"No estoy preocupado; hay tiempo"

Por Emanuel Ginóbili Especial para LA NACION Deportiva
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6 de agosto de 2004  

MADRID.– Tuvimos algunos problemas, pero nada grave que motive una gran preocupación. Es evidente que no estamos finos todavía, especialmente yo con los triples, pero tenemos tiempo para mejorar. Este cuadrangular que jugaremos mañana -por hoy- aquí en Madrid, con Lituania, España y Grecia, nos servirá para pulir muchas cosas. Hay que considerar que estamos en plena preparación, trabajando muy duro y entrenando en doble turno; inclusive hacemos una práctica los días que tenemos partidos.

Además, pasaron algunas cosas increíbles que nos complicaron. Extrañamente la mayoría del plantel sufrió muchísimo el cambio horario con este viaje a Europa. En Belgrado, donde jugamos el Diamond Ball, pocos pudieron dormir normalmente. Por lo menos siete chicos tuvimos problemas . Era cómico vernos por los pasillos, paseando, a las 3 o 4 de la mañana. Yo me dormía a la 1, me despertaba las 4 y el sueño recién me volvía a las 6. El problema es que entrenábamos todos los días a las 10. Era un piltrafa. No sentía ni las piernas y andábamos todo el día medio muertos. No digo que eso influyó en el juego, o que perdimos con Lituania por el cansancio, pero molestó mucho. Lo llamativo es que todos estamos acostumbrados a los cambios horarios y que normalmente en tres o cuatro días se hace el cambio biológico. Bueno, en Serbia y Montenegro pasó todo lo contrario.

Y la historia siguió, pero en otro sentido, con el viaje a España. Tardamos medio día, Salimos a la una de la tarde de Belgrado y después de una escala en Viena, llegamos a a la medianoche al hotel de Madrid, donde cenamos y nos dormimos después de la 1. Por suerte anoche -por anteanoche- casi todos descansamos bien.

¡Ah! Me olvidaba de algo. En Barajas recibimos sólo la mitad del equipaje. Dicen que el resto llegará pronto. Esperemos.

En Belgrado nos trataron muy bien. Tuvimos mucho reconocimiento y nos aplaudieron bastante. Fue un torneo muy importante, con mucha repercusión internacional. El Diamond Ball está incluido en el calendario oficial de la FIBA y lo juegan los campeones de cada continente. Nosotros fuimos en reemplazo del Dream Team, como subcampeones de América.

No nos fue mal. Le ganamos a Angola, dejándolo en 60 puntos; jugamos tres cuartos muy buenos con Lituania y derrotamos a China. Es cierto que no estamos defendiendo bien y que ésa es la base de nuestro juego. También que nos complicaron con la defensa en zona y que tuvimos muy baja eficacia en triples, pero no estoy preocupado. No estamos finos, pero hay tiempo todavía. Cuando nos acoplemos mejor en defensa y tengamos intensidad vamos a tomar rebotes, robar balones y poder correr. Esa es la clave de nuestro juego. También puede ser que nos falte confianza, pero eso se conseguirá en los días que faltan. Repito, no es preocupante, estamos en plena preparación.

Lo único que molesta de la ineficacia en triples son las cargadas... je, je. "Estás abollando el aro", es la más común, porque la pelota no entra, siempre pega en el fierrito y sale. Y lo peor es que muchas veces tiramos tranquilos, sin marcas. Creo que tiene que ver con que estamos un poco duros todavía y que no hicimos tantos entrenamientos de tiro. Yo anduve mal en Belgrado, pero es porque no estoy en plenitud física. A veces ni siento las piernas. Hay que recordar que empecé tarde el trabajo con los chicos por el tema de mi casamiento y el seguro que llegó cuando ya estaban concentrados en Córdoba.

Además, hay que entender que no somos autómatas. No es que llegamos a la selección y automáticamente todo fluye y sale bien. Cada uno viene de jugar diferente en sus equipos y es necesario un período de adaptación. Inclusive, en este equipo hay dos jugadores nuevos, como Carlos Delfino y Walter Herrmann. Carlitos tiene una energía tremenda, muy buenas piernas y gran explosividad. Walter es una opción como la del Chapu (Nocioni), es fuerte, define bien y puede tomar muchos rebotes. También hay que considerar que Hugo (Sconochini) no jugó el Diamond Ball por el problemita en la rodilla. Es decir que hay que estar tranquilos.

A veces me preguntan si algo cambió en el grupo cuando perdemos partidos. Y puede ser. Casi todos formamos familia, vivimos lejos de nuestros padres, tenemos temporadas muy intensas y prácticamente no podemos tomarnos vacaciones. Pero nadie nos pone un revólver en la cabeza para vestir la camiseta de la selección. Lo hacemos porque queremos y tenemos la ilusión de llegar al podio en los Juegos Olímpicos.

Será muy difícil, hay equipos muy fuertes, nada que no supiéramos desde antes, claro, y ninguno imbatible. Pero reitero, hay un pelotón de siete equipos muy parejos y una noche muy buena o muy mala te cambia la historia. Lituania juega con mucho oficio y solidez, es un equipo peligroso y tiene grandes tiradores como Sarunas Jacikevicius y Arvydas Macijauskas. Pero eso lo sabemos todos los que jugamos, como yo hace dos años, en Europa. Serbia y Montenegro no tendrá a Peja Stojakovic y a Vlade Divac, sus líderes, pero eso puede potenciarlos y unirlos más como grupo. España también está terrible, pero no me sorprende. Hasta lo del Dream Team era previsible, porque son jugadores jóvenes que no conocen las reglas FIBA. Hay que seguir tranquilos, buscando el mejor nivel para el día que comiencen los Juegos Olímpicos.

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