Opinable
2 minutos de lectura'


Se le atribuye al físico teórico Richard Feynman la siguiente frase: “¿Sabías que es posible decir ‘No sé lo suficiente de este tema para tener una opinión al respecto’?” Aunque no pude verificar si lo dijo Feynman, es de una claridad tan meridiana que no me asombraría que fuera así. Es, por supuesto, lo contrario de lo que hacemos. Podría criticar a las redes sociales, porque está de moda, pero viene de mucho antes, y las redes sociales no son sino el reflejo de nuestras virtudes y nuestros vicios.
Opinamos sin saber, sin tener suficiente información, sin estar en el detalle, sin habernos formado académicamente en ese asunto y, sobre todo, sin contar con la experiencia que proporciona la práctica de esa disciplina en el mundo real. La pregunta es por qué. Entre las muchas razones plausibles está el que opinar es uno de los ansiolíticos más eficientes que se conocen, lo mismo que quejarse.
Ante la incertidumbre –y vivimos en un mundo profundamente incierto–, emitir una sentencia tajante, sobre todo si va a acompañada de alguna descalificación oprobiosa o violenta, es una forma de descartar ese inquietante universo de alternativas que nos alarman. Es, en suma, una muestra de debilidad, de ausencia de carácter o ambas.
Otras noticias de Catalejo
1Bad Bunny: de objeto de la “paranoia cultural” a símbolo de la resistencia y la alegría puertorriqueña
2Helado Piedra Movediza: se inaugura una exposición sobre el exclusivo gusto tandilense y cucharitas gigantes
- 3
“Emilie debe venir”: la amante elegida para las horas finales de Gustav Klimt, el pintor de “El beso”
4El verano del Hombre Gato




