Amenaza: Jack Warner y las pruebas para desatar un tsunami contra Blatter y la FIFA

Buscado por Interpol y acusado de varios casos de corrupción, el político de Trinidad y Tobago advirtió que tiene "una avalancha" de documentos sobre irregularidades de la entidad que involucran al renunciante dirigente suizo; "Ya no guardaré secretos", afirmó
Carlos Beer
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5 de junio de 2015  

L a espiral de denuncias, arrepentidos, amenazas y corrupción crece. Cada día el FIFA-gate sube un peldaño en su escalera escandalosa. El nuevo episodio tiene como actor principal a un personaje imputado en la investigación por coimas y sobornos abierta en los Estados Unidos contra dirigentes de la entidad con sede en Zurich: Jack Warner. Sobre el triniteño, ex vicepresidente de la FIFA, pesa una orden de arresto de Interpol, pero mientras espera el juicio de extradición en su país, decidió no quedarse callado y lanzar una poderosa amenaza: "No tendré secretos sobre quienes buscan activamente destruir el país. Mantuve el silencio, pero ya no lo haré. Ya no guardaré secretos".

Warner prometió revelar muchas irregularidades que alcanzarían a muchos dirigentes. Entre ellos, involucraría directamente a Joseph Blatter, el hombre que por ahora esquiva las balas de las acusaciones. El centroamericano dice que cuenta con documentos y cheques que vinculan y comprometen al renunciante presidente de la FIFA con anormalidades en el manejo de los dineros del fútbol y los comicios de 2010 en LA NACION caribeña.

Warner difundió la amenaza a través de uno de sus canales de televisión. Lo hizo después de pasar 24 horas en la cárcel y quedar libre tras pagar 400.000 dólares como fianza. "Yo, Jack Warner, no tengo nada que ver con estas acusaciones", afirmó desafiante. Y agregó: "Nelson Mandela estuvo en la cárcel. Gandhi estuvo preso. Castro estuvo preso. ¿Quién es Jack Warner?"

Se trata de un personaje que cobró relevancia dentro de esta trama escandalosa por la información que posee. Conoce demasiado el mundo del fútbol. Llegó al comité ejecutivo de la FIFA en 1983 y a la vicepresidencia del organismo en 1997. También fue presidente de la Concacaf entre 1990 y 2011, cuando abandonó el mundo del deporte tras ser acusado por varios delitos. Hoy está en una lista de nueve directivos de la FIFA y cinco empresarios relacionados con esa entidad que han sido imputados por el Departamento de Justicia norteamericana. Tras decir que teme por su vida, Warner redobló la apuesta. Dijo que sus abogados tienen documentos que vinculan a la FIFA y su poder económico con él y con las elecciones nacionales de 2010.

"Ni siquiera la muerte frenará el tsunami que se viene", aseguró Warner. "Temo real y razonablemente por mi vida", dijo el político de 72 años, para reiterar que tiene documentos preparados, incluidos "cheques y declaraciones", que ha entregado a sus abogados para el caso de que algo le ocurra. Habló de "transacciones que incluyen también al ex presidente de la FIFA, Blatter".

Reveló hasta donde llegaban los manejos de la multinacional que maneja el fútbol, al punto de intervenir directamente en la vida institucional de Trinidad y Tobago, un país de sólo 5128 kilómetros cuadrados, cuyo PBI ocupa el puesto 115 en el mundo. Ante las declaraciones de Warner, la actual primera ministra, Kamla Persad Bissessar, negó haber recibido fondos de la FIFA para la campaña del gobernante Congreso Nacional Unido (UNC, por su sigla en inglés) en las elecciones realizadas cinco años atrás. En ese momento, Warner presidía la coalición y se presentó como candidato al Parlamento.

Warner acusó a los Estados Unidos de tener una doble cara en la que considera una campaña en su contra y en contra de la FIFA. Pero para reafirmar sus palabras, mostró un artículo del periódico de naturaleza satírica The Onion que terminó desacreditando la supuesta denuncia. "Si la FIFA es tan mala, ¿por qué EE.UU. quiere mantener la Copa del Mundo?", se preguntó Warner sobre un supuesto campeonato este año en territorio norteamericano, sin advertir que la información era falsa.

Más allá del fallido, uno de los hombres que más cerca estuvo de Blatter y más se benefició por los manejos de la FIFA, hoy se convirtió en una amenaza para el suizo. Tal vez esa sea la bala que no logre esquivar.

Valcke se defiende de acusaciones

"No me siento culpable", dijo el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, por las acusaciones de pagos de US$ 10 millones a Warner para la compra de votos de la Concacaf para la elección del Mundial 2010. "No tengo poder para autoizar ese pago", dijo.

La situación de los imputados en los sobornos y coimas

  • Mientras no aparecen los tres prófugos argentinos del FIFA-gate, Alejandro Burzaco y Mariano y Hugo Jinkis, la situación de los otros acusados es la siguiente:Nicolás Leoz. El juez paraguayo Humberto Otazu le concedió ayer al dirigente con prisión domiciliaria un permiso para acudir a consultas médicas periódicas. Leoz tiene 86 años y desde Estados Unidos pidieron su extradición. Entre otros cargos, está acusado de "conspiración para concebir un plan o proyecto para estafar" y de "dirigir una transacción final que envuelve las ganancias de una actividad ilícita".Los detenidos en Suiza. El principal es Jeffrey Webb (Islas Caimán) ex vicepresidente de la FIFA y presidente de la Concacaf. Los otros seis presos son Eduardo Li (Costa Rica), Julio Rocha (Nicaragua), Eugenio Figueredo (Uruguay), Rafael Esquivel (Venezuela) y José María Marin (Brasil).Deluca y Castelli. El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi confirmó que existen varias cuentas en Suiza que complicarían la situación de los dos dirigentes argentinos. Una de las cuentas en las que están involucrados tiene 1.200.000 dólares. El magistrado envió un exhorto a Suiza para requerir más información. Eduardo Deluca fue secretario general de la Conmebol, y Andrés Castelli, ex director de la FIFA para América Latina.

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