
Mínimas alteraciones en los riñones pueden predecir el riesgo cardiovascular
Recomiendan realizar una lectura cuidadosa en los análisis de laboratorio
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Mínimas modificaciones en los valores de determinados marcadores en un análisis de orina, que a veces no se consideran anormales, podrían predecir el riesgo cardiovascular de una persona como si fueran un termómetro de la salud de los vasos sanguíneos de nuestro organismo.
"Varios estudios demostraron que pequeñas alteraciones de la función renal, a las que hasta ahora no se les daba mucha importancia, indican que el riesgo cardiovascular de un individuo es elevado", explicó el doctor Luis Ruilope, jefe de la Unidad de Hipertensión Arterial y profesor asociado de Medicina del Hospital 12 de Octubre, de Madrid.
El riñón es un órgano "altamente vascularizado" que filtra los desechos metabólicos, y el exceso de sodio y agua de la sangre para eliminarlos por medio de la orina. Ambos procesos -filtrado y eliminación- regulan la presión arterial.
"Al estar tan vascularizado, aumenta su sensibilidad a la enfermedad cardíaca", agregó el nefrólogo español, que integra el consejo científico de la Sociedad Internacional de Hipertensión, el Consejo de Riñón y Enfermedades Cardiovasculares de la Asociación Estadounidense del Corazón, y que fue distinguido como especialista en Hipertensión por la Sociedad Europea de Hipertensión.
De visita en nuestro país para participar en el X Congreso de Medicina Interna del Hospital de Clínicas, que se realiza en Buenos Aires hasta pasado mañana, Ruilope recomendó a médicos clínicos tener en cuenta nuevos valores en la lectura de cuatro marcadores de los análisis de laboratorio: la proteinuria, la creatinina, la microalbuminuria y el ácido úrico.
"Lo que más llama la atención a los médicos clínicos es que esos marcadores los hemos tenido frente a nosotros y forman parte de la rutina, pero sólo ahora estamos aprendiendo a manejarlos -opinó Ruilope luego de su conferencia-. Para el (médico) clínico, lo importante es saber interpretarlos. Esto no quiere decir que lo hayan hecho mal hasta ahora, sino que todo se ha conocido en los últimos cinco años."
Los valores que pueden significar indicio de riesgo cardiovascular varían según el marcador. En el caso de la proteinuria, que es la presencia de proteína en la orina, antes se consideraba que los valores de riesgo comenzaban a partir de 100 mg/dl; ahora, se estima que es a partir de los 30 mg/dl. Otro marcador es la microalbuminuria, que permite detectar pequeñas cantidades de albúmina en la orina. Según el especialista, "no suele detectarse con el examen reactivo de la proteinuria". En general, en la orina se excretan menos de 150 mg de pequeñas proteínas por día: unos 43 mg son albúmina, la de mayor concentración en la sangre y que influye en el mantenimiento de la presión. Sin embargo, el riesgo cardiovascular comienza a partir de los 30 mg/día.
Un valor normal de creatinina sérica suele ser entre 0,8 y 1,4 mg/dl. Para Ruilope, si supera 1,3 mg en los varones o 1,2 en las mujeres ya es indicio de riesgo cardiovascular. Cuando la función renal es normal, en la sangre el nivel de creatinina aumenta debido a que disminuye su eliminación por la orina.
El ácido úrico, en tanto, es señal de riesgo cuando supera los 5 mg/dl, aunque el valor máximo permitido en una persona es de 7 mg/dl. Los resultados de un seguimiento de 1423 pacientes durante 11 años y nueve meses, publicados en la edición de julio último de la revista Archives of Internal Medicine, muestran que en las personas sanas con más de 5,9 mg/dl se duplica el riesgo cardiovascular.
Riesgo precoz
Se estima que el flujo sanguíneo al riñón disminuye un 10% cada diez años. "La función renal va cayendo con la edad y los especialistas vemos insuficiencia en edades cada vez más precoces como consecuencia de malos hábitos de vida. También aumentan las personas con hipertensión", agrega Ruilope, que recomienda mantener un consumo adecuada de sal, líquidos y calorías.
En nuestro país, un tercio de la mortalidad de la población se atribuye a afecciones cardiovasculares. Pequeños cambios en la red de vasos que irriga al riñón son un excelente termómetro de la salud de la microvasculatura del organismo. "Los cardiólogos siempre pensamos que el corazón terminaba en al válvula aórtica; ahora nos hemos enterado no sólo de que hay aorta y vasos, sino que, también, el riñón está lleno de vasos", reconoció con humor el doctor Daniel Piñeiro, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Cardiología.
"Hay pacientes que parecen tener un riesgo elevado, pero que luego no tienen complicaciones -comenta el doctor Jorge Lerman, jefe de la División Cardiología del Hospital de Clínicas (UBA)-. Es importante determinar cuál es el riesgo real de cada uno."
Según el profesor doctor Gustavo Lanosa, del Hospital de Clínicas y presidente del congreso: "En la civilización occidental abunda la sobrenutrición, el sedentarismo, el estrés y el tabaquismo. Son agresiones al propio organismo y, por eso, es fundamental la educación de los médicos y de la sociedad."






