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Los gemelos son siempre especiales. Llaman la atención desde lo genético, pero también por el lazo de sangre tan particular que los une en lo social y en la intimidad. Pero éstos tienen detalles que los hacen únicos. Krystof y Darjus Lavrinovic miden 2,10 metros y nacieron en Lituania, pero se criaron en una familia de origen polaco. Les encanta jugar al basquetbol y lo hacen tan bien que son compañeros en la selección de Lituania, que actúa en el Grupo C, en Hamamatsu. Como buenos hermanos, son amigos inseparables y comparten muchas cosas. Hasta en los malos hábitos, que les trajeron gravísimos problemas.
Con cuerpos privilegiados y personalidades avasallantes, los gigantes Lavrinovic fueron la sensación del basquetbol lituano. Estos dos pivotes tenían una enorme proyección internacional y sus carreras eran seguidas con gran atención. A los 18 años, en 1998, ambos eran figuras en Alita Alytus, un equipo que juega la principal liga nacional y que integra la Liga Báltica (la juegan Lituania, Letonia y Estonia). Hasta se hablaba de un salto a la NBA, pero...
El escándalo estremeció al país. Los gemelos, junto con su primo Andrei Borodkin, fueron acusados de violación por la adolescente Natalija Tomasevic. Los sentenciaron a cinco años de prisión.
Krystof aceptó el castigo y empezó a cumplir su condena ese mismo año. Pasaba varias horas al día entrenándose en una cancha de basquetbol en la cárcel. Darjus se declaró inocente e inició un proceso legal que lo empujó a una guerra de acusaciones, mentiras y desmentidas que fue como el dulce para las moscas en los diarios, las revistas y la TV lituana.
Pero todavía había lugar para sorpresas... un giro inesperado que terminó por hacer de la vida de los Lavrinovic una verdadera historia de película. Natalija se presentó con su abogado para rectificar el testimonio. Dijo que en realidad no fue violada. Que mantuvo relaciones sexuales con las tres personas a las que había acusado, pero que todo fue con su consentimiento. Y para terminar de enredar el asunto, se casó con Darjus. Las declaraciones de esta nueva Natalija, que cambió el apellido Tomasevic por Lavrinovic, favorecían a su esposo y a su cuñado.
Mientras la prensa acusaba al padre de Krystof y Darjus de pagarle 5000 dólares a su nuera para contraer matrimonio con uno de los gemelos, Natalija fue enjuiciada por falso testimonio y la sentenciaron con un año de libertad condicional.
Nada sirvió para salvar a Darjus, que tuvo que ir a prisión en 2000. El mismo contó más tarde que la ayuda de Krystof fue fundamental para adaptarse a la traumática experiencia de vivir encarcelado. Jugaron uno contra uno cada día de la condena e hicieron complementos de pesas para aumentar la masa muscular.
Por buen comportamiento, la pena se redujo de 5 a 3 años. Krystof dejó la prisión en 2001 y sorprendió por su crecimiento deportivo (en su primera Liga promedió 13,5 puntos y 8,1 rebotes en Alita Alytus), lo compró CSKA de Moscú, que lo cedió sucesivamente al Ural Greats y, finalmente, al Unics Kazan, en la Liga rusa; Darjus quedó libre un año después y también mejoró enormemente (17,8 puntos y 9,8 rebotes en el regreso a su club de origen). Lo contrató el tradicional conjunto lituano Zalgiris Kaunas un par de años, pero para completar este drama cinematográfico, en la próxima temporada volverá a juntarse con su gemelo en Unics Kazan.
No pudieron jugar juntos en Atenas 2004 porque Darjus se rompió los ligamentos de la rodilla derecha, pero en Japón se están dando el gusto.
Ellos ya escribieron la mayor parte del guión y, pese al mal comienzo con un par de derrotas, esperan sumar nuevas páginas en su aventura en Oriente con la selección lituana. Sólo falta saber quién será el productor hollywoodense que llevará la vida de los Lavrinovic a la pantalla grande.


