La vida continúa
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Sudán es el tercer país más grande de África, tiene 50 millones de habitantes y su territorio es rico en recursos naturales. Pero es también una de las naciones más pobres del continente y se encuentra en el puesto 172 del Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas. Su historia reciente está signada por la inestabilidad política, la violencia y la guerra civil. Y sin embargo, de algún modo, la vida sigue. En la foto, una familia lleva la dote de una novia, cuya boda se celebra cerca, en el pueblo de Kauda. La dote está compuesta de papilla de avena y merisa (también conocida como merissa y marissa), un tipo de cerveza africano que se produce fermentando sorgo colorado, en lugar de cebada, que aquí no prospera. El sorgo colorado impone un número de obstáculos para la producción de bebidas, por lo que el método es complejo, e incluso el Conicet y la UTN de Resistencia han experimentado con este grano. La merisa –que se conoce en países vecinos como ikigage, dolo, burkutu, amgba, doro, mtama, bili bili y kaffir, entre otros nombres– es una bebida con un 6% de graduación alcohólica.
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