

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
El presente le sonríe al seleccionado argentino femenino de voleibol; un equipo que luchó desde el anonimato y que ahora ve el fruto del silencioso trabajo con la obtención de la clasificación para el Mundial de 2002, que se hará en Alemania, tras adjudicarse el Premundial que terminó el domingo último en Santa Fe.
El espíritu luchador de las chicas nunca decayó y saben que el logro es muy importante. "Lo que vivimos fue algo muy significativo -expresó Mónica Kostolnik, una de las figuras del equipo-; fueron jornadas muy emotivas y todavía no lo podemos creer".
El Mundial de Alemania 2002 será el 14° en la historia del voleibol femenino, pero sólo el cuarto para la Argentina. Ademas, será el primero en el que un equipo nacional femenino llegará por méritos propios, pues en los tres anteriores (Brasil, 60; Perú 82 y China 90) participó por invitación.
Pura confianza . Nada es fruto de la casualidad y hoy el seleccionado femenino disfruta de lo conseguido con la convicción de que fue en 1999 donde las cosas comenzaron a cambiar.
Celina Crusoe, la armadora suplente, reflexionó sobre el tema: "1999 fue un año muy importante para nosotras. Muchas chicas se fueron a jugar al exterior y ello ayudó mucho para que el equipo evolucione. Lo que pasa es que afuera te dedicás full time al voleibol, cosa que no se puede hacer en el país porque además tenés que estudiar y trabajar; por ello la preparación fue distinta."
En 1999, además, la Argentina le ganó a Perú en el Sudamericano, por lo que el equipo nacional fue subcampeón y acompañó a Brasil, el campeón, a la Copa del Mundo de Japón, un torneo en el que participan los dos mejores equipos de cada continente, junto con dos invitados; allí, y por primera vez en la historia, la Argentina se midió con las grandes potencias mundiales.
Aquel paso por Japón. Más allá de los resultados -la Argentina terminó 11° en Japón-, la experiencia fue tan importante que las chicas le dan casi todo el crédito de su reciente éxito en Santa Fe a lo adquirido en su paso por Oriente.
"Nosotras fuimos a la Copa del Mundo de Japón con la idea de entrar en la cancha y perder 3 a 0 con los equipos grandes; sin ninguna posibilidad", expresó María Laura Vincente. Y redondeó: "Después nos dimos cuenta que no había ningún cuco y eso fue muy importante para nosotras. Porque por más que hayamos perdido casi todos los partidos, algunos de ellos los jugamos muy bien y fueron los que nos permitieron adquirir una experiencia increíble que supimos capitalizar".
Paso a paso. Ahora los objetivos de las chicas se potenciaron. El compromiso inmediato será el Sudamericano, que se hará en septiembre próximo en nuestro país -la sede no fue confirmada- y ya están pensando en el Mundial de Alemania.
Celina Crusoe es la más entusiasta. "El objetivo que nos tenemos que proponer es terminar entre las ocho primeras del Mundial. Tenemos bastante tiempo para prepararnos y podemos seguir mejorando", expresó. Como ella, piensan sus doce compañeras.


