

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

DAEGU, Corea del Sur, (AFP).- "Será un gran día para mí cuando salte a la pista de Daegu", dijo Oscar Pistorius, el atleta paralímpico sudafricano que competirá con los hombres más veloces del mundo en el Mundial de Atletismo que se disputará en Daegu, Corea del Sur, desde este sábado.
Es la primera vez que un atleta con discapacidades físicas correrá en una cita planetaria de esta envergadura. Pistorius, cuyas piernas son mitad humanas y mitad artificiales, participará en los 400 metros y los relevos 4x400 metros. "Espero que en mi país se sientan orgullosos", dijo el atleta sudafricano que lleva cuatro años de batalla para poder competir con las estrellas olímpicas y no sólo con las paralímpicas.
Aunque su clasificación para el Mundial cosechó una lluvia de elogios y felicitaciones, su presencia también reavivó la polémica sobre si sus prótesis metálicas en las piernas pueden suponer una ayuda para lograr mejores tiempos, desvirtuando así la igualdad de los participantes.
Hay quien estima que las láminas de carbono en forma de pata de felino le suponen un perjuicio en las salidas, pero otros creen que eso se compensa más que de sobra en la segunda parte de las carreras, como había señalado la Federación Internacional (IAAF) en 2008 cuando le vetó en sus competiciones.
Prótesis con "resortes elásticos pasivos". Sus prótesis, fabricadas especialmente por una empresa islandesa para atletas amputados, son "resortes elásticos pasivos" y no tienen influencia en los tiempos, estima el sudafricano en su página web. Según sus explicaciones, no es cierto que le permitan dar zancadas más largas, ni cansarse menos, ni ahorrar energía metabólica, insistiendo que la mejora de su récord personal en casi medio segundo esta temporada (45.07) no tiene nada que ver con la tecnología, sino con una progresión deportiva por trabajo y esfuerzo.
El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), ante la falta de evidencias científicas, decidió dar la razón a Pistorius y levantar el veto de la IAAF en 2008.
Pistorius, que nació sin peronés y que a los 11 meses fue amputado de la parte inferior de las rodillas en ambas piernas, es la prueba de que casi nada es imposible. A los 16 años empezó su carrera en el atletismo, tras una lesión jugando al rugby, y en unos años se convirtió en "Bladerunner", el atleta de las láminas de carbono, un icono de la igualdad, que tiene cuatro medallas de oro en Juegos Paralímpicos, tres de ellas en Pekín 2008.
El sueño de Pistorius es estar en la cita olímpica de Londres 2012, el próximo año, y el Mundial de Daegu supone el perfecto ensayo general para ese objetivo, en el que permanece centrado desde hace meses.


