Oriente y Occidente
A sus espaldas, las huellas de un pasado que quizás no sea el propio. Al frente y generoso a la hora de las fotos, un skyline que asienta su propia idea de futuro. Animados por la belleza del edificio, las columnas con arcos y la isla artificial, los visitantes del Museo de Arte Islámico de Doha se asoman a una ciudad donde todo se anuncia nuevo. La capital de Qatar sabe cómo seducir, conoce las claves del gusto occidental: despliegue, voluntad de poder, brillo, firmas célebres al pie de cada monumento, afirmación de riqueza. Hay mujeres con velo; también hay burkas junto a rascacielos que podrían pertenecer a cualquier ciudad del mundo. Pero están allí, en un Medio Oriente que, en Qatar, parece al margen de cimbronazos. Por otros circuitos, muy distintos a los del turismo, se andarán dirimiendo algunas de las cuestiones que hoy tienen al planeta en vilo.











