
Todo lo que la madre necesita escuchar durante el parto
En un hospital de Avellaneda se ofrece asistencia psicológica a las parturientas
1 minuto de lectura'
En el hospital materno-infantil Ana Goitía de Avellaneda nacen unos 3000 bebes al año. Y son muy bien recibidos. Es que allí, desde hace diez años, trabaja un equipo de especialistas en psicología perinatal, que aborda todos los aspectos que rodean esa experiencia tan conmovedora llamada nacimiento.
La tarea está dirigida por la doctora Alicia Oiberman, investigadora del Conicet, docente de la Universidad de Palermo y coordinadora del Programa de Atención al Niño Pequeño y Su Familia, que la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Psicología de la UBA organiza por convenio con el mencionado hospital.
Oiberman, doctora en Psicología, se interesa desde hace años en la investigación y la práctica de su profesión no solamente dentro de las fronteras de los consultorios y de la típica orientación clínica. Por eso, su escenario cotidiano son las salas de internación del hospital Ana Goitía, las guardias obstétrica y neonatológica y también las salas de parto.
La especialista explica que cerca del 10% de los recién nacidos es derivado a neonatología, ya sea porque son prematuros (una condición que se acrecienta cada vez más) o por alguna patología. En esos casos siempre interviene el equipo de psicología, porque la internación de un bebe recién nacido en todos los casos resulta un shock para sus padres.
El grupo es también un elemento infaltable en las salas donde las embarazadas esperan el momento de dar a luz internadas debido a alguna complicación. "Y muchas veces los obstetras nos solicitan que acompañemos el parto -afirma Oiberman-. La tarea no es sencilla; debemos ayudar a esas mujeres a disminuir su ansiedad y su miedo. Algunas veces ocurren situaciones de altísimo riesgo, como por ejemplo que la parturienta se niegue a la entrar en la sala de partos... No proceden así por desamor, sino por temor, debido a situaciones traumáticas anteriores vinculadas o no con el parto, problemas de pareja, familiares o económicos."
Las especialistas no se limitan a la asistencia psicológica allí donde existen problemas visibles. También recorren cotidianamente las salas de internación donde están las mamás, luego de partos normales.
"En ese pase de sala, que hacemos acompañando a los médicos -afirma la psicóloga-, nos fijamos en la relación entre la mamá y su bebe: el doctor pide que lo desvista, y entonces observamos cómo se acerca al niño, de qué modo lo mira, cómo es el contacto entre ambos, si está mamando normalmente... Es decir, evaluamos su registro materno, algo que normalmente es muy fuerte cuando una mujer acaba de ser mamá. Si notamos alguna alteración, intervenimos."
El nacimiento psicológico
La doctora Oiberman explica que, además del nacimiento biológico, existe un nacimiento psicológico. "Esto implica la incorporación del niño a un núcleo familiar -dice-. Hay un registro histórico del bebe: se parece al papá, a la mamá, a los abuelos... Integra una familia que esperaba un varón, y nació nena... Todas estas cuestiones, que desde el punto de vista médico suelen ser soslayadas, son las que pueden traer perturbaciones y distorsiones luego del nacimiento."
Cuando la mujer da a luz , hay una reacomodación psicológica muy importante, y éste es el momento que se encara la psicología perinatal.
"La madre -añade Oiberman- experimenta un período de depresión normal luego del parto, un baby blues . No es lo mismo tener un bebe en la panza, que forma parte de una misma, que verlo afuera, con sus propias características. En la mayoría de los casos, esta confrontación con el bebe real se resuelve sin problemas. Pero existe un bebe imaginario que la madre soñó nueve meses. Puede ocurrir que el bebe real no tenga nada que ver con el imaginado. Y esto puede producir crisis."
Un indicador muy importante del vínculo madre-hijo es la lactancia. "Hay muchos motivos que pueden afectarla -explica la psicóloga-. Desde que en la familia de la madre la lactancia esté mal considerada hasta haber pasado por una mala experiencia anterior, como la pérdida o muerte de un bebe, que suele impactar muy negativamente en la madre, a quien le cuesta acercarse a este nuevo hijo."
La doctora Oiberman indica que está lo suficientemente probada la influencia del stress en los casos de bebes premaduros. "Hay numerosos trabajos -dice-, pero nuestro equipo también realizó el suyo y vimos que sobre 80 madres de bebes prematuros, 65 habían padecido alguna muerte, violencia, separación de pareja, problemas económicos, abandono o alguna otra situación complicada poco antes o durante la gestación."
Una mujer, ¿se vuelve madre en el momento en que tiene a su hijo? "Hay que distinguir entre maternidad biológica y maternaje, que es el proceso psicoafectivo que le ocurrirá a una mujer que se convierte en madre, y que habitualmente se da en forma simultánea con la maternidad biológica", aclara Oiberman.
A veces este proceso puede quedar reprimido o diferido para otras maternidades, debido a distintos problemas de la madre . "La maternidad es una crisis evolutiva -concluye la psicóloga- y puede reactivar conflictos del pasado y potenciar problemáticas presentes."






