
"No es una malformación incompatible con la vida"
Los especialistas consultados coinciden
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"Es un error médico." Los especialistas consultados por LA NACION coinciden en que no había motivos para provocar un aborto terapéutico en el caso del bebe de 22 semanas de gestación que murió ayer en una clínica de Florencia, Italia. Es más: ni siquiera hubiera habido motivos para interrumpir el embarazo aun cuando el errado diagnóstico de atresia de esófago hubiese sido correcto.
"Más del 90% de los casos de atresia de esófago que son tratados quirúrgicamente tienen una resolución perfecta", dijo el doctor Aldo Vizcaíno, jefe del Departamento de Cirugía del hospital Gutiérrez y jefe también de cirugía infantil del Cemic.
"A diferencia de diagnósticos como el de anencefalia o el de agenesia renal, el de atresia de esófago no es incompatible con la vida. Muy por el contrario, los chicos que nacen y son operados pueden llevar una vida normal", coincidió el doctor Mario Sebastiani, presidente de la Asociación Argentina de Ginecología Psicosomática e integrante del Comité de Bioética del Hospital Italiano.
La atresia de esófago es una malformación congénita que consiste en una falta de continuidad en el tubo digestivo. "El esófago, que es el tubo que conecta la faringe con el estómago, está cortado, le faltan entre uno y dos centímetros", explicó el doctor Vizcaíno. Su corrección, quirúrgica, es la unión de los extremos.
"Lo que se trata en todos los casos es que el embarazo llegue a término, para que el bebe esté lo más desarrollado posible para enfrentar la cirugía. Mientras tanto, el bebe sigue desarrollándose normalmente -agregó el doctor Sebastiani-. Ni siquiera desde el marco más liberal que se pueda pensar esta situación, a las 22 semanas de gestación, es compatible con un aborto", opinó el especialista.
"Quieren chicos perfectos"
¿Qué decir entonces cuando la decisión tomada, errónea, se basa incluso en un diagnóstico que también es erróneo?
"Uno sospecha que puede haber una atresia de esófago cuando la ecografía muestra una imagen de doble burbuja en el estómago, donde normalmente se observa una burbuja negra -explicó el doctor Sebastiani-. Pero eso no basta. Hay que buscar otros indicios, como la presencia aumentada de líquido amniótico, que se asocia con la atresia de esófago."
"El problema de los métodos diagnósticos es que deben ser utilizados por gente capacitada -advirtió el doctor Vizcaíno-. En un modelo de atención médica en que se depende tanto de la tecnología, hay que saber manejarla. No basta con tener grandes aparatos, hace falta gente capacitada que los maneje."
Para Vizcaíno, esta suma de errores se da en el marco de una cultura que facilita el aborto terapéutico. "En la actualidad -dijo-, en Europa casi no nacen bebes con malformaciones, porque cuando éstas se diagnostican se aborta."
"Quieren chicos perfectos", se lamentó.






