Acusan a la Fundación Messi de manejos irregulares con el dinero de proyectos sociales

Fuente: AFP
La entidad transfirió dinero para beneficencia a una firma británica; es la misma metodología que utilizó para sacar fondos a paraísos fiscales, por la que ahora está siendo juzgado
Iván Ruiz
Martín Rodríguez Yebra
Alejandro Rebossio
(0)
2 de junio de 2016  • 12:14

El hombre que recaudó y ejecutó fondos de la Fundación Leo Messi, Abelardo Alejandro Rebosio, denunció en febrero que la estrella de la selección argentina y su padre, Jorge Messi, implementaron "una ingeniería jurídico-contable para desviar en beneficio propio los fondos obtenidos para los nobles objetivos" de la entidad benéfica. Una práctica que -asegura- repitió en millonarios contratos que la Fundación firmó durante los últimos años.

Aunque todavía no presentó pruebas ante la Justicia, Rebosio entregó a LA NACION documentación sobre uno de los presuntos casos de desvío de dinero de la Fundación a través de una sociedad registrada en Reino Unido, una firma que no está incluida en el juicio que afronta el jugador en España por evasión impositiva.

La Fundación firmó el 30 de noviembre de 2012 un acuerdo de colaboración con la empresa uruguaya Lafmur SA para que comercializara productos como réplicas del balón de oro, tazas y útiles escolares con la imagen del futbolista. Del convenio también formó parte Limecu SA, la empresa holding de los negocios de la familia Messi en Argentina. En el contrato se establecía que "bajo la dirección" de Limecu, la empresa uruguaya vendería los productos de la fundación para destinar el 10% de lo facturado a los proyectos sociales. Pero además se pactó que "como contraprestación por las gestiones realizadas por Limecu", la compañía uruguaya le pagaría 300.000 dólares, según consta en el contrato que firmó Jorge Messi, presidente de la fundación.

El 15 de mayo de 2013 la empresa Social Team -que en aquel tiempo trabajaba para la Fundación- le envió un correo electrónico a Jorge Messi y a su entonces abogado, Iñigo Juárez, adjuntándole el "comprobante del depósito del acuerdo de Lafmur por merchandising". Al día siguiente, Juárez le respondió a Rebosio: "Ha llegado". El comprobante se emitió a las 11.51 de aquel 15 de mayo. The Bank of New York Mellon fue el intermediario. Lo llamativo es que, según aquel archivo adjunto, los 300.000 dólares no se depositaron en una cuenta de Limecu SA, sino en una de Hanns Enterprises Limited, una empresa de actividades deportivas con sede en Londres.

Hanns Enterprises tiene como director a Ayomide Otubanjo. Es la misma persona que dirigía Sidefloor Ltd, una de las sociedades que los Messi tenían en Londres para defraudar impuestos, según la acusación de la fiscal española Raquel Amado. En la causa por la que Messi será juzgado desde el martes en Barcelona, la fiscal dice que Sidefloor fue una de las empresas a través de las cuales "se realizó la explotación económica de los derechos de imagen de Messi". En la querella, Amado explica que "las empresas interesadas en la explotación comercial de la imagen de Messi debían contratar sus servicios a través de sociedades (incluida Sidefloor) domiciliadas en un país con numerosos convenios suscritos para evitar la doble imposición (como Reino Unido) y cuya legislación permitía además que las rentas obtenidas fuera de su territorio se canalizaran hacia el paraíso fiscal (Belice, Uruguay) donde se encontraban domiciliadas las sociedades cesionarias de los derechos de imagen del jugador". Otubanjo, el director de Sidefloor y Hanns, aparece mencionado también en fichajes sospechosos de futbolistas en Portugal e Italia.

La fiscal señaló, además, que "las llamadas jurisdicciones de conveniencia, como Reino Unido y Suiza son países que cuentan con una legislación que permiten la existencia de sociedades de titularidad opaca". Hanns Enterprises, la firma vinculada a los Messi que reveló Rebosio, no aparece hasta hoy entre las sociedades investigadas por la fiscal en la justicia de España.

El abogado de los Messi, Jean-Yves Teindas, reconoció ante LA NACION la intervención de Hanns Enterprises en dicha operación, pero aseguró que los fondos girados a esa sociedad británica finalmente terminaron en las arcas de la Fundación. El abogado nunca aportó la evidencia sobre el beneficiario final de ese dinero. "La estructura de Hanns ya fue desarmada y no existe más", aclaró Teindas. Por último, alegó que los Messi ya pagaron 53 millones de euros por las responsabilidades derivadas de aquellas estructuras opacas. Pero la acusación de la fiscal Amado se refiere a operaciones de 2006 a 2009, mientras que la de Lafmur y Hanns ocurrió en 2013.

Rebosio es el titular de Social Team SA, la empresa que se encargó durante cuatro años de captar dinero para la Fundación Messi. Tras la finalización del contrato, Social Team reclama a los Messi una deuda superior a los 15 millones de dólares por supuestas comisiones impagas. En ese marco, Rebosio denunció a la Fundación por los supuestos delitos de estafa, desbaratamiento de derechos acordados, fraude a la propiedad intelectual y administración fraudulenta. Pero la acusación fue desestimada a principios de mayo por el fiscal porteño Ignacio Mahiques. El juez del caso aún debe resolver al respecto. Sin embargo, el fiscal Mahiques dejó abierta la puerta para que Rebosio aportara pruebas sobre supuestos desvíos de fondos de la fundación.

"¿Dónde pusieron el dinero de la Fundación?"

Abelardo Alejandro Rebosio abre la puerta de su departamento en Belgrano con un libro de la Fundación Leo Messi bajo el brazo. Lo carga con orgullo. "Fueron ocho años de trabajo. Al principio trabajamos más informal y los últimos cuatro años con contrato. Prácticamente creamos juntos la Fundación", dice el empresario. Su función era clave: Social Team, su empresa, recolectó decenas de millones de dólares para que la entidad benéfica proyectara su tarea social. Cobraba, a cambio, una comisión del 25% de lo facturado por la institución.

"En los primeros años de la Fundación el dinero era bastante corto y se aplicaba todo en obras, pero en los últimos años, después de que Leo gana el primer Balón de Oro (2009), las empresas le pusieron muchas fichas en inversión y una parte de estos fondos se gastaron en obras", explica Rebosio. "La Fundación hizo muchísimo. ¿Pero hizo tanto para lo que recaudó? No. Cuando vos vas a recaudar fondos para la fundación, dice la ley que tenés que invertirlo dentro del ejercicio anual 100% en la fundación. Y cuando hay un sobrante a final del año, vos tenés que declararlo en la AFIP y pagar los impuestos pertinentes. Eso no pasó. ¿Dónde pusieron el dinero? No tengo ni idea", acusa.

El empresario interrumpe el encuentro para mostrarle a los periodistas un botín firmado por Lionel Messi que tiene especialmente guardado. "Este me lo regaló después de la final de la Champions League en Roma", dice. Y se cuida de no involucrar a la estrella del FC Barcelona en los manejos de la entidad benéfica. "Quiero dejar afuera a Lionel porque tenía casi cero contacto con la Fundación. Nunca recibí una orden suya. Toda la gestión era de Jorge Messi", apunta.

Rebosio enseguida vuelve a sumergirse en la telaraña de sociedades que –sostiene- involucra al padre del futbolista: "Parte de los contratos (con donantes) ya tenía un destino para ser depositados en cuentas en paraísos fiscales, en Panamá, Uruguay, Islas Vírgenes, a nombre de Jorge (Messi) o algún apoderado suyo". La última noticia sobre operaciones offshore de los Messi ocurrió en abril, cuando LA NACION reveló que ambos formaban parte de una sociedad en Panamá.

La Fundación firmó en los últimos años decenas de convenios con decenas de empresas, así como con entidades públicas de la Argentina. Celebró uno con el gobierno porteño -entonces a cargo de Mauricio Macri- para que el futbolista fuera la cara de los Juegos Olímpicos de la Juventud por 20 millones de pesos. También recibió 3 millones de dólares del Banco Nación -durante la gestión de Juan Carlos Fábrega- para que la imagen del futbolista apareciera en la tarjeta Nativa.

Rebosio reclama más de 15 millones de dólares por comisiones de una decena de contratos firmados por la Fundación. ¿Por qué se terminó el vínculo? "Si la causa por la cual nosotros trabajábamos desvió su curso, nos teníamos que ir. Teníamos un proyecto llamado ‘Mi barrio es mi lugar’, con el que trabajamos en 64 hogares de la provincia de Buenos Aires, pero en un determinado momento se cortaron los recursos. Nosotros sabíamos que los recursos estaban disponibles. Invirtieron sólo el 50% de los fondos entre 2013 y 2014".

Teindas, abogado de Messi, le respondió: "Este señor no tiene nada, absolutamente nada de pruebas. Lo único que quiere es dar publicidad al asunto, usar los medios de comunicación a modo de coacción. El apellido Messi tiene mucho relumbre y este señor tiene sus objetivos. Sus declaraciones ponen de manifiesto que es un ventajista. Usa los medios para obtener beneficios a los que no tiene derecho bajo ningún concepto".

/av

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.