Catalejo: aire mundialista
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Faltan apenas 23 días para que los argentinos entren en modo Mundial y todo gire alrededor de la “trionda”, la pelota oficial del campeonato, y la esperanza en que el seleccionado de Scaloni conquiste la cuarta estrella. Por la calle, hasta el más distraído se topa con señales. Muchas vidrieras y pizarras de kioscos atraen con carteles avisando que tienen el álbum y los sobres de figuritas. En muchos locales de ropa deportiva ya están listas las camisetas para reiterar las cábalas de aquellos días felices de Qatar. Parque Rivadavia mantiene su liderazgo como el espacio favorito de intercambio de figuritas entre chicos y no tanto. Más de un bar decora de celeste y blanco sus instalaciones por estas horas. En los recreos, volvió el dialecto “late” y “nola”: refiere al que ya “tiene” el jugador que necesita para el álbum y lo intercambia por el que “no la tiene”. La transacción tiene valor propio: otra vez, una de Messi vale más que una de Ronaldo. El fervor avanza sobre rieles: Lucho camina los vagones del tren Mitre vendiendo una portaSUBE estampada con los ganadores de 2022. El entusiasmo lo desborda. Confiesa que la ilusión a él, hincha de River, le pone “la piel de gallina”.








