

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Una cara se robó todas las cámaras. El hombre, un grande al fin, no le tuvo miedo al desafío y volvió. Andre Agassi fue la figura de un año inolvidable. Nadie apostaba por él, pero en el polvo de ladrillo sagrado de París, el Kid de las Vegas y su carisma se anotaron en los libros para siempre: el norteamericano se convirtió en el primero que en 30 años se adjudicó los cuatro títulos de Grand Slam. El mérito fue enorme, más allá de que los triunfos no hayan sido consecutivos, porque también fue el primero en ganar en las cuatro superficies. Agassi fue noticia en todos lados. Ni qué hablar cuando, tras ganar el US Open, se dio a conocer su romance con Steffi Graf...
La Reina, dueña del otro papel protagónico, se retiró con todas las luces. Fue la vencedora en Roland Garros, después de darle una clase de vida y juego a la insolente Hingis; lesionada en un muslo, pero con una grandeza única, la alemana volvió a dar pelea en Wimbledon, pero en la final la detuvo la fuerza de Davenport. La Catedral vivió un 99 para el recuerdo, con Sampras, dueño de los récords; con la ovación interminable en el adiós de Becker, y con los golpes de Dokic y Stevenson, la chica que saltó a la fama, no sólo por su tenis, sino por ser reconocida por el Doctor J, ex estrella de la NBA, como hija.
También hubo lugar para la controversia que despertó el ranking de varones, con cinco reyes en la temporada: Sampras, Kafelnikov, Moya, Rafter y Agassi.
El tenis negro explotó en Nueva York, con un triunfo memorable de Serena Williams, que se convirtió en la heredera de Althea Gibson, ganadora en 1958.
Individualmente, la Argentina tuvo un año de crecimiento, con siete triunfos ante los top-ten. Zabaleta, más allá de su deuda en los Grand Slams, fue el mejor de nuestro país. Finalizó 28º en el ranking y alcanzó tres finales en el ATP Tour; Squillari fue el único que obtuvo un certamen -Munich-, mientras que Cañas levantó su producción con un éxito ante Henman en el US Open. Los juveniles dieron que hablar por las grandes actuaciones de Coria, Nalbandian y Salerni.
La Copa Davis sigue siendo la gran deuda para los argentinos. Se fue Daniel García -un adiós aún confuso- y llegó Franco Davin. En su debut, ante Venezuela, la Argentina regresó a la victoria en el exterior tras ocho años y medio de tragos amargos. El regreso al Grupo Mundial es la materia pendiente. Pero eso es parte del argumento para otra película.

