Historias curiosas de la San Silvestre, la carrera mundial de cada 31 de diciembre que este año marcó un récord porteño

La San Silvestre porteña convocó más de 11 mil participantes este lunes.
La San Silvestre porteña convocó más de 11 mil participantes este lunes.
Ezequiel Brahim
(0)
31 de diciembre de 2018  • 16:40

La noche cálida y húmeda cubre la ciudad de San Pablo, Brasil. Todos se disponen a preparar el brindis de año nuevo. Son las 23.40, faltan 20 minutos muy poco para que inicie el año 1926. En ese momento, sobre el asfalto que aún conserva el calor del sol, poco más 50 atletas se largan a una carrera de 8 kilómetros: la llamaron San Silvestre y cruzaron la llegada recién el primero de enero. Casi un siglo después, con el boom del running, las carreras del 31 de diciembre se diseminaron por todo el planeta. Hay cientos de ellas, algunas congregan decenas de miles de corredores, y Buenos Aires está a tono. Hoy a las 8 de la mañana, la avenida más ancha mundo dio partida a la San Silvestre Buenos Aires 8k, con más de 11.000 corredores a través de su casco histórico, para despedir el año en sintonía con esta movida planetaria.

Todo se inició en un viaje a Francia. Allí Casper Líbero –periodista brasileño– quedó fascinado con una carrera la última noche del año, donde los atletas portaban antorchas. Un año más tarde, Líbero, como director del diario Gazeta Deportiva, organizó la competencia en su ciudad. El evento soportó todos los terremotos históricos: la Revolución Constitucionalista de 1932, la Segunda Guerra Mundial e incluso el Maracanazo del Mundial del ’50. La Corrida Internacional São Silvestre (como se denomina hoy en día) siguió en pie y dio descendencia.

España, la gran sucursal europea de la carrera

España fue tierra fértil para esta tradición. Quizás por su arraigado catolicismo, prendió la idea de celebrar el día de un santo, o quizás por su apego al festejo cayó bien empezar a brindar temprano, apenas terminada la carrera. Más allá del motivo, cada puedo y ciudad de la península ibérica quiso tener su propia San Silvestre y hoy son más de doscientas en todo el país. La pionera fue la de Gadalcano (Vizcaya) en 1961, pero no tuvo continuidad; la San Silvestre Vallecana de Madrid nació 1964 y hoy no solo celebra 54 ediciones sino que llegó a ser la más convocante del mundo con 40.000 corredores.

Hay muchas San Silvestre particulares en España. Si bien en varias algunos corredores suelen largar disfrazados, en la de Rialto ya se organizan talleres de disfraces para potenciar el vestuario. La San Silvestre de Altsasu (Pamplona), también tiene un versión en bicicleta para quienes no le quieran pegar al asfalto. Mientras que la San Silvestre Salmantina (Salamanca) nació en 1894, el domingo 30 de diciembre. Sí, 30 y no 31. Los salamanquinos prefirieron hacerla el último domingo del año, así fue siempre. Recién a la quinta edición, casi de casualidad, ese domingo cayó un 31. Y así siguió siendo hasta hoy. Este año volvió a caer 30 y hubo una camiseta argentina arriba del podio.

Miguel Ángel Barzola quedó segundo con una marca de 29m50s para los 10 km y demostró que está preparando de la mejor forma el maratón de Sevilla, donde el 17 de febrero buscará la clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima. "Vengo sumando casi 200 kilómetros por semana", cuenta Miguel a LA NACION, "pero al contrario de lo que le sucede a la mayoría, a mí sumar tanto me pone rápido". También supo ganar la San Silvestre Crevillentina (Valencia, España) en 2006, 2008 y 2009. Este domingo demostró que está muy fuerte. "Me vino estupendo que se largara el 30 para poder correr hoy la San Silvestre en Alicante". Quizás sea el único argentino que corra dos San Silvestre en un solo año. Los gajes de ser atleta profesional y vivir de los premios y los fijos por largar carreras; la lucha de ser atleta argentino. ¿Y cómo le fue en Alicante? Terminó segundo, también. "Fui cebollita los dos días", se ríe.

Sin embargo, Barzola no es el único argentino que representó a la Argentina en el mundo de las San Silvestre. Daiana Ocampo, la mejor argentina clasificada este año en la media maratón de Buenos Aires y campeona nacional de la distancia terminó en el puesto once en San Pablo, la mejor actuación argentina desde hace varias décadas. Fue allá por 1958 que Osvaldo Suárez, el atleta nacido en Wilde, daba inicio a su seguidilla de victorias que continuó en 1959 y 1960. Solo tres atletas extranjeros lograron un triplete continuado en San Pablo y uno fue con la celeste y blanca.

"Creo que es la carrera con más nivel competitivo de Sudamérica", opinó Daiana Ocampo tras la carrera. "Estoy muy feliz de estar acá, me considero una más de ellas", agregó, en referencia a las atletas de elite: 9 de las 10 primeras fueron africanas.

San Silvestre por el mundo

San José en Costa Rica, Lisboa en Portugal, Ciudad de México o la San Silvestre de Chía en Cundinamarca, Colombia. El 31 de diciembre es el día más importante del pastoral católico para los runners. Quien desee recorrer el Coliseo, la Piazza Venezia, el Circo Massimo y la Piazza del Popolo el último día del año tiene una gran oportunidad siendo parte de la San Silvestre de Roma. Si hasta los alemanes tienen la Berliner Silvesterlauf, una carrera de 6,3 y 9,9 kilómetros que se realiza en Berlín, en el bosque Grunewald. Hoy el mundo está sansilvestrado.

Pero a todo esto, ¿quién fue Silvestre? Algunos piensan que se rinde culto a actor de las sagas de Rambo y Rocky apellidado Stallone. En realidad el nombre de la carrera se debe al papa Silvestre I, que falleció el 31 de diciembre del año 335. Y si bien no hay registro de que haya sido runner, si hay indicios serios de que oficializó el domingo como día del señor. El día sagrado de la semana para los corredores, ya que es cuando se realiza la enorme mayoría de carreras del año.

La carrera de los récords

María Luz Tesuri y Martín Méndez, los ganadores de hoy en la carrera porteña.
María Luz Tesuri y Martín Méndez, los ganadores de hoy en la carrera porteña.

Volviendo de este paseo por el globo, en la San Silvestre Buenos Aires hoy hubo marca récord. Más de 11.000 participantes largaron bajo el arco donde minutos antes de las 8 de la mañana tocó Juanse para energizar a todos los corredores. Mientras el cantante de los Ratones Paranoicos decía "quisiera que esto dure para siempre", el público se sumaba al grito de "quiero salir a correr". Y al dar el reloj las 8, salieron rumbo al Obelisco. El récord también fue de velocidad, al menos entre las mujeres. María Luz Tesuri paró el cronómetro en 27m29s, superando por 15 segundos la mejor marca de esta carrera que databa del 2015 y le pertenecía a Nadia Rodríguez. Con esto no solo se llevaba el primer premio sino que le sumaba 5000 pesos por ser la más veloz del historial. Sumado a que momentos antes Juan Manuel Benítez, su pareja, se ubicaba en la segunda colocación masculina, el fin de año para la dupla era estupenda. "Fui siempre pensando en el récord", contó María Luz apenas cruzada la meta y se fue a encontrar con Luz, su nena de 4 años. "Cumplió años el 15, ahora le regalo los dos trofeos para que juegue", bromeó Tesuri.

Entre los varones, Juan Manuel Benítez pudo pelear la punta hasta el kilómetro 7, pero a menos de mil metros para la llegada el concordiense Martín Méndez soltó todo el potencial de su zancada y se fue a buscar la victoria. Cruzó el arco en 24m12s para subirse a la cima del podio como lo hiciera en 2017. Benítez arribó un segundo más tarde y cerró el trío que recibe los aplausos del público José Félix Sánchez (quien repitió su mejor ubicación, de 2016). Entre las mujeres, el segundo lugar fue para la sorprendida Virginia Mercado: "Vine a correr como un día más, ¡jamás me imaginé estar en el podio! Y mucho menos atrás de ese animal que es María Luz, esto para mí es un sueño", se sinceró la rosarina. Tercera quedó Carolina Kruk.

Aunque el más rápido de todos fue Alejandro Maldonado, que en su silla de ruedas voló por las avenidas porteñas: "Es la primera vez que corro un 31 de diciembre y se siente raro", declaraba el representante argentino en los Juegos Paraolímpicos de Atenas 2004 y Beijing 2008. "Ahora me toca cocinarle a mi esposa un pollo al disco, que es mi especialidad", contaba Alejandro, que se llevaba la copa del primer puesto para el brindis.

Por último, no solo Buenos Aires celebró la San Silvestre argentina, hubo varias por todo el país. Hasta en Rosario de Lerma, Salta, el domingo se realizó la novena de agradecimiento y una hora antes de largar se celebró la misa, para luego si lanzarse a los 15 y 7 kilómetros que proponía la carrera salteña. También en Río Cuarto, Córdoba, hay una carrera el 31 que si bien no lleva el nombre de San Silvestre, sí que se corre con el espíritu original de San Pablo: se larga a las 23.45 y culmina el primero de enero. El "Maratón de los dos años" va ya por su edición número cuarenta y uno.

Mucha agua corrió bajo el puente de San Silvestre desde que Líbero vio aquellas antorchas parisinas. Historias hoy increíbles, también: en las primeras ediciones en San Pablo no se permitía darles hidratación a los atletas durante la carrera por considerarse ayuda externa y hasta era motivo de descalificación. Aún sin agua en sus inicios, la semilla de la San Silvestre creció en suelo paulista y se desparramó por el mundo. Viajó mucho por el mundo y hace ya nueve años se arraigó en Buenos Aires, donde este 31 de diciembre demostró que crece sin encontrar su techo.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.