Los chicos de Bahía Basket quieren acabar con la sequía internacional

Se clasificaron para el Final 4 de la Liga de las Américas; San Lorenzo no pudo con Leones
Diego Morini
(0)
6 de marzo de 2017  

Bahía Basket logró un agónico triunfo
Bahía Basket logró un agónico triunfo

Necesita el básquetbol argentino terminar con la anemia internacional. Ya son cinco años sin títulos continentales. Desde aquella consagración en 2012 de Regatas Corrientes, por la Liga Sudamericana, que un equipo de estas tierras no se queda con un cetro de esa categoría. Pero hay uno que parece dispuesto a quebrar ese registro negativo: Bahía Basket se clasificó para el Final 4 de la Liga de las Américas, después de remontar 21 puntos. El equipo bahiense dio un gran golpe con los chicos Lucio Redivo (23 años) y Máximo Fjellerup (19), que se volvieron una pesadilla para Hebraica Macabi, de Uruguay, y se impusieron por 73-69.

Ahora, desde el 17 de marzo, los bahienses intentarán sumar su primera estrella internacional y tratarán de aplicar todo lo aprendido en su última experiencia en la Liga Sudamericana, cuando cayeron en la final ante Mogi das Cruzes.

San Lorenzo cayó de pie
San Lorenzo cayó de pie

No corrió con la misma fortuna San Lorenzo, que logró remontar 20 puntos ante el local Leones de Ponce, pero cayó por 115 a 107. Desdibujado terminó el conjunto de Boedo que se armó para tratar de ganar esta competencia y anoche cerró el partido con apenas cuatro jugadores en la cancha, ya que por acumulación de faltas y expulsiones, se quedó sin opciones para completar los cinco.

Es muy importante lo logrado por Bahía Basket, ya que necesita el básquetbol argentino que sus equipos vuelvan a pisar fuerte en el continente. Les aporta a los jugadores jóvenes más roce, están ante los ojos de los reclutadores de la NBA y aprenden a competir en un contexto más complejo. Pero también es saludable para la selección argentina, porque prepara de otra manera a quienes van a asumir responsabilidades en este nuevo proceso: Juan Pablo Vaulet, Redivo o Fjellerup, por ejemplo.

El equipo bahiense tiene mayoría de jugadores que no superan los 23 años y no es un detalle menor que respondieron ante un resultado que los tenía 21 puntos abajo. Redivo volvió a demostrar que vale cada uno de sus 180 centímetros de altura y que es un goleador de rachas que cuando entra en ritmo parece imparable (marcó 28, 37 y 26 puntos en cada partido en esta instancia semifinal). Están aprendiendo a competir estos chicos que conduce Sebastián Ginóbili. Entendieron que debían defender fuerte y encontrar opciones ofensivas y recortaron distancias con un parcial de 30-13 en el último cuarto. Y las jugadas decisivas fueron de Fjellerup: una volcada para pasar al frente por primera vez (66-64) y luego un triple (69-66) con apenas un minuto por jugarse.

Los chicos de Bahía, son el futuro, y no parecen estar asustados por las estadísticas negativas.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.