
Un umbral ambivalente
La primera muestra individual de Javier Carricajo (Rosario, 1981) en Buenos Aires funciona como un umbral ambivalente. Por un lado, es la presentación de un artista en etapa de madurez, cuyas obras integran colecciones privadas y públicas, poseedor de un estilo (un naturalismo de imágenes mórbidas, con personajes nimbados por un erotismo difuso, cargado de tensión o de humor), con una técnica estilizada y un concepto visual organizado en series narrativas que representan historias incompletas y que aluden al proceso de producción de las obras. Por otro, es la puesta en circulación de una lógica pictórica inusual, que establece cadenas de sentido que se rompen (¿ Esas son perlas que fueron sus ojos es la reconstrucción de un crimen o sólo una exaltación de la pose?), que ironizan sobre el mundo contemporáneo (el fetichismo, la perversidad, la autogratificación compulsiva) con bocetos de imágenes fetichistas, perversas, agradables. Con eco en los dibujos, la segunda serie de pinturas, Nada que no quieres que te haga , se centra casi exclusivamente en las figuras de un rostro femenino, un trasero masculino y una banana, elementos iconográficos de una sintaxis a la vez fácil, literal, y al mismo tiempo voluptuosa y ambigua.
Ficha. Javier Carricajo en Gachi Prieto Gallery (Uriarte 1976), hasta el 11 de agosto







