
Nuevos indicios de agua en un satélite de Júpiter
Nuevas imágenes de la sonda Galileo
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Galileo, la sonda de exploración espacial de la Dirección Nacional del Aire y el Espacio (NASA, de sus siglas en inglés) encontró los indicios más firmes hallados hasta ahora de que debajo de la superficie de Europa, uno de los satélites del planeta Júpiter, se encuentra un enorme océano de agua líquida.
La información fue publicada ayer en la prestigiosa revista norteamericana Science, donde se da cuenta de los resultados de las mediciones de campos magnéticos tomadas por la sonda espacial en el satélite del planeta más grande del sistema solar.
Según los científicos, existen indicaciones claras de que debajo del manto de hielo rígido que cubre a Europa puede registrarse una capa capaz de conducir electricidad. "La explicación más sencilla a este fenómeno -dicen los expertos- no es otra cosa que la existencia de un mar salado."
Las mediciones recientes obtenidas por la sonda sugieren que en este satélite joviano podría haber un mar con un volumen dos veces mayor al que sumarían todos los océanos de nuestro planeta.
El equipo científico, encabezado por la geofísica Margaret Kivelson, de la Universidad de California, en Los Angeles, Estados Unidos, indicó que "es probable que el agua sea el medio más común en Europa".
El elemento vital
Los científicos de la NASA buscan indicios de agua líquida en otros cuerpos del sistema solar, porque consideran a ese elemento algo vital para la vida extraterrestre, un fenómeno que bien podría ocurrir en Europa.
Desde hace décadas, los investigadores creen que hubo alguna vez agua en Marte, y recientemente dieron a conocer algunas fotografías de la superficie del planeta rojo que sugieren la presencia de lo que serían napas acuíferas subterráneas, que han emergido a la superficie durante los últimos miles de años.
El satélite de Júpiter, tiene unas dimensión similar a la de la Luna, pero está cinco veces más lejos del Sol que nuestro satélite.
Los valiosos datos ofrecidos por Galileo, que comenzó a enviar imágenes cercanas de Europa a mediados de la década pasada, corresponden al hemisferio sur del que en los últimos años se convirtió en el más famoso de los satélites de Júpiter.






