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ATENAS.- La prueba más excitante del atletismo consagró a un nuevo rey. Un sprinter que responde a alguno de los rasgos de los especialistas que dominan la distancia. Asafa Powell, de 22 años, es negro, como muchos otros extraordinarios velocistas, actuales o históricos. No nació en los Estados Unidos, tierra en la que surgieron y se moldearon grandes campeones, sino en Jamaica, país centroamericano que también alumbra a atletas calificados cuando de correr se trata.
La noticia del récord mundial en los 100 metros tiene una repercusión asegurada, aunque no cabe calificarla de sorpresiva o inesperada. Powell hacía tiempo que venía dando indicios de que estaba en condiciones de batir la plusmarca que poseía el norteamericano Tim Montgomery, con 9s 78/100, desde septiembre de 2002. El estado de forma del jamaiquino y sus antecedentes permitían vislumbrar lo que ocurrió ayer en la prueba disputada en Atenas: con 9s 77/100 se convirtió en el hombre más veloz del planeta en los 100 metros.
La victoria de Powell se daba por descontada. No corría contra las figuras del hectómetro, sino contra sí mismo y el reloj. Era un desafío de superación sin grandes amenazas. A sus costados no estaban Justin Gatlin, campeón olímpico en Atenas, ni Maurice Greene, ex recordman, ni Shawn Crawford. El único que le podía plantarle oposición era el portugués, de origen nigeriano, Francis Obikwelu, que finalmente quedó en un retrasado cuarto puesto. Otro que podía incomodarle era el británico Jason Gardener, que se hundió en la 9a ubicación. Libre de la presión de rivales de fuste, Powell fue una bala que no tuvo problemas en superar al ghanés Abzul Aziz Zakari (9s 99/100) y a su compatriota Michael Frater (10s 03/100).
El nuevo campeón había regulado en la eliminatoria, con un registro de 9,98s y una dosificación de energías en los últimos 20 metros, actitud que se ya se le había visto en otras carreras y levantaba sospechas sobre sus ambiciones y carácter de campeón. Algunos, en esa imagen relajada y poco exigente, no le veían el fuego sagrado de los elegidos. Pero esta vez tenía todo programado y no estaba dispuesto a guardarse nada en la final, tras una salida en falso de su compatriota Patrick Jarett. Lo demostró con una largada ideal (tiempo de reacción: 0,105 segundo) y un ritmo con el que no le dio posibilidades a nadie. Su victoria por 22 centésimas sobre Zakari representa una apreciable ventaja para el breve recorrido a cubrir. Se vivió un momento de confusión cuando se le atribuyó un tiempo de 9,78s, con lo cual sólo igualaba a Montgomery, pero luego se informó que el crono real era de 9,77, con 1,6 metros por segundo de viento a favor (el límite para homologar marcas es de 2 metros por segundo).
Powell hizo historia en la misma pista que en agosto último había decepcionado. Se tomó la revancha de los Juegos Olímpicos, cuando no estuvo a la altura de su condición de favorito -acreditada en el circuito europeo de verano previo- y finalizó en un irrelevante quinto puesto, en una carrera que ganó Gatlin. Obviamente, el marco también era otro ayer: sólo hubo 5000 espectadores.
El escenario ateniense parece predestinado a los grandes acontecimientos: en ese mismo lugar, hace seis años, Greene rompía los relojes al marcar 9,79s para los 100m, con lo cual le limaba 5 centésimas al récord que poseía el canadiense Donovan Bailey.
Powell fue preparando el terreno para su gran día. Hace menos de una semana, en Ostrava (República Checa), había establecido 9,85s en condiciones climáticas adversas, con mucho frío y lluvia. Los técnicos especialistas consideraron que en ese contexto, el tiempo equivalía a un récord de 9,75. Lo mejor de este año también estaba en su poder, con los 9,84s que estableció en Kingston, la capital de su país.
El atletismo necesitaba para su prueba más explosiva y marketinera una renovación que acabara con el tiempo de Montgomery, personaje perseguido por la sombra del doping desde que quedó vinculado con las prácticas estimulantes del laboratorio norteamericano Balco. Si bien sus controles nunca dieron positivo, las revelaciones de un entrenador arrepentido lo acusaron seriamente a él y a su compañera Marion Jones, según las investigaciones de la Agencia Antidoping de los Estados Unidos. Un Tribunal de Arbitraje podría declararlo culpable en pocos días. Si le retiran su récord de los 100 metros, la conmoción ya no será tan grande, porque desde ayer hay una nueva referencia planetaria.
Fecha y lugar de nacimiento: 11-11-82, en Linstead, Jamaica
Lugar de residencia: Evarton, Jamaica
Altura: 1,88 m
Peso: 87 kilos
Principales logros: Mejor marca en 100m: 9s77/100 logrados ayer, en Atenas
Mejor marca en 200m: 20s06/100, el 19-9-04, en Monaco.

