
Neuquén: aplican un programa modelo en salud mental
Favorece la reinserción productiva
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"El espectro epidemiológico se corrió hacia las enfermedades mentales, que son la segunda causa de discapacidad, y además disminuyó la edad inicial de la población que consulta: hoy hay intentos de suicidio en chicos de 9 años", explica el doctor José Lumerman, médico psiquiatra y director del Instituto Austral de Salud Mental de la ciudad de Neuquén.
Lumerman, que emigró a la Patagonia hace 17 años junto a su mujer y a sus tres hijos, añadió que falta en el país una política en salud mental y que el modelo que él ideó y aplica es "una idea innovadora, replicable y autosustentable", basada en el sistema neuquino de asistencia primaria de la salud, con asiento en la comunidad, pero orientado específicamente hacia la salud mental.
"Me radiqué -recuerda- para organizar el servicio de salud mental en el hospital central de Neuquén. En ese momento no había atención para los enfermos mentales graves, que eran derivados a Buenos Aires u otras ciudades para internaciones costosísimas que no los mejoraban. Muchos de ellos, sin tratamiento, se quitaban la vida o permanecían encerrados decenas de años."
Los intentos de José Lumerman para poner en marcha un servicio de psiquiatría hospitalario chocaron durante varios años con la mirada prejuiciosa y esquiva de la sociedad y del mismo sistema de salud (en otras áreas, excelente y varias veces premiado inclusive a nivel internacional) hacia las enfermedades mentales.
"Entonces el Instituto de Seguridad Social, la obra social más importante de la provincia, me solicitó crear una institución que pudiera abordar los padecimientos psiquiátricos graves sin traslados distantes ni internaciones institucionales y con un tipo de intervención terapéutica que fuera efectiva", recuerda el médico.
Así nació el Instituto Austral de Salud Mental, que los días 20 y 21 de agosto próximos realizará el Primer Simposio Patagónico Salud Mental Comunitaria. Problemáticas Psicosociales: elaboraciones y alternativas.
La reunión, que coincide con el 10° aniversario del Instituto y con el centenario de la ciudad de Neuquén, reunirá a especialistas de un amplio espectro, como el doctor Ezra Susser, director de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Columbia, Nueva York, "que es el primer psiquiatra que ocupa ese cargo, lo que indica la importancia de las enfermedades mentales en el mundo", advierte Lumerman. También intervendrán médicos, jueces, eticistas y hasta un arquitecto (simposiopatagonia@yahoo.com.ar).
El sistema creado por Lumerman no prevé internaciones institucionales: si un paciente tiene una crisis reportada por su médico de cabecera (en Neuquén están diseminados por toda la provincia, hasta en los más pequeños pueblitos), es trasladado hasta la capital y recibe atención durante dos semanas. "Luego concurre al hospital de día -afirma-, y después se integra a un programa de rehabilitación que incluye psicoterapia y rehabilitación a través de distintos talleres."
La rehabilitación prevé también procesos de reinserción productiva (como el trabajo en chacras), que permite a los pacientes "recuperar su dignidad e identidad y rehacer su vida laboral a través de microemprendimientos", dice Lumerman, que aclaró que estas intervenciones terapéuticas también pueden realizarse en ciudades más chicas que la capital, "porque el sistema de salud neuquino siempre tiene médicos y enfermeros, y en cualquier pueblo hay alguien que baile, cante o pinte o sepa armar una huerta para la rehabilitación de los pacientes."






