
Quedó en suspenso el museo de las momias niñas incaicas
Los problemas financieros hicieron que su apertura se postergara sin fecha
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SALTA.- "La cumbre está enigmática y misteriosa", dice, al terminar la ascensión de los 1066 escalones del cerro San Bernardo, en una mañana nublada. Enseguida, como lo aprendió de los monjes del Himalaya, circunvala el lugar.
María Constanza Cerutti, la arqueóloga de las momias del Llullaillaco, advierte que "hay cumbres expuestas a saqueo y depredación" sobre las que se debe trabajar en forma inmediata para preservarlas como se hizo con los tres niños recogidos en marzo de 1999 en el santuario de altura del Llullaillaco, a 6739 metros sobre el nivel del mar.
La preocupación por los niños, cuyos cuerpos perfectamente conservados encontró una expedición de la National Geographic Society en marzo de 1999, impulsó la creación del Instituto de Investigaciones de Alta Montaña de la Universidad Católica de Salta y el Comité Asesor para la Investigación y Conservación de los Materiales Arqueológicos de Santuarios Incaicos de Altura con más de 20 especialistas e investigadores de la Argentina y otros países.
Estaba previsto habilitar en abril un museo especial, pero la situación cambiaria obligará a postergar la inauguración sin fecha. A principios de 1999 hubo otro hallazgo en el volcán Qehuar (6130) en la misma región, pero afectado ya por el saqueo.
La doctora Cerutti, de 29 años, licenciada en antropología y doctorada en historia, que desde los 23 años, cuando se graduó, resolvió dejar su Buenos Aires natal y radicarse en la quebrada de Humahuaca, "inmersa en un mundo de cerros de colores", es una referente obligada en este tema, y como codirectora del instituto atendió en estos años a especialistas de distintas partes del mundo.
La investigación de gabinete se desarrolló en torno de los estudios interdisciplinarios realizados sobre las momias congeladas y ajuares incaicos de los volcanes Llullaillaco y Quehuar. Contó con la participación de especialistas en arqueología, bioantropología, paleopatología, odontología, textiles y cerámica del American Museum of Natural History, Australian National University, Long Island University, Binghamton University, Instituto Nacional de Antropología y Sociedad Argentina de Antropología.
El interés demostrado por profundizar los conocimientos en el laboratorio de la Universidad Católica es una muestra de la posibilidad de convertir a Salta en un centro obligado de los arqueólogos y estudiosos del pasado. "Las momias que se consideran mejor conservadas de la historia abren así todo un abanico de posibilidades para la investigación , lo que puede atraer especialistas de primer nivel", subraya Cerutti. Recuerda que Arequipa, Perú, se convirtió en un centro de atracción luego del descubrimiento de la momia Juanita, que además movilizó el turismo.
Los sacrificios
A la hora de analizar las costumbre incaicas, la doctora Cerutti reflexiona que "el momento sacrificial no era visto como una muerte, sino como un tránsito, de modo que los niños no dejaban de vivir sino que pasaban a otra esfera en la que ellos compartían con los espíritus de los ancestros, con los espíritus de la montaña esa cualidad de cuidar a las personas vivientes. Los niños se convertían en mensajeros en el mundo de los dioses y en intermediarios de las plegarias de las comunidades".
A propósito del rito de ofrenda señala que el doctor Larry Cartmell, del hospital regional de Oklahoma, Estados Unidos, "buscó trazas de droga en el cabello de los niños. No encontró signos de tabaco, pero sí altos índices de cocaína. Es decir que se utilizó la coca al menos 10 días antes de la muerte. El consumo de coca de la doncella fue elevado, su cabello contiene tres veces más cocaína que ninguna de las muestras que el doctor Cartmell ha analizado en más de 350 personas habitantes de los Andes". La arqueóloga acotó que ella vio pedacitos de coca en la boca de la doncella. Recordó que eran niñas seleccionadas y que al cumplir 15 años debían ser ofrecidas a algún jefe inca.
A la hora de preguntarse por qué una joven dejó la metrópoli para arriesgarse en las alturas y en soledades confiesa que tuvo miedo algunas veces, sobre todo por las tormentas eléctricas y de rayos " y por el merodeo de pumas. Nunca por las personas, son maravillosas en la Puna y en los cerros."
La directora de Patrimonio Cultural de Salta, Carmen Martorell, dijo a LA NACION que en diciembre se disminuyó el ritmo de construcción del Museo de las Momias a raíz de los problemas del sistema financiero. Esto incidió en el proyecto, ya que hay equipos y materiales que deben importarse, todo lo cual motivará renegociaciones. La apertura estaba prevista para abril, pero por ahora no hay posibilidades de fijar una nueva fecha. El presupuesto original era de $ 800.000, suma que está disponible, pero deberá aumentarse.
"No me iré del país"
La doctora Cerutti es porteña. Sus padres, Rodolfo Agustín Cerutti (75) y Elena del Valle Martínez Allio, son médicos, pero la alentaron en su vocación que la llevó a las alturas.
Su especialización le generó ofertas para su doctorado en universidades de Canberra, Australia; Cambridge, Inglaterra, y California, Estados Unidos, pero por entonces "estaba totalmente enamorada de mi lugarcito en Tilcara, Jujuy, en la prospección de los santuarios de altura. Por esa razón no he ido y espero poder seguir explorando montañas, conociendo más las prácticas rituales andinas", sonríe.
Y con esas expectativas, afirma, "ninguna de las otras oportunidades me pareció que justificara dejar esto. Espero poder seguir porque es lo que amo, seguir en la Argentina, seguir trabajando en lo que estoy haciendo".






