Rubens y Rafael, dos de los “viejos” artistas que regresan con gloria
Dibujos de ambos pintores serán rematados la semana próxima con bases millonarias, en un año de homenajes a varios grandes creadores fallecidos hace siglos
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"Viejos son los trapos", sostiene el dicho popular. Nada más cierto en el mercado del arte: el legado de los Old Masters ("antiguos maestros"), como se conoce a los artistas que dominaron la escena europea hasta el siglo XVIII, parece estar más vigente que nunca. Así lo demostró el récord logrado por Salvator Mundi, pintura de Leonardo da Vinci (1452-1519) convertida en la más cara de la historia al rematarse en Christie’s por 450 millones de dólares a fines de 2017.
La semana próxima, su principal competidora, la casa de subastas Sotheby’s, aportará lo suyo al ofrecer al mejor postor –también con bases millonarias– dos dibujos excepcionales de Pedro Pablo Rubens (1577-1640) y Rafael Sanzio (1483-1520). Lo hará en su sede de Nueva York, ciudad elegida en 2016 para su desembarco continental por Tefaf, la feria holandesa de arte y antigüedades que basa su prestigio en una increíble oferta de obras de "antiguos maestros".

Comienza así un año consagrado a las efemérides de las muertes de Da Vinci, Rembrandt (1606-1669) y Pieter Brueghel (1525-1569). Uno de los puntapiés iniciales lo dio la florentina Galería de los Uffizi al exhibir el famoso Código Leicester de Leonardo, comprado por Bill Gates en 1994 por treinta millones de dólares. Se adelantó de esta manera a los múltiples homenajes que se realizarán para conmemorar los cinco siglos del fallecimiento del autor de La Gioconda, el cuadro más famoso del mundo.
Ese retrato de Lisa Gherardini, realizado en 1503 y devenido la obra emblemática del Museo del Louvre, fue una gran inspiración para Rafael. Ambos artistas se destacaron como los grandes maestros del Renacimiento junto con Miguel Ángel Buonarroti, que detestaba a ambos colegas y acusó a Rafael de haber plagiado las célebres pinturas al fresco que decoran en el Vaticano la bóveda de la Capilla Sixtina. "Todo lo que sabe lo ha aprendido de mí", afirmó indignado en una carta el excéntrico creador del David y La Piedad sobre su principal rival, ocho años menor –y con fama de ser más equilibrado– que él.
Las raíces del futuro
A diferencia de los cultivadores de bonsáis, que podan las raíces de los árboles para evitar que crezcan en altura, tanto Rafael como Rubens creían en la importancia de prestar atención al pasado para desarrollar su potencial. El artista italiano fue inspector de antigüedades y se interesó por el estudio y la conservación de los vestigios grecorromanos.
Nacido casi un siglo después, Rubens también investigó el arte de Grecia y Roma, así como la pintura renacentista. En especial la de Miguel Ángel, Da Vinci y Tiziano, a quien consideraba su maestro. "Estoy convencido de que para lograr la mayor perfección en la pintura es necesario comprender a los antiguos", dice una cita atribuida al pintor germano.

Otras características compartidas por ambos fueron la pasión por la arquitectura y la dirección de talleres integrados por muchos colaboradores. Según el historiador Giorgio Vasari, el de Rafael llegó a estar formado por cincuenta pupilos y ayudantes, muchos de los cuales completaron sus pinturas en las Estancias del Vaticano –el principal encargo de su carrera– tras su temprana muerte, a los 37 años.
Aunque hay varias versiones sobre la causa de su fallecimiento, Vasari afirma que se debió a una enfermedad que contrajo en una noche apasionada con su amante, "la Fornarina", y que no se trató como correspondía porque Rafael se habría negado a revelar ese dato a los médicos.
Hijo de un pintor de la corte de Urbino, huérfano desde los once años y criado por su madrastra, Rafael fue un niño prodigio formado con el pintor italiano El Perugino. Llevó una vida nómade hasta los 25, cuando se instaló en Roma, donde comenzó a trabajar para el papa Julio II y llegó a ser considerado el arquitecto más importante de la ciudad.
Considerado uno de los dibujantes más talentosos de la historia del arte universal, se dice que archivaba sus bocetos y los ubicaba sobre el piso cuando necesitaba diseñar una composición. Hombre parado con armadura (circa 1506/7), que subastará Sotheby’s el 30 de enero con una base que promedia el millón de dólares, fue atribuido recientemente a Rafael por expertos. Estos afirman que lo realizó durante los primeros años de su carrera en Florencia, en una etapa durante la cual estaba obsesionado con los bocetos de hombres desnudos en posición de lucha.

El dibujo de Rubens, en tanto, fue creado un siglo más tarde, en 1608, como boceto de la pintura que el artista realizaría en el altar de la iglesia de Santa Walburga, en Amberes. El Estudio de un joven desnudo con los brazos en alto (1608), que saldrá a la venta con una base estimada entre 2,5 y 3,5 millones de dólares, se convertiría así en una de las figuras centrales de La elevación de la cruz, que Rubens pintó al regresar de Italia.
El imponente tríptico, trasladado a París por Napoleón en el siglo XVIII, se aloja hoy en la Catedral de Nuestra Señora en Amberes; muestra la influencia de artistas como Caravaggio, Tintoretto y Miguel Ángel. "Es muy conmovedora la sensación de estar mirando sobre el hombro del artista mientras crea una de las pinturas más importantes de su carrera", observó Gregory Rubinstein, experto a cargo del departamento de dibujos de "antiguos maestros" en Sotheby’s.
Poco después de haber realizado este boceto, el pintor barroco se abocó a otra de sus piezas maestras: La adoración de los Reyes Magos (1609), exhibida en el Museo del Prado junto con gran parte de su producción.
Gran humanista, diplomático y defensor de la paz, Rubens fue el artista favorito del rey Felipe IV de España, en cuya corte conoció a su amigo Diego Velázquez. Gran admirador suyo, el pintor francés Eugène Delacroix lo definió como "el Homero de la pintura".
Rafael Sanzio (1483-1520)
Soldado parado con armadura (1506/7)
Se destacó como uno de los tres grandes maestros del Renacimiento, junto con Leonardo da Vinci y Miguel Ángel Buonarroti. En Roma, trabajó para el papa Julio II y llegó a ser considerado el arquitecto más importante de la ciudad. El principal encargo de su carrera fueron las estancias que llevan su nombre en el Vaticano, completadas por sus discípulos tras su temprana muerte, a los 37 años. La base estimada de este dibujo, recientemente atribuido al artista y realizado durante los primeros años de su carrera en Florencia, promedia el millón de dólares.
Pedro Pablo Rubens (1577-1640)
Estudio de hombre desnudo con los brazos en alto (1608)
Artista favorito del rey Felipe IV de España, su principal cliente, fue considerado por Delacroix "el Homero de la pintura". Sus principales influencias procedieron del arte de la Antigua Grecia, de la Antigua Roma y de la pintura renacentista. En especial de Leonardo da Vinci, de Miguel Ángel y de Tiziano, al que consideró su maestro. Este boceto, que saldrá a la venta con una base promedio de tres millones de dólares, se convertiría en una de las figuras centrales de La elevación de la cruz, que pintó en Amberes al regresar de Italia.
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