Mundial de básquet. La escuela de bases argentina que despierta admiración en el mundo

Luca Vildoza, Nicolás Laprovittola y Facundo Campazzo, los tres bases del seleccionado argentino en China 2019.
Luca Vildoza, Nicolás Laprovittola y Facundo Campazzo, los tres bases del seleccionado argentino en China 2019. Crédito: CABB
Diego Morini
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6 de septiembre de 2019  • 23:07

FOSHAN, China.- El seleccionado argentino de básquetbol consiguió su objetivo: está entre los mejores 8 del Mundial de China 2019. El equipo de Sergio Hernández dio el golpe que necesitaba para llegar a los cuartos de final y superó a Venezuela con autoridad por 87-67. Es cierto que todavía no sabe si terminará como 1° o 2° en el grupo I del Mundial, ya que este domingo se medirá con Polonia para determinar las posiciones finales. Pero su cabeza ya está puesta en la instancia determinante. Serbia o España asoman en su horizonte, el martes próximo, ya en playoffs. Y más lejana, la disputa por la clasificación olímpica a Tokio 2020.

La ilusión argentina crece en China. Aquí se dibuja una ciudad entre ríos y espacios verdes. Se trazan diagonales entre jardines y parques. Se multiplican las imágenes de animé. Se hace un culto del Kung Fu en cada rincón, ya que aquí está la casa de los ancestros de Bruce Lee. Y en el medio de tanta cultural asiática aparece un gesto occidental de la mano de Zisè, una joven china de 22 años que sueltas algunas palabras en español producto de su estadía en León, España.

Ella, hace algún esfuerzo para ser clara en su mensaje y confiesa que se acercó hasta el imponente Internacional Sports & Cultural Arena para ver a Luca Vildoza, Facundo Campazzo y Nicolás Laprovittola, porque le encanta cómo pasan el balón. Y ellos le dieron a la fanática local una función especial con un repertorio de 18 asistencias para poner a la Argentina entre las 8 mejores selecciones del mundo. La victoria ante Venezuela demostró por qué del otro lado del mundo, al Sur, hay una escuela que marca una tendencia en la formación de bases.

"La inteligencia en el base argentino es cultural. Es un rasgo de nuestros jugadores en esa posición. Yo crecí queriendo ser un base inteligente por [Miguel] Cortijo y [Marcelo] Milanesio. Y los bases rápidos y explosivos como Campazzo, si buscás qué decía cuando era chico, te vas a dar cuenta que explicaba que quería convertirse en un base inteligente y leer el juego. Culturalmente está la sensación en la Argentina de que para ser un buen base tenés que tener una gran lectura de juego. Eso se transmite". Las palabras de Juan Ignacio "Pepe" Sánchez, mejor pasador en el Mundial de Japón 2006, con 5,9 asistencias por juego, llegan en el momento exacto en que aparecen en escena Campazzo, Vildoza y Laprovittola. Charlan un puñado de segundos, se hacen un par de bromas, se respetan y admiran entre todos y cada uno sigue su camino.

Campazzo es figura en el Mundial, con asistencias, puntos, lujos y un par de premios al jugador más valioso de un partido.
Campazzo es figura en el Mundial, con asistencias, puntos, lujos y un par de premios al jugador más valioso de un partido. Crédito: @cabboficial

El estilo parece motivar a quienes están por aquí. Cada acción de los conductores argentinos hace delirar a los fanáticos chinos. El concepto de belleza en el juego quedó plasmado en la última presentación de la Argentina. "Jugamos muy buen básquet, nos pasamos muy bien la pelota, defendimos muy duro. Conseguimos victorias ante rivales de gran nivel, vamos logrando objetivos y deseamos tener una Argentina que compita. Ahora estamos buscando nuestra mejor versión", explicó Campazzo, que está 3° en asistencias en tabla general de la Copa del Mundo con 7,5 pases gol de promedio en 4 encuentros (los dos primeros, con 8,7, son Joe Ingles, de Australia, y Dennis Schroder, de Alemania).

"Me parece que hay motivos puntuales de por qué tenemos buenos bases. Uno es nuestra genética que hace que tengamos abundancia de jugadores perimetrales, ya que nuestra talla permite ese desarrollo. Si bien la Argentina tiene una escuela de bases ininterrumpida, también la tiene de tiradores. El perímetro se potencia para nosotros por una cuestión de altura. Y de la abundancia sale la calidad", explica Pepe Sánchez.

Hay una tradición de bases argentinos dejando su sello en los mundiales, ya que en la historia aparece Miguel Cortijo, que en el Mundial de España 1986, fue el líder en asistencias con 4.7 de promedio por partido. Y unos años después, en 1994 en Toronto, Canadá, Marcelo Milanesio quedó en la cima con 6.9 por juego. Pepe Sánchez dominó Japón 2006, y Pablo Prigioni, en Turquía 2010, fue el máximo administrador con 6,4 asistencias por cotejo.

"La verdad que como entrenador no puedo disfrutar del partido, pero si lo pienso como espectador, me parece que el equipo ofrece un muy buen espectáculo. Juega de una forma que atrae a cualquiera". La frase de Hernández permite comprender cómo se expresa su grupo y lo que generan sus conductores en el campo de juego.

Los nombres de Alberto Beto Cabrera, Eduardo Tola Cadillac, Cortijo, Milanesio, Alejandro Montecchia, Pepe Sánchez, Lucas Victoriano y Prigioni, son una referencia inmediata para hablar de una escuela de bases. Es un legado y cada uno de ellos tenía también la capacidad para saber cómo colaborar con el equipo. Ahí también hay un punto clave en toda esta historia. La reflexión de Vildoza acerca de su aporte para el grupo permite comprender cómo piensan los tres conductores de esta selección: "No estoy teniendo mis mejores partidos a nivel ofensivo, por eso trato de aportar defensivamente. Siento que me saqué la mufa con un triple. Ojalá pueda sentirme mejor en ataque. Al menos contra Venezuela la sonrisa volvió".

La lectura de Laprovittola, que acumula 15 asistencias en el torneo (7 aportó en el juego ante el seleccionado vinotinto), marca el pulso de cómo siente este equipo: "El trabajo que hace el staff técnico es muy importante para nosotros. La cantidad de información que recibimos para saber dónde están los defectos de cada rival es determinante para que nosotros sepamos qué juego hacer para lastimar ofensivamente y defensivamente a cualquiera".

Laprovittola, el jugador más valioso de la liga española en la última temporada.
Laprovittola, el jugador más valioso de la liga española en la última temporada. Fuente: AFP

Los bases argentinos son una marca registrada en el mundo FIBA. Sus jugadas se multiplican en las redes sociales. Se desesperan los hinchas locales por sacarse una foto con ellos. Esperan hasta último momento para ver salir a Campazzo de la cancha. "No somos los más veloces, no saltamos tanto y no medimos 2 metros, por eso nuestro fuerte es la inteligencia sobre el juego. Es como si se tratase de una cuestión de supervivencia por las características físicas de nuestros jugadores", una explicación perfecta de Sánchez.

Una escuela con un material inagotable y que en estas tierras tiene a tres de sus mejores alumnos demostrando por qué lleva años dominando la escena cuando se trata de pensar cómo se debe jugar al básquetbol.

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