

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Tiene entereza. Y grandeza. Los hombres deben comportarse con coherencia en los buenos y en los malos momentos. Para festejar un título la mayoría está preparada. Pero para perderlo, no siempre se encuentran actitudes de aceptación. Lucas Benamo perdió en la temporada última el título de la Fórmula Renault por muy poco. Finalmente, la corona quedó en manos de su amigo, el cordobés Ezequiel Bossio, a quien felicitó por el logro.
Un año después, ese chico de 20 años, oriundo de Bahía Blanca, hilvanó un campeonato con paciencia, aprovechando las oportunidades favorables, mostrándose conservador cuando la pista se presentaba compleja. Y llegó el premio al esfuerzo. Con el cuarto puesto de ayer, Lucas Benamo se consagró campeón de la Fórmula Renault, la categoría promocional más importante del país.
Se abrazó con su papá, Enrique, uno de los pilotos más importantes de la época de la Fórmula 2, que también supo de las exigencias del automovilismo internacional cuando probó suerte en Inglaterra. Se acordó de su mamá y de su hermana, que en un accidente perdieron la vida hace mucho tiempo y que lo acompañaron en cada podio en que Lucas celebró una buena actuación.
"Fue una carrera muy difícil. En las primeras vueltas los chicos venían con todo y yo intenté cuidarme lo más posible, aunque de todas formas logré avanzar posiciones. Durante la carrera pensé en el campeonato, pero no hice cuentas porque se dio todo muy rápido. Incluso, cuando bajaron la bandera a cuadros yo pensé que aún faltaban dos o tres vueltas", comentó Lucas, que hasta la mitad de la temporada compitió con el equipo Ré y ayer aceleró con un auto de la familia Satorra.
Benamo, el primer piloto bahiense en obtener un título nacional, agregó: "Todavía no caí, cumplimos el objetivo, siento mucha alegría... Estoy muy emocionado, pienso en mi mamá, mi hermana, todavía no puedo describir todo lo que me pasa".
La competencia fue muy emotiva, en el veloz y peligroso circuito número 12. "Jamás anduvimos a tanta velocidad", confesó Benamo. La prueba fue ganada por Juan Marcos Angelini. El susto llegó tras el espectacular vuelco de Nicolás Branca, tras un roce con Roberto Luna. Ambos salieron ilesos. En cambio, Mariano Werner y Facundo Crovo chocaron y fueron derivados al Hospital Italiano para el chequeo correspondiente, aunque se informó que no sufrieron lesiones.



