Dakar 2020: cómo viven las mujeres la competencia en un país ultraconservador como Arabia Saudita

Fernanda Kanno, la única latinoamericana que corre el Dakar
Fernanda Kanno, la única latinoamericana que corre el Dakar Crédito: Prensa Fernanda Kanno
Fernando Vergara
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7 de enero de 2020  • 11:30

Arabia Saudita es un país donde la vida y la libertad de la mujer están restringidas de mil maneras. A tal punto que recién en junio de 2018 se les concedió a las mujeres el derecho a conducir autos con absoluta independencia. Tras una década en Sudamérica, ahora el Dakar se desarrolla dentro de un espacio con posturas ultraconservadoras. Allí, apenas 12 mujeres partieron desde la línea de salida, cinco menos que el récord de presencia femenina registrado el 2018 en Perú. En este rally las chicas representan el 2,10 % del total de los 572 participantes, dado que los otros 560 inscriptos son hombres.

Arabia Saudita, que recibe al Dakar por primera vez en la historia, es un reino que encabeza los ranking de vulneración de derechos humanos y de la mujer. Una nación en la que todos están sometidos formalmente a la ley islámica o sharía. La discriminación que sufren las mujeres pone en tela de juicio a un sistema que no acompaña la apertura que la sociedad reclama. Por ejemplo, hace muy poco tiempo que se les permite obtener el pasaporte y desplazarse al extranjero sin la autorización de un "tutor" masculino. Estos son algunos de los temas de charla frecuente en el vivac, el campamento que reúne a 3.000 personas que forman parte de la carrera más exigente del planeta.

Kanno junto con su copiloto Alonso Carrillo en el Dakar
Kanno junto con su copiloto Alonso Carrillo en el Dakar Crédito: Prensa Fernanda Kanno

Dentro de este contexto, las mujeres que se enfrentan al desierto de la península arábiga provienen de España, con cuatro representantes; Sudáfrica, con dos, y Alemania, Italia, Holanda, Japón, República Checa y Perú con una por cada nación. De este último país llegó Fernanda Kanno, la única latinoamericana que corre en el Dakar 2020. Y son varias las competidoras que están seguras de que la visibilidad y la apertura a otras culturas permitirá que cambien las leyes en el país. Fernanda es una pieza de ese lote. "La lucha por los derechos de las mujeres es aquí en Arabia y en todo el mundo. Es interminable y hay que pelearla desde la trinchera que nos toque. Con un poco de cargo de conciencia e incluso en contra de nuestras convicciones decidimos venir, pero creo que no hacerlo a modo de protesta no ayudaba en nada. Ganamos más estando en este país que quedándonos en casa", explica Kanno a LA NACION.

La deportista peruana, que también es periodista, resultó la primera mujer de su país en correr el Dakar (2018) y también en finalizarlo (2019). "Es cierto, somos muy pocas mujeres en el rally. Tal vez nuestra presencia, ante los ojos del mundo, pueda servirle a Arabia para entender que tiene que reconocer los derechos de las personas. Es bueno conversar de esto. Ya ponerlo en discusión es una gran manera de dar un paso para cambiar las cosas", enfatiza. "Si de alguna manera ayudamos a mostrar que las mujeres somos fuertes y competitivas, todo esto puede ser positivo", aporta Laia Sanz, quien compite en su décimo Dakar. La española es la mujer con la mejor actuación en motos de la historia del Dakar al finalizar novena en 2015.

La motociclista española Laila Sanz, presente en el Dakar
La motociclista española Laila Sanz, presente en el Dakar Crédito: El Comercio GDA

En cierta forma, el 24 de junio de 2018 marcó un quiebre en Arabia Saudita: las mujeres conductoras pudieron sentarse al volante por primera vez sin el riesgo de ser detenidas. Los críticos consideran que se trata de reformas cosméticas y que forman parte una serie de leyes que suavizan las restricciones que todavía padecen las mujeres en ese país, pero no deja de ser una victoria en la lucha por los derechos. "He visto a muchas chicas manejando y eso me puso muy feliz. Es una conquista pequeña en comparación con todo lo que falta, pero es un avance. Es darles la oportunidad de demostrar que pueden hacer las cosas igual de bien que un hombre arriba de un auto. ¡Parece increíble que estemos hablando de esto! Aunque aquí sucede. Y les cuento algo: yo creía que en Perú teníamos a los conductores más irresponsables, pero en Araba Saudita es peor".

En la nación ultraconservadora del Golfo, uno de los aspectos que más controversias causó en este Dakar fue el de la indumentaria recomendada a los pilotos, principalmente en los días previos y posteriores al rally. Básicamente, se les sugiere "vestir con recato en público, tanto hombres como mujeres". Estas últimas deben llevar los hombros y las rodillas tapados. No es obligatoria la utilización de la abaya -una túnica de mangas largas, que llega hasta los tobillos- o el hiyab -un pañuelo que cubre la cabeza y el cuello-, aunque se recomienda usar la primera prenda en público. "Para evitar ofensas", dicen. "Tenemos que ir con pantalón largo y camisetas cortas, sin enseñar demasiado. Pero no hay miedo, nos han transmitido calma", remarca la española Cristina Gutiérrez, que compite en la categoría autos.

Cristina Gutiérrez, otra de las representantes españolas
Cristina Gutiérrez, otra de las representantes españolas

Sin embargo, ya en la competencia, el reglamento resulta un poco más flexible. En el campamento las normas asoman más laxas. "No es tan complicado porque el Dakar no es un desfile de modas. Tener manga larga es bueno porque el sol es abrasador y debemos protegernos. Yo no soy de usar mucho pantalón corto, así que estoy bien. En esta carrera no es muy traumático. Lo que sí me llama la atención es ver tanta ropa femenina hermosa en los comercios. Me preguntó dónde la usaran, imagino que dentro de sus casas", dice Kanno.

Las activistas por los derechos de las mujeres llevan décadas haciendo campaña contra este sistema, que convierte a las mujeres locales en menores legales durante toda su vida. "Si quieren abrirse al mundo tendrán que ser más flexibles", coinciden varios pilotos. Lo concreto es que, en cierto modo, los competidores también deberán cuidarse con las demostraciones de afecto en público, que podrían ir "en contra de la decencia pública". Lo que se aconseja es máxima discreción. "Veremos cómo son las reacciones en el podio de llegada. Es allí donde surgen desde el alma los besos y los abrazos a los compañeros. La emoción cuando terminas esta carrera es enorme. Los sentimientos no deben esconderse y no creo que nos lo vayan a prohibir. Aquí, en aspectos como este, nos dijeron que son muchos más los prejuicios que tenemos nosotros que lo que exhibe la realidad. Y que no todo es tan radical. Ya lo comprobaremos", finaliza Kanno.

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