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La bomba estalló cuando se allanó la casa del sindicado jefe de la barra brava millonaria, Héctor Godoy, más conocido como Caverna. En el operativo, efectuado un día antes de la suspendida segunda final de la Copa Libertadores, se secuestraron 300 entradas y más de 10 millones de pesos. Días después, las esquirlas llegaron hasta el Monumental. La Justicia hizo un procedimiento en el club donde se incautaron soportes informáticos. La banda expansiva continuó y, ahora, el fiscal a cargo de la causa, Norberto Brotto, investiga si River Plate financió a los denominados Borrachos del Tablón con la entrega de tickets para su reventa.
Así lo informaron a LA NACIÓN calificadas fuentes judiciales. "Hay que ser prolijos y determinar las responsabilidades. La hipótesis de investigación es que desde River Plate financiaron a la barra brava con entradas para su reventa. Ahora debemos saber quién o quiénes entregaban los tickets. Por el momento no hay ni dirigentes ni empleados imputados", sostuvo un informante con acceso al expediente.

El artículo 5 del régimen penal y contravencional para la violencia en espectáculos deportivos prevé una pena de entre uno y seis años de cárcel para quien "determinare, promoviere o facilitare de cualquier modo la formación de grupos destinados a cometer delitos" en espectáculos deportivos.
Es decir que la causa que comenzó en abril pasado y que tenía como hipótesis prevista la "reventa de entradas", que está considerada como una contravención, ahora tiene como foco de investigación el financiamiento de la barra brava de River Plate con penas mayores.
El fiscal Brotto espera que el Cuerpo de Investigadores Judiciales (CIJ) del Ministerio Público porteño termine de peritar la notebook secuestrada en el allanamiento realizado en el estadio de River. Por el momento, el expediente judicial tiene siete imputados. Uno de ellos es Caverna Godoy.
"La notebook estaba conectada con las impresoras donde se imprimían las entradas para los partidos. Suponemos que puede haber información importante para la causa y avanzar en poder determinar quién o quiénes les entregaban las entradas a los barras", señaló.
Los peritajes informáticos, según adelantaron los voceros consultados, podrían estar terminados en las próximas horas.
La notebook fue secuestrada en el allanamiento hecho en River el 26 de noviembre pasado. Estaba en una oficina que un detective judicial definió como "oculta y particular". Horas después del allanamiento, desde el club explicaron que de ninguna manera se trata de una "oficina oculta y muy particular", sino del lugar donde se imprimen las entradas de cortesía y sin valor.
"Es mentira de que hayan descubierto una oficina oculta y muy particular. Es el lugar donde se imprimen los tickets que, por ejemplo, tiene los dirigentes y las diferentes subcomisiones del club. Son entradas sin valor y las de cortesía que, por ejemplo, son las que se entregan a las empresas que son sponsor de la institución. Lo que para los investigadores es una oficina oculta, para River es la dependencia más conocida", afirmó una calificada fuente de River Plate.
En el allanamiento hecho en el Monumental, los funcionarios del Ministerio Público porteño y personal de la Policía de la Ciudad secuestraron 320 entradas en blanco, 271 entradas con datos de socios, teléfonos celulares, documentación con datos de socios, planillas, varios dispositivos USB, 34 entradas vigentes para la frustrada final de la Copa Libertadores de América, DVD con información y una notebook.
La causa comenzó el 5 de abril pasado cuando se detectó "una oferta de reventa de entradas por el sitio Mercado Libre para el partido que se jugó ese día en entre River Plate e Independiente de Santa Fe, de Colombia, por la primera ronda de la presente Copa Libertadores de América".
A partir de ese momento, el fiscal Brotto, con la colaboración de la División Conductas Delictivas en Espectáculos Públicos de la Policía de la Ciudad, comenzó a investigar a los responsables de la reventa. "Al cruzar datos y escuchas telefónicas se pudo dar con dos domicilios vinculados a barras de River", agregaron los voceros consultados.
Entonces, el 23 del mes pasado, la jueza penal, contravencional y de faltas Patricia Larocca ordenó allanar el domicilio de Caverna Godoy en San Miguel y el de otro presunto barra, identificado como José Uequin, más conocido como "Bolsa de papa", en Villa Devoto.
En el inmueble de Caverna Godoy se secuestraron 300 entradas para el partido de Copa Libertadoras que River y Boca que debía jugarse 24 horas después y se suspendió por el ataque contra el ómnibus de Boca Juniors.




