El luthier imprevisto
Había una vez un carpintero que vivía en Douala, Camerún, y que, en sus momentos libres, tocaba la guitarra. Un día aquella guitarra se rompió y el carpintero, llamado Clovis Tchoufack, vio algo así como el derrumbe de una parte de su vida: sus recursos económicos eran limitados y las guitarras que se exponían en los negocios de su ciudad, inaccesibles. Pero algunas catástrofes encierran oportunidades. Tchoufack llevó los restos de su guitarra malherida al taller, tomó las herramientas de carpintero, encendió el celular y comenzó a mirar videos online donde distintas personas mostraban cómo construir instrumentos de cuerda. Al cabo de año, el otrora carpintero devino en luthier de guitarras, lanzado a ofrecer, sin reparo alguno, sus productos. Así lo descubrió quien tomó esta foto, donde se lucen las obras de Tchoufack, algunas de ellas listas para un pronto concierto.
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