La siesta y la literatura, una pareja que se reconcilia en las tardes del Filba

El miércoles, Juan Sasturain pronunció el discurso inaugural del Festival de Literatura que, en su edición federal, hace pie en Santiago del Estero
El miércoles, Juan Sasturain pronunció el discurso inaugural del Festival de Literatura que, en su edición federal, hace pie en Santiago del Estero Crédito: Filba
Leonel Rodríguez
(0)
13 de abril de 2019  • 17:30

SANTIAGO DEL ESTERO.- La siesta santiagueña y la literatura tienen una relación muy particular. El silencio, la quietud, las calles vacías son de por sí una composición usada y explotada por las plumas locales y que en muchos casos los folcloristas de esta tierra se encargaron de ponerle música.

El VIII Festival Nacional de Literatura, FILBA 2019, llegó a una ciudad marcada como la "Capital Mundial de la Siesta" y desde su organización le dedicaron un panel entero -"Dormir al sol"- al tema, del que participaron el crédito local, Jorge Rosemberg, la cordobesa Elena Anníbali, el bonaerense Eric Schierloh con la moderación del periodista de Termas de Río Hondo Maximiliano Rodríguez.

Y aunque es sabido que la milenaria y sagrada práctica de la siesta es común en casi todas las provincias del país, a Santiago del Estero se le adjudica, prácticamente, su invento y creación. Rosemberg contó que muchas de sus obras fueron escritas a esa hora de la tarde: "Nada que valga la pena ser leído se ha escrito en la bonanza y yo, particularmente, escribo en la adversidad, y esa adversidad, en Santiago del Estero, es la siesta".

Un panel de autores argentinos reunidos para hablar de "Dormir al sol"
Un panel de autores argentinos reunidos para hablar de "Dormir al sol" Crédito: Filba

En la misma línea, Schierloh confesó en el panel: "la siesta le dio forma a muchas cosas que escribí, ya que en la soledad de la siesta es inevitable el mecanismo de la lectura", y como bien dijo Juan Sasturian en su discurso de apertura del Filba, el miércoles, "uno es escritor porque antes fue lector".

Rosemberg aseguró que para la literatura la siesta santiagueña "es un lugar privilegiado", que sus contradicciones y absurdos hacen de esta tierra un lugar en el que "a García Márquez le hubiese encantado vivir aquí, ya que esto es más absurdo que lo otro".

Paisaje santiagueño a la hora de la siesta
Paisaje santiagueño a la hora de la siesta Crédito: Filba

Todos coincidieron en la negación a dormir cuando eran niños y cómo eso les sirvió para explorar y descubrir mundos fascinantes. Hoy, de grandes, se reconocen "dormidores". Elena Anníbali rememoró su infancia en el interior cordobés donde "la siesta era un problema, no hacía ninguna gracia y en mi caso no quedaba otra cosa que leer".

Momento magnífico para leer y escribir, como sentencia Lucas Cosci, autor de Estación Gombrowicz y participante de esta edición del FILBA, para muchos escritores "las más hermosas experiencias y descubrimientos literarios han sido durante la siesta". Una oda a ese tiempo de silencio y quietud.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?