Historias de cigüeñas
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Se dice que son las responsables de traernos a los bebes, antigua leyenda que Hans Christian Andersen inmortalizó en un cuento llamado, claro, Las Cigüeñas. Para los eslavos, llevaban las almas de los no nacidos desde el Iriy a la Tierra. Según los alemanes, dejaban caer a los niños por las chimeneas. Más un número de variantes, que por supuesto incluyen a París. Menos sabido es, sin embargo, que las cigüeñas emplea un tipo especial de vuelo, el planeo, que aprovecha las corrientes térmicas. Este rasgo inspiró a Otto Lilienthal, el primer humano en fabricar y volar, de modo documentado y consistente, planeadores. Lilienthal, nacido en Alemania en 1848, fue también el responsable de diseñar las primeras alas artificiales, cuya naturaleza y geometría fueron asimismo inspiradas por las cigüeñas. Dos de ellas se ven en la foto de arriba, en la patria de Lilienthal, con una amenazante tormenta como telón de fondo.
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