
Patricia Phelps de Cisneros: “Muchos artistas argentinos han cambiado mi manera de mirar”
La coleccionista venezolana celebrará esta semana en Buenos Aires los 25 años del Malba; donó al museo una obra del dominicano Jorge Pineda y será entrevistada el viernes por Eduardo Costantini
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Una de las primeras obras de arte que compró Patricia Phelps de Cisneros, una de las coleccionistas de arte latinoamericano más destacadas a nivel global, fue un grabado creado por la argentina Liliana Porter en 1982. “Siempre me ha fascinado cómo puede abordar con humor cuestiones muy serias, sin perder ligereza ni complejidad”, señala ahora a LA NACION, antes de viajar a Buenos Aires para celebrar un cuarto de siglo del Malba.
El regalo de cumpleaños que le hará al museo no es menor: Al Este del Paraíso, un políptico de cuatro xilografías sobre papel realizadas en 1995 por el artista dominicano Jorge Pineda, fallecido en 2023. Eduardo Costantini se lo agradecerá en público el viernes a las 17, cuando el fundador del Malba la entreviste en el marco de un seminario internacional que se transmitirá en vivo por YouTube.

“¡Eres un pionero!”, le responderá la venezolana que donó más de seiscientas obras a más de veinte museos de América y Europa, y que colaboró con el MoMA de Nueva York para crear en 2017 el Instituto Cisneros para la Investigación del Arte de América Latina, dirigido por la argentina Inés Katzenstein. Tras un vínculo con este país iniciado por la Colección Patricia Phelps de Cisneros (CPPC) hace más de dos décadas, su responsable señala: “Lo más poderoso de un artista es la particularidad de su mirada y la capacidad de hacernos ver algo que antes no veíamos. Muchos artistas argentinos han cambiado mi propia manera de mirar, y han marcado profundamente la trayectoria de mi colección”.

-Hiciste importantes donaciones a museos como el Reina Sofía de Madrid el MoMA y el Moderno de Buenos Aires y el MoMA de Nueva York. ¿Esta es tu primera donación al Malba? ¿Por qué tomaste esta decisión?
-Quiero reconocer y apoyar la gran labor del Malba en la celebración de su 25° aniversario. Sigo la trayectoria de este museo desde sus orígenes y resulta admirable todo lo que ha consolidado a lo largo de estos años. Se ha destacado siempre por su carácter pionero. Por ejemplo, fue el primer edificio de la Argentina diseñado y construido con el propósito exclusivo de albergar un museo. Hoy es un referente a nivel global y un pilar fundamental en el apoyo al arte de América Latina.
-¿Por qué elegiste la obra Al Este del Paraíso, de Jorge Pineda, para donar al Malba?
-Pensé en varias alternativas, y me pareció que esta obra podría añadir algo interesante para el futuro del museo justamente por ser una obra de artista caribeño, afrodescendiente, y cuya obra me parece una potencia poética extraordinaria. El artista falleció hace pocos años, y es importante que su obra esté en museos relevantes. La doné en honor a María Amalia León, directora del Centro León en República Dominicana, que es un centro de excelencia para el arte caribeño con el cual llevamos muchos años colaborando en proyectos artísticos y educativos.

-Pineda es dominicano y Malba exhibe ahora una muestra de la cubana Belkis Ayón. ¿Qué lugar ocupa hoy el arte del Caribe en la escena global?
-Siempre me ha interesado el arte del Caribe, y como caraqueña me toca de cerca. Me alegra ver que ahora el mundo artístico se interesa por esta región, que en muchos sentidos es una especie de microcosmos de todo el continente americano por su historia, su multiculturalismo, y por su creatividad más allá de lo imaginable.
-¿Qué lugar considerás que ocupa el Malba en la escena global del arte latinoamericano, y cuáles creés que fueron las claves para ganar ese espacio?
-Sin duda es una institución líder en este campo, en gran parte por pensar América Latina como una totalidad. En su momento los museos en América Latina solían trabajar con el arte de su país o con artistas internacionales, pero muy pocos pensaban el arte latinoamericano como conjunto. Esta visión nos une porque desde la Colección Cisneros también nos interesaba investigar esas relaciones complejas entre diferentes países y culturas. Y el otro factor que me parece de igual importancia en el caso del Malba es el de demostrar que el sector privado puede y debe contribuir a la escena artística de su país y región. En su momento algunos dudaban de esto, y creo que Eduardo ha sido ejemplar en crear una cultura de excelencia y profesionalidad que ha beneficiado a todo el mundo.
-Eduardo Costantini te va a entrevistar durante el seminario internacional. ¿Qué es lo más importante que te gustaría decirle?
-Gracias. Gracias. Gracias, Eduardo ¡Eres pionero! Por todo lo que has hecho, y que sigues haciendo a favor de nuestros artistas.
-¿Y a los artistas argentinos?
-Que sigan mirando, mirando, mirando, mirando y escuchando con atención, y que no sientan la obligación de representar a un país o una identidad determinada. Enfatizaría también la importancia de documentar su trayectoria y, sobre todo, de registrar su historia en su propia voz o en conversación con interlocutores que los puedan retar a mirar su producción desde distintos ángulos. Esa fue una de las razones por las que comenzamos a publicar en 2010 nuestra serie bilingüe Conversaciones/ Conversations. Tuvimos la gran suerte de poder registrar de primera mano y publicar unos libros con el pensamiento de los artistas argentinos Tomás Maldonado, Gyula Kosice, Jaime Davidovich y Liliana Porter.
-En una era de fronteras cada vez más permeables, ¿creés que actualmente hay algo que distinga a los artistas argentinos del resto de la región, o a los de la región del resto del mundo?
-Es siempre arriesgado intentar definir cuestiones como estas. Porque por cada definición, hay muchos que se quedan fuera. Hay algunas características que pueden llamar la atención, como la dedicación a la pintura, la influencia de la literatura, o el humor. Pero cada artista es un universo. Lo interesante es buscar diálogos entre los artistas de diferentes países latinoamericanos y otras geografías. Por ejemplo, en el MoMA me alegra que no exista un departamento curatorial latinoamericano como tal, sino que se trabaja de manera trasversal con todos los departamentos. Por eso, cuando hoy caminas por el museo, verás obras de artistas de América Latina en casi todas las salas. Como anécdota, me encantó la sorpresa de encontrarme hace pocos años en un pequeño hotel de Escocia llamado The Fife Arms, con que todas las paredes del comedor eran un mural de Guillermo Kuitca.
-En 2003, Malba y Fundación Cisneros presentaron Geo-metrías: Abstracción geométrica latinoamericana en la Colección Cisneros. ¿Cuál fue la importancia de esa muestra?
-Geo-metrias formaba parte de un itinerario de la colección por América Latina. Ponía en diálogo experiencias de abstracción geométrica de Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela que muchas veces se habían estudiado por separado. Era la época antes del internet y los países de América Latina no conocían casi la labor de los artistas de sus países vecinos. Para mí era fundamental que la colección circulara dentro de la propia región. Queríamos mostrar obras y artistas que todavía se conocían poco, pero también conocer de cerca las distintas escenas culturales. El Malba era todavía un museo muy joven, pero ya tenía una gran visión regional. Publicamos juntos el catálogo e instalamos en la explanada del museo la obra monumental Penetrable del artista venezolano Jesús Rafael Soto. El edificio y la obra tenían un diálogo muy poderos. Es más, ¡el Correo argentino publicó el Penetrable en una estampilla dedicada a la obra y al Malba!

-¿Cómo llegaron a esa colaboración?
-Mi relación con la Argentina viene de mucho antes de Geo-metrías. Se fue construyendo a lo largo de los años a través del arte, la música y la educación. A través de la Fundación Cisneros en Argentina, desarrollamos programas educativos de gran alcance. Por ejemplo, Actualización de Maestros para la Educación (AME), un programa de formación remota para maestros llegó incluso a la Base Esperanza, una base científica en la Antártida Argentina. Allí, se instaló una antena de DirecTV para acceder tanto a los programas de AME como a Cl@se, nuestro canal educativo panregional de televisión e internet. Más adelante, Piensa en Arte—un programa que promovía el pensamiento crítico en los niños— trabajó junto a escuelas, museos, artistas y educadores de las provincias.
-¿Planean alguna otra colaboración a futuro?
-Siempre estoy dispuesta a colaborar con centros de excelencia como el Malba.
-El año pasado fuiste reconocida con el Premio “A” Honorífico de la Fundación ARCO. ¿Qué rol considerás que tuvieron las ferias Arco y arteba en la promoción del arte de la región?
-Las ferias han sido una parte importante de un ecosistema que ha ido generando las condiciones para una mayor visibilidad y circulación del arte de América Latina. Destaco sobre todo la gestión de Mauro Herlitzka, cuando se hizo un esfuerzo enorme para convertir el programa del auditorio de arteba en un lugar de encuentro profesional formidable para curadores, coleccionistas, y directores de museos. Se publicaron varios libros a partir de esa experiencia y siguen siendo muy relevantes.

-Sos una de las principales promotoras del arte de la región a nivel global. ¿Qué te parece que falta para que siga ganando espacios?
-Muchos quizás digan que ya el espacio está ganado. Hoy vemos que casi todos los museos, las bienales, las ferias, las casas editoriales, las universidades, han ido incorporando el arte de América Latina a sus actividades y repertorios. Hace años no era así. para nada. Así que, de cierta manera, se podría decir: “misión cumplida”. Pero por supuesto, cada conquista abre otros horizontes. Por ejemplo, hoy estamos trabajando más con otras partes de la colección, como la Colección Orinoco de arte indígena, la colección de artistas viajeros o la de arte colonial. También, para que siga surgiendo el arte de la región es imperativo apoyar y promover las publicaciones, sean impresas o en formatos digitales, en varios idiomas. La historia siempre avanza y busca nuevos relatos. En ese sentido, lo más importante es poder seguir apoyando la investigación, la documentación y la formación de las personas. Me parece que eso es lo único que hace que lo que podría llegar a ser una “moda” llegue a generar un cambio real en la historia.
Para agendar:
Patricia Phelps de Cisneros será entrevistada por Eduardo Costantini el viernes próximo a las 17, en el auditorio del Malba (Av. Pres. Figueroa Alcorta 3415). El seminario reunirá a artistas, curadores y referentes culturales internacionales y será transmitido en vivo a través del canal de YouTube del museo.


