

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.


SAN ANTONIO, Estados Unidos.– Hace falta solamente prestar un poco de atención en las calles que rodean el Álamo, el corazón de la ciudad, o detenerse en las charlas que los fanáticos amenizan con cervezas en el estadio, para advertir que este modelo de Spurs está muy abajo de sus competidores en la Conferencia Oeste. No sólo por cuestiones deportivas, que quedaron en evidencia en los primeros tres juegos de la serie con Golden State , sino también por la manera en que se conformó este equipo al comienzo de la temporada.
Algunas apuestas a futuro (Dejounte Murray, Bryn Forbes), algunos gastos anteriores que no llegaron a cumplir plenamente las expectativas (Pau Gasol y Rudy Gay) y el golpe de no contar con su estrella (Kawhi Leonard) convierten al plantel en el menos poderoso de los playoffs en la conferencia, incluso en cuanto a lo económico.
San Antonio está 22.978.540 dólares por debajo de Warriors respecto a salarios. Para esta temporada la franquicia de Oakland gastó US$ 137.607.884 en ese rubro y es la segunda que más dinero desembolsó, detrás del Cleveland Cavaliers de LeBron James: 137.718.426 dólares. Spurs ocupa este año el 16º lugar en la NBA en ese sentido, ya que destinó a su plantel US$ 114.629.344. Cualquiera podría asegurar que tener jugadores más costosos siempre es una llave del éxito, pero no necesariamente ocurre: cuando consiguió su último anillo, en 2014, Spurs tenía una diferencia de presupuesto muy importante respecto a su adversario, el más opulento Miami Heat. Sucede que el talento de aquel equipo dirigido por Gregg Popovich era muy superior al que posee en esta temporada. En la 2017/2018 la franquicia de Texas no logró sostener esa marca de calidad a bajo costo y está sufriéndolo frente a Warriors.
Un repaso a la alineación de cada equipo en esta serie pone en contexto las distancias entre uno y el otro; tampoco en eso gana el equipo de Manu Ginóbili. El quinteto titular de Warriors deja en claro por qué está, en términos salariales, 24.309.013 dólares por encima del de San Antonio. Golden State salió a jugar al tercer partido con estos muchachos: Klay Thompson (cobra US$ 17.826.150 en esta temporada), Andre Iguodala (14.814.815), Draymond Green (16.400.000), Kevin Durant (25.000.000) y JaVale MacGee (2.116.955). Spurs, por su parte, presentó esta formación: Dejounte Murray (1.312.611), Patty Mills (10.714.286), Danny Green (10.000.000), Rudy Gay (8.406.000) y LaMarcus Aldridge (21.416.010).
Ahora bien, alguien podría esgrimir que a San Antonio le falta su estrella, Kawhi Leonard. Pero no es menos cierto que Golden State no tiene a Stephen Curry. Dos tremendos basquetbolistas difíciles de comparar en cuanto a lo que ofrecen en la cancha. Más fácil es medirlos entre sí en el juego de cotizaciones: por la 2017/2018 el base de Warriors recibe 34.682.550 dólares, y por la 2018/19 cobrará 37.457.154 (la proyección de su salario hasta la 2021/22 alcanzará US$ 45.780.966), mientras que el alero de San Antonio percibe por este campeonato 18.868.625 y por el próximo cosechará 20.099.168 (será agente libre en 2019). Tampoco en ese punto San Antonio le tuerce la muñeca a su rival.
Ahora bien: ¿solamente en la comparación con Warriors queda relegado en cuanto a salarios y poder deportivo? De ninguna manera. En la Conferencia Oeste, el segundo plantel que mejores salarios disfruta es el de Oklahoma City Thunder, con 134.530.140 dólares. Lo sigue el de New Orleans Pelicans, con 120.809.952. Inmediatamente detrás aparece el de Houston Rockets, con 119.898.782. Después se ubica el de Portland Trail Blazers, con 118.630.896, justo por delante del de Minnesota Timberwolves, que aparece en la nómina con 116.070.631. Y después aparece el presupuesto del plantel de Spurs, con solamente Utah Jazz por debajo, ya que la organización de Salt Lake City gastó 105.597.838. Más allá de sus billeteras, todos ellos, salvo San Antonio, se mostraron más competitivos en esta temporada.
Más allá de estas cuestiones, se espera que el próximo duelo en el AT&T Center (mañana, a las 16.30 de la Argentina) muestre a un equipo local más energizado para sobrevivir en la serie y forzar un quinto encuentro en Oakland. Pero no se advierte un escenario favorable para Spurs: Golden State no parece dispuesto a ceder su reinado en ningún rubro de la NBA.



