Lolo y Lauti: del arte de preparar un huevo con papas fritas a la recreación del mundo del espectáculo

Lolo y Lauti, un dúo de artistas contemporáneos frescos, directos y controversiales, dan el salto de escena con una muestra en la Casa Nacional del Bicentenario
Lolo y Lauti, un dúo de artistas contemporáneos frescos, directos y controversiales, dan el salto de escena con una muestra en la Casa Nacional del Bicentenario Fuente: LA NACION
Mercedes Urquiza
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22 de agosto de 2019  

Muy activos, Lolo y Lauti hicieron este año uno de los hits de arteBA , eso de lo que la gente se queda hablando: un huevo con papas fritas representado en el cuerpo de una docena de performers. Y ahora, avanzado el año, siguen en movimiento para presentar una nueva propuesta en la Casa Nacional del Bicentenario (CNB) que, entre otras cosas, les significa el salto de la escena alternativa a la institucional.

Lorenzo Anzoátegui (Buenos Aires, 1980) y Lautaro Camino (Buenos Aires, 1986) forman un dúo de artistas contemporáneos argentinos que desde hace casi una década viene trabajando en la arena de la performance, el video, la fotografía y la ópera. Cuando se conocieron, Lauti hacía video y Lolo teatro. Crearon su lenguaje a partir de la fusión de las dos disciplinas y sostienen que la performance es su filosofía de trabajo.

La materia que moldean tiene que ver con redes sociales, Youtube, los mensajes de texto, la realidad virtual. Y, ponen en juego todos los artefactos o dispositivos disponibles, como cascos, teléfonos celulares, televisores, cables, en coloridas puestas, enmarcadas en la cultura queer. Sus piezas surgen de temas de la comunicación, con una mirada sobre lo más cotidiano. Así, tienen en su prolífico haber obras que toman cuerpo con la forma de una fiesta hipster, clases de pilates, poesía por sms o la representación de una frase de una canción de Maluma y Shakira, en loop, con ellos en vivo, en jogging de color pastel, en una sala vacía.

Desde la dirección de la Casa del Bicentenario, Julieta Ascar los convoca consciente de su momento de ebullición y crecimiento, para ser los únicos artistas del Programa Experimental en Residencia de obra. Ella les comisionó especialmente una deconstrucción de La sociedad del espectáculo (Guy Debord, 1967), para desarrollar bajo la mirada de la dramaturga Mariana Obersztern, en el rol de curadora.

El contador de Mirko, la última de una serie de instalaciones, que registra los seguidores que el hijo de Marley tiene en redes sociales
El contador de Mirko, la última de una serie de instalaciones, que registra los seguidores que el hijo de Marley tiene en redes sociales Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi

Frescos, directos, controversiales y con un halo de contraculturales, antes de la inauguración adelantan los detalles de su muestra, que marca ese pasaje de la producción desde una galería de arte alternativa (UV Estudios) a una institución cultural y pública. "Cambia muchísimo. Pudimos cumplir mucha fantasía técnica y por ende conceptual. Obviamente hay ideas que no podés hacer con pocos recursos", alza la voz Lolo. "No nos bajaron línea con nada, tuvimos muchísima libertad para trabajar", señala enseguida Lauti.

Traducir el concepto de La sociedad del espectáculo en una muestra parecía imposible al principio. "Es como si te dicen 'adaptá el Manifiesto comunista'. Son textos teóricos muy impenetrables, pero en realidad nuestra obra siempre tiene que ver con las problemáticas de la representación. Todo salió orgánicamente; la serie de ideas, las obras, y al final tuvimos la muestra que siempre quisimos hacer", confirma Lolo.

En la CNB, montan una serie de instalaciones audiovisuales, algunas interactivas y participativas."Es un desafío convertir el archivo en obra. Intentamos en todos los casos encontrar un nuevo enfoque para mirar videos de Youtube. Es una especie de compilado de videos de Youtube espacial. Y, en cada caso, a su vez, hay maneras de verlos muy distinta. Obviamente se trata de materiales e iconografía que nos fascina desde siempre", cuentan.

Cuando dicen "material de archivo" hay que entender, por ejemplo, Corte y confección, un programa de televisión que les encanta." Es un gran programa LGTBQ argentino". De cualquier forma, son cosas que ven en Youtube, porque ellos no tienen tele: Susana, Mirtha, Marley y todo lo demás.

"¡Quedó perfecta!", festejan durante un ajuste técnico de la instalación Mirtha eres tú, una obra interactiva en la que el público tendrá que poner el cuerpo para activarla y experimentar cómo es verse dentro de un set televisivo, en uno de los clásicos almuerzos.

En un recorrido guiado especialmente para LA NACION la experiencia continúa por una serie de instalaciones reunidas y dispuestas en secuencia. Lolo y Lauti siguen enumerando los íconos televisivos seleccionados y los dispositivos que pusieron en juego. Para los "mensajes antidroga" del doctor Miroli, aquellos con los personajes animados de Male y Fleco, encontraron la manera de invadir el archivo. La actriz trans Leandra recrea una imagen con el playback de Ester Goris haciendo de Eva Perón. Una imagen congelada acompaña el audio de Carmen Barbieri en un famoso duelo con Moria Casán.

"Me huevo loca", de Lolo y Lauti, fue una de las performances que dio que hablar este año en arteBA
"Me huevo loca", de Lolo y Lauti, fue una de las performances que dio que hablar este año en arteBA Fuente: Archivo

"En su mundo del espectáculo conviven el existencialismo bucólico de Andrea Politti con el experiencial turismo aventura de Susana y Verónica. A mitad del recorrido nos encontramos frente a una evidencia: esas imágenes son como diademas; en el mundo de Lolo y Lauti todo conato de superflua ironía se licua para dar lugar a una honda veneración", describe el texto curatorial de Obersztern.

Mucho Susana Giménez . La diva televisiva ocupa un espacio destacado dentro de la exposición. La iconografía de Buenos Aires, muy calle Corrientes, los lleva también a conectar el tratado del filósofo francés con lo porteño. Y, a su vez, lo porteño lo linkean también con su último hit: Me huevo loca, que montaron para Arteba. "Fue bárbaro", recuerda Lauti. "Quisimos llevar una obra súper conspicua y fueron cinco días increíbles de perfo todo el día", señala Lolo.

A la pregunta del público que se cuestiona si lo que hacen es o no es arte reaccionan despreocupados. "La nueva generación, de entre 15 y 25 años no se plantea eso en absoluto", responden. Y sobre esto se explaya Lauti: "Su manera de vivir es totalmente performática. Están muy pendientes de la mirada propia y ajena, atravesados por las redes sociales. Y las redes son base de la performance que uno hace todos los días, la imagen, presentándose constantemente. Cuando nos dudan si lo que hacemos es arte o no, para nosotros es un halago. Es medio carcamán y patriarcal también. Detrás de esa cosas hay pensamientos machistas, homofóbicos, patriarcales, muy conservadores. Y eso se va a caer. Ya se está cayendo".

El remate de El mundo del espectáculo, de Lolo y Lauti, tiene la obra más sutil de todas, ya que no hay una representación directa. Es simplemente un número que sorprende, alarma. Pasen y vean.

PARA AGENDAR

El mundo del espectáculo, de Lolo y Lauti. Desde el 22 de agosto, a las 19. en la Casa Nacional del Bicentenario, Riobamba 985. Hasta el 29 de septiembre, de jueves a domingo, de 16 a 20. En función: 18 y 19.30

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