Bergoglio lavó los pies a 12 enfermos de sida
Ofició una misa en el hospital Muñiz
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Hace tres años, el Viernes Santo, poco después de ser elegido arzobispo de Buenos Aires, el hoy cardenal Jorge Bergoglio visitó por primera vez el hospital Muñiz. Ayer regresó a ese centro médico para celebrar una misa, rezar por los pacientes y lavarles los pies a doce enfermos de sida.
A las 16, Bergoglio cruzó el portón de hierro laminado del hospital. Llevaba un clergyman oscuro y un portafolio negro en la mano.
En las escaleras del vestíbulo principal del nosocomio lo aguardaba el capellán, el padre Andrés Tello, vestido con un guardapolvo ajustado blanco que sólo dejaba ver el cuello distintivo de los sacerdotes católicos.
Afuera, el sol calentaba con 25 grados y en las veredas del hospital monjas, enfermeros, médicos y familiares de pacientes llegaban para participar de la misa del Jueves Santo.
Algunos, desinformados, al llegar al acceso del Muñiz preguntaban por qué había tanta vigilancia. "Estos se ponen la gorra y no me dejan entrar a ver a mis chicos", dijo un hombre que llevaba puesta la camiseta de Chacarita y que se topó con el control de seguridad de la Policía Federal.
Adentro, en la capilla, a las 16.30, el cardenal celebró misa para enfermeras, médicos, voluntarios y familiares de pacientes. Después inició un recorrido por distintos pabellones del Muñiz.
Llevó la comunión a los enfermos que no pudieron participar de la misa y se detuvo en el área reservada para pacientes con sida. Allí, Bergoglio solicitó una jarra con agua para lavarles los pies a dos portadores de HIV. Los lavó y luego los besó, recreando así el gesto que Jesús tuvo con sus apóstoles durante la Ultima Cena.
Al concluir su visita al hospital, Bergoglio dialogó con La Nación .
-¿ Por qué eligió el hospital para celebrar el Jueves Santo?
-La sociedad se olvida de los enfermos y de los pobres. Por eso he preferido ir a lugares donde las personas padecen algún sufrimiento. El año último estuve en la cárcel con los presos y este año aquí, con los enfermos.
- ¿ Cuál es su mensaje en esta Semana Santa?
-Espero que las personas estén juntas y trabajen para que crezca la fe y la esperanza.
-¿No cree que los políticos le quitaron la esperanza a mucha gente?
-Creo que el pueblo tiene buenas y malas personas. Los políticos vienen del pueblo y lo representan. Son los elegidos para gobernar y para servir a la gente, para darle esperanza.
-¿Cómo puede salir adelante el país?
-La Argentina tiene que mejorar tres pilares que hoy están descuidados: trabajo, salud y educación.
-¿Ese descuido es por culpa de la dirigencia política?
-No lo sé. Habría que preguntárselo a ellos.
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