Red Bull retuvo a Lambiase, pero en las últimas temporadas perdió un puñado de ingenieros y mecánicos de jerarquía
El ítalo-británico, con propuestas de Aston Martin y de Williams, permanecerá en Milton Keynes: trabajará con Max Verstappen y, además, será jefe de competición del equipo
6 minutos de lectura'
La debacle de Red Bull Racing (RBR) en 2025 tuvo dos escenarios: la pista y el garaje. Al final del reinado de Max Verstappen en el Mundial de Pilotos se sumó la derrota que el equipo arrastraba desde un año antes, cuando McLaren le arrebató el título en el campeonato de Constructores. Un ciclo mágico, el segundo en la historia de la escudería, luego del que compuso Sebastian Vettel entre 2010 y 2013, se diluyó y con él también el descabezamiento de la cúpula que guió a la estructura desde el momento en que la marca de bebidas energizantes irrumpió en la Fórmula 1, al comprar por el precio simbólico de un euro la organización a Jaguar.
El derrumbe no resultó solamente deportivo: la fuga de talentos que padeció el box en las últimas temporadas es otro golpe que debilita a RBR. La continuidad de Gianpiero Lambiase se presenta como un alivio en medio de las múltiples partidas, también un ejemplo de cómo se reasignan tareas para ocupar espacios que dejaron libres aquellos que eligieron una nueva dirección.
Con contrato hasta 2027, la situación de Lambiase generó incertidumbre con la finalización del calendario. Las hipótesis fueron variadas: la frustración por no retener el título a la posibilidad de dejar el puesto de ingeniero de carrera de Verstappen para ocupar un nuevo cargo dentro de RBR; también la oportunidad de abandonar el equipo, tras las ofertas que establecieron Aston Martin y Williams. Las lágrimas que derramó en el muro, en Abu Dhabi, sin embargo, tenían otra razón: el problema de salud que transita su esposa Eloisa, motivo por el que se ausentó de los grandes premios de Austria y de Bélgica.
Lambiase se unió a RBR en 2015 y un año más tarde, en el Gran Premio de España, se estrenó como ingeniero de carrera de Verstappen. La fórmula nació de casualidad, porque el ítalo-británico comenzó la temporada 2016 junto al ruso Daniil Kvyat, que fue reemplazado después de cuatro carreras por MadMax: un enroque de piezas entre RBR y Toro Rosso. El debut no pudo ser mejor: en el circuito de Montmeló, el neerlandés obtuvo la primera de las 71 victorias en la F.1.
“Recibí una llamada de Helmut [Marko], que me dijo: ‘tienes a un nuevo piloto, se llama Max Verstappen. Correrá en España, ya está en el simulador’. Al día siguiente llegó la confirmación de la fábrica y pasamos tres días trabajando, presentándole a los mecánicos y revisando los procedimientos del auto. También preparamos algunos retos, como una prueba a ciegas con la cantidad de combustible para la clasificación. No tuvimos que repetir ningún ejercicio, se mostró de inmediato competitivo”, recordó aquel episodio Lambiase en una charla con Talking Bull, el podcast de la escudería RBR.
La sociedad Verstappen-Lambiase es la que más años lleva trabajando a la par en la actual grilla de la F.1, aunque antes de las ofertas de Aston Martin y de Williams el ingeniero fue tentado por Ferrari. Frédéric Vasseur, a mitad de 2024, con el estallido del caso Horner –el CEO de RBR fue acusado de conducta inapropiada por una empleada- apuntó al ítalo-británico para que se convirtiera en el ingeniero de pista de Lewis Hamilton en 2025. El dúo asoma indestructible, aunque Lambiase sumará tareas dentro del garaje de Milton Keynes, como jefe de competición y atendiendo a los dos boxes. Las reestructuraciones y los movimientos internos son una fórmula probada a partir de la fuga de talentos que sobrelleva el equipo.
La partida de Adrian Newey, el ingeniero aerodinámico más destacado y laureado de la actualidad de la F.1, que se asoció a Aston Martin; el fin de ciclo de Helmut Marko, asesor deportivo y el director del Team Junior de Red Bull, y el despido de Christian Horner se imponen como las salidas de nombres con mayor jerarquía que sufrió la escudería. El trinomio estuvo desde 2005 y fue el que puso en marcha la aventura. Pero antes y después, se produjo una sangría que debilita al conjunto e invita a reformulaciones.
Para reemplazar a Horner, RBR se fijó en Laurent Mekies, que conducía el box de Racing Bulls. Pero para cubrir el puesto que dejó Newey, en Milton Keynes ascendieron a Pierre Waché, un ingeniero francés que tomó protagonismo por intermedio del propio Newey: en 2018, el mago de la aerodinámica lo hizo nombrar Director Técnico principal y desde el año pasado manejó la transición cuando el británico aceptó continuar su trayectoria en la F.1 en Aston Martin.
Sobre Waché se configuraron las críticas cuando el modelo RB21 se observó indócil y cada vez menos competitivo frente a McLaren, en particular en el inicio de la temporada pasada. Ante ese escenario, en Milton Keynes apuraron a firmar contratos de largo aliento con Waché -tuvo sondeos de Ferrari-; el ingeniero jefe, Paul Monaghan; el jefe de aerodinámica, Enrico Balbo, y el jefe de ingeniería de rendimiento, Ben Waterhouse.
Al mismo tiempo que Newey anunciaba su partida, Jonathan Wheatly comunicaba que la relación con RBR llegaba también a su fin. Sus 18 años en Milton Keynes, la experiencia que entusiasmó a Audi para sumarlo al proyecto para desembarcar en la F.1. El británico, que cumplía el rol de director deportivo en RBR, fue nombrado director de equipo en Audi, donde trabaja junto a Mattia Binotto –exjefe de equipo de Ferrari-, que ocupa la función de Director Técnico y de Operaciones de la estructura que tomó posesión de la fábrica de Sauber en Hinwil (Suiza), pero que desarrolla la unidad de potencia en Neuburg (Alemania) y construye un tercer edificio en Oxfordshire (Reino Unido).
El desmembramiento de ingenieros de trayectoria lo inició Rob Marshall, mientras que la última salida corresponde a Will Courtenay. Los dos con un mismo destino: McLaren. El primero, Director de ingeniería, trabajó 17 años en Milton Keynes, donde también cumplió el rol de jefe de diseño, función para la que lo contrató el equipo de Woking. Courtenay abandonó el puesto de director de estrategia y una labor de 22 años en RBR para convertirse en director deportivo de McLaren. Una salida anunciada, aunque Horner logró retrasarla. El hueco que provocó la marcha lo llenó Hanna Schmitz.
Con la continuidad de Lambiase en el garaje, RBR detiene a medias la pérdida de elementos que reportaban a Verstappen. De Telegraaf, medio neerlandés, reportó que Michael Manning, ingeniero de pista de MadMax hasta 2024, continuará en la estructura, pero en una posición directiva y que no incluirá los viajes a los grandes premios. El ingeniero de rendimiento, Tom Hart, cumplirá su última temporada en Milton Keynes, ya que cambiará de aire y firmó con Williams para 2027; David Mart, ingeniero de motores, acordó incorporarse a Audi y será parte del estreno del equipo. El mismo destino tendrá Matt Caller, jefe de mecánicos de Verstappen, que en octubre pasado comunicó su salida rumbo a la escudería de los cuatro anillos.
Otras noticias de Fórmula 1
“El momento del cambio”. Redescubrirse a los 41 años: el desafío para Lewis Hamilton en la segunda temporada en Ferrari
No más vacaciones. De San Andrés de Giles a Europa, Colapinto encara optimista 2026: motor, túnel, psicólogo y confianza del jefe
Guía completa. Fórmula 1 2026: calendario, pilotos y las modificaciones de la temporada
- 1
El Dakar empezó a apretar y el binomio Cavigliasso-Pertegarini enseñó su jerarquía de campeón del mundo
- 2
El tremendo accidente en el Rally Dakar en la quinta etapa que dejó a una pareja española afuera de la competencia
- 3
Fórmula 1 2026: calendario, pilotos y las modificaciones de la temporada
4Dakar: la noche minimalista en el desierto con carpa, bolsa de dormir, ración militar y “comida para gatos”






