imposibles.
Desde hoy, y hasta el viernes próximo, nuestra ciudad será sede de la V Tribuna Magistral sobre Andrología y Fertilidad Masculina, organizada por el Centro de Ginecología y Reproducción (CEGyR) y presidida por el doctor Santiago Brugo Olmedo.
Entre la lista de expositores se encuentra el doctor Makoto Nagano, médico veterinario e investigador japonés que trabaja en el Departamento de Obstetricia y Ginecología del Royal Victoria Hospital de Montreal, Canadá. Es la primera vez que Nagano, de 41 años, visita Buenos Aires.
Nagano y su equipo trabajaron con células germinales de ratones. "En el testículo del ratón (y en el del humano) -explica- las germinales son las células más indiferenciadas. Son células sexuales, como las `madres´ de los espermatozoides. Sacamos esas células, las frizamos y, luego de descongelarlas, las pusimos nuevamente en el testículo. El animal recobró su fertilidad."
El doctor Brugo Olmedo señala que esta técnica, aplicada en humanos, permitiría que los pacientes que tienen que someterse a tratamientos oncológicos (el centro que dirige recibe entre tres y cuatro mensuales) no necesiten congelar sus espermatozoides antes del tratamiento, para luego hacer con ellos una fertilización in vitro en el caso de desear ser padres, porque la técnica probada por el científico japonés haría posible conservar su propia fertilidad luego del cáncer.
Pero Makoto Nagano ha dado un paso más: en noviembre de 2001 publicó un artículo sobre el trasplante de células germinales en The Proceedings of National Academy of Sciences de los EE.UU. Y demostró que un ratón estéril podía volverse fértil.
"Trasplantamos tejido testicular de un animal fértil al de uno infértil -explica-. Como las células stem germinales son el 0,01% de todas las células de los testículos, aplicamos enzimas que diluyen el tejido testicular y dejan solamente las células, tanto las stem como las maduras, que es lo que se trasplanta dentro del testículo."
El investigador japonés dice que un 50% de los ratones se volvieron fértiles. "La espermatogénesis en el ratón normal demora 35 días -añade- En este caso, a los 60 días ya tenían espermatozoides y a los 90 o 100 días, crías."
-¿Esto sería viable en humanos que no producen espermatozoides?
-Técnicamente lo es. Lo hicimos en el ratón. Pero los descendientes heredarían la genética del donante.
Para Brugo Olmedo, si bien esta posibilidad no es distinta de la donación de espermatozoides, que un hombre infértil pueda engendrar un hijo a través de una relación sexual normal es muy importante. "Recibo cinco pacientes azoospérmicos por mes -explica-. Luego de la biopsia testicular, en la mitad de los casos encuentro espermatozoides, pero en la otra mitad no. A estos hombres hoy podemos ofrecerles la adopción o la donación de espermatozoides. En un futuro podríamos ofrecerles también un trasplante y producir espermatozoides propios."
Peligro: embriones caóticos
El 10% de los hombres con dificultades para tener hijos debe someterse a un tratamiento llamado inyección intracitoplasmática (ICSI), que consiste en la introducción de un único espermatozoide previamente seleccionado dentro del óvulo, para lograr un embrión de probeta y luego transferirlo al útero materno.
Como el método lleva ya varios años de aplicación, es posible hacer una retrospectiva sobre el mismo y se ha hallado que una proporción de los niños nacidos por esta técnica pueden heredar enfermedades o padecerlas.
"Si el varón tiene azoospermia (falta o ínfima cantidad de espermatozoides) por microdeleción del cromosoma. Y -dice Brugo Olmedo-, todos sus hijos varones heredarán el problema. Otro riesgo asociado al del ICSI es el de los embriones caóticos, que ocurren cuando un mismo embrión de tan solo ocho células tiene, en cada una de ellas, una anomalía genética distinta."
Esos embriones son provenientes de ICSI de pacientes con muchos problemas de fertilidad, generalmente azoospérmicos. Si bien son escasas las posibilidades de que un embrión caótico llegue a término, el doctor Brugo Olmedo dice que en casos de infertilidad masculina muy graves no es desaconsejado realizar diagnóstico preimplantatorio del embrión para descartar la presencia de graves patologías.






