Tras el rechazo del decreto 345, designaron al director del nuevo Museo Nacional Sanmartiniano
El gestor y productor Federico Fischbarg asume en el cargo, pese a que el Senado dio de baja la norma que disolvió el Instituto Nacional Sanmartiniano; fue funcionario de Cultura durante el gobierno de Cambiemos
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Con la firma del secretario de Cultura Leonardo Cifelli, el Gobierno designó ayer al director del Museo Nacional Sanmartiniano (MNS), que funcionará en la sede del disuelto Instituto Nacional Sanmartiniano (INS), en Barrio Parque (Mariscal Castilla 2752). Se trata del gestor de instituciones culturales, productor y curador de exhibiciones Federico Fischbarg, de 52 años. Desde Cultura ponderaron su “experiencia en gestión” y su paso por la función pública.
La designación de Fischbarg en el Boletín Oficial tuvo lugar un día después del rechazo definitivo del decreto 345 por parte del Congreso Nacional, que daría por nulos los cambios hechos en el área (entre otros, la reconversión del INS en MNS). “Nosotros seguimos con la estructura nueva”, comunicaron fuentes oficiales. Letrados consultados por LA NACION afirmaron que los funcionarios de Cultura se exponían a procesos penales si insistían en desoír al Congreso.
A diferencia del teniente coronel retirado y doctor en Historia Claudio Morales Gorleri, que presidió ad honórem el INS hasta hace pocas semanas, Fischbarg -que no tiene estudios en historia- cobrará un sueldo de $ 2.700.000. La planta del museo será la misma que la del instituto que lo precede.

Hasta la actualidad, el flamante director del MNS se desempeña como responsable del Archivo de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones y asesor en la renovación del Museo Masónico. De 2017 a 2019, se desempeñó como director nacional de Museos, en la Secretaría de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri (desde Cultura informaron que se analizaron muchos currículums para la dirección del MNS). También fue asesor de la dirección del Museo Histórico Nacional, de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Lomas de Zamora y de la Dirección General de Museos de la ciudad de Buenos Aires.
Tuvo a su cuidado muestras realizadas con el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto en la Feria Internacional del Libro de Río de Janeiro, la Feria del Libro de San Petersburgo, la exhibición de Juan Carlos Distéfano en la Bienal de Venecia, en 2015; y en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y en la Feria Internacional del Libro de Frankfurt, cuando la Argentina fue país invitado, en 2014 y 2010, respectivamente.
También trabajó en el diseño y producción de exposiciones en el Museo y Centro de Arte Reina Sofía, el Espacio OSDE, el Centro Cultural Recoleta, el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, el Museo Nacional de Arte Decorativo, la Biblioteca Manuel Gálvez y Fundación PROA, entre otras instituciones públicas y privadas.
Ni Bartolomé Mitre en su biografía del Libertador ni Ricardo Rojas en El Santo de la Espada sostienen taxativamente que San Martín haya sido masón; de hecho, Mitre lo niega en su biografía. Recientemente, dos miembros de número de la Academia Sanmartiniana, los doctores Jorge Gabriel Olarte y Julio Mario Luqui-Lagleyze, presentaron libros en los que demuestran que el héroe máximo de la Argentina no fue miembro de la masonería. Otros historiadores, en cambio, aún atribuyen a San Martín una filiación masónica.
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