Camau Espínola, con la mira en las Federaciones

Camau posa en la pista de atletismo del Cenard
Camau posa en la pista de atletismo del Cenard Fuente: LA NACION - Crédito: Matías Aimar
El Secretario de deportes, que asumió en febrero, ya intervino la CABB y apunta a “profesionalizar” las instituciones; su objetivo es separar lo técnico del plano político
Fernando Czyz
Germán Leza
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29 de noviembre de 2014  • 00:36

Es el máximo medallista argentino en la historia de los Juegos Olímpicos, con las medallas de plata en Atlanta ‘96 y Sydney 2000 y las de bronce en Atenas 2004 y Pekín 2008. Quienes lo conocen del ámbito deportivo, más específicamente del yachting, aseguran que cuando Camau Espínola establece un objetivo hace todo lo posible para conseguirlo. En 2009 fue elegido intendente en Corrientes y el año pasado peleó con Ricardo Colombi hasta el final por la gobernación de la provincia. La presidente agradeció el compromiso de Camau en el Frente para la Victoria con su nombramiento en la Secretaría de Deportes de la Nación . Ahora, Espínola posa para las fotos en la pista del Cenard y comenta que un par de fines de semana atrás volvió a navegar. La última vez había sido en las aguas de la cita en Pekín, hace seis años. Desde entonces, está enfocado en la política y su sueño sigue siendo ser gobernador, tal como se lo confesará más de una vez a canchallena.com.

Mientras tanto, desde que asumió en febrero de este año tras reemplazar a Claudio Morresi , Espínola (43 años) dio señales de cómo será su gestión al haber intervenido en la Confederación Argentina de Básquetbol, entidad envuelta en un escándalo de proporciones.

-¿Puede haber otras intervenciones en federaciones que están bajo la lupa?

-En la CABB había un problema y claramente llevó a la intervención. No sólo por las denuncias de los deportistas, sino también por toda una consecuencia de acciones. No es que estemos buscando la intervención. Nuestra política es que las federaciones funcionen mejor ¿Cómo nosotros podemos ayudar para que el sistema funcione bien y a la vez ir actualizando y acompañando a las federaciones? Muchas de ellas son pequeñas y no tienen estructura para poder crecer. Por ahí tienen un deportista con un buen resultado o son federaciones que pueden tener un alto desarrollo en la Argentina. Queremos que el sistema funcione mejor y que las federaciones tengan una actualización en función de las chances competitivas de la Argentina y en el desarrollo del deporte.

-¿Qué cosas que te preguntabas como deportista pudiste hacer luego como dirigente, y cuáles son mucho más difíciles de lo que te imaginabas?

-Me di cuenta de que un dirigente no hizo determinada cosa porque no la vivió y no puede entenderlo. Estoy tratando de simplificar los mecanismos de lo cotidiano. O trabajo con la federación para que tenga un funcionamiento más eficiente, o lo aplico desde el Enard o la Secretaría de Deportes para garantizar que no existan esos problemas hasta que la federación funcione mejor. La federación tienen sus tiempos, como así también sus sistemas electorales, pero yo, como Estado, no puedo lavarme las manos para garantizar que los deportistas puedan desarrollarse en el "mientras tanto".

-¿Es difícil sentarte con un presidente de una asociación que no está aggiornado e intentar cambiar su modo de pensar?

-Con algunos se puede hablar y con otros por ahí es más difícil. Estamos trabajando para que haya mecanismos desde el Enard para que garanticen que ese sistema funcione. Hasta que se dé una renovación natural… porque si no el tiempo pasa. Para los Panamericanos de Toronto sí, falta un año, para los Juegos Olímpicos de Río , dos. ¿Cómo hago para que en este corto período yo pueda dar un acompañamiento, mientras lo otro se renueva o no? Después es un proceso de las federaciones, donde hay que respetar la institucionalidad de cada una de ellas. Pero como Estado, yo impongo un sistema que funcione, con autonomía en las decisiones.

Espínola lleva 10 meses de gestión y, al menos que sea ratificado en el cargo y que él acepte, luego de las elecciones presidenciales de octubre de 2015, su tiempo de trabajo no será mucho. "No importa si tengo medio año o dos. Lo que importa es poder incorporar nuevas ideas a una política que debe ser de Estado", responde este ex atleta acostumbrado a los podios y hasta a la corona de laureles en Atenas 2004. Entre las metas que se propone como funcionario, una de sus preocupaciones esenciales, asegura, es separar lo técnico de lo político. Es decir, que las decisiones técnicas por las cuales se envía o no a un deportista a los Juegos Olímpicos, por ejemplo, no estén supeditadas a lo político. Para ello, apuesta a diseñar un sistema a través del Ente Nacional de Alta Rendimiento (Enard) , en donde un equipo de metodólogos especialistas en cada deporte diseñe una planificación a largo plazo. Y que la decisión de estos especialistas sea independiente del humor político de turno que reine en las federaciones: "Que no tengan que discutir con la federación, en la que muchas veces el interés pasa por otro lado, que lo entiendo, pero como Estado yo le tengo que garantizar a los deportistas que tengan una planificación porque el recurso lo tengo". Y agrega: "El problema es cómo encontramos la gente", admite Camau, en cuanto a los especialistas del Enard en cada deporte que deberían hacer esa planificación.

-¿En qué estado encontraste la Secretaría y qué temas están todavía en el debe?

-Primero que la infraestructura y todo el sistema del Enard ha crecido mucho en los últimos años, trabajando con la posibilidad de seguir mejorando alguna infraestructura. Estamos esperando los momentos para poder ejecutarlo. Una de las prioridades es que el sistema de las becas pueda darse en tiempo y forma, tanto para los deportistas como para los entrenadores. Lo hemos logrado. Hoy, la Secretaría trabaja mucho en el deporte de inclusión, pero también en la generación de la base del deporte en la Argentina para que haya más chicos que se ejerciten, que el día de mañana representen al país a nivel competitivo. Y eso hoy está funcionando. Lo vemos en la cantidad de jóvenes de todo el país, casi un millón, que participan de los torneos Evita, y ver que en las finales participan casi 18.000 en el Cenard.

-¿Cómo ves la potencialidad argentina para generar más infraestructura?

-Hay mucha infraestructura que se está construyendo: Concordia, Mendoza, Chaco, un centro en la altura de alto rendimiento que se está proyectando en La Rioja, en Tucumán hay una alternativa… Una vez que esté resuelto el tema de la infraestructura, hay que trabajar en cómo se distribuye o cómo se utiliza eficientemente esta infraestructura por regiones. Creo que igual el Cenard queda chico. Es un desafío empezar a hacer otros centros exclusivos de alto rendimiento. Porque hoy hay otros modos de entrenamiento que deben actualizarse y también es un desafío hacer un centro más acorde con lo que es hoy el desarrollo del deporte en la Argentina.

-Después de tres años de crecimiento presupuestario, la proyección de la Secretaría para 2015 no crece. ¿Es porque el Enard empieza a cobrar más importancia a la hora de cubrir el alto rendimiento?

-Uno ve el presupuesto, pero eso no significa que después no siga aumentando. Es un Ministerio que abarca muchísimo y tiene la posibilidad –más allá del presupuesto exclusivo de la Secretaría- de terminar haciendo siempre más actividades. De hecho, si uno observa cómo aumentó el presupuesto este año, seguramente 2015 seguirá incrementándose en función de las iniciativas que vayamos haciendo. Entonces lo del presupuesto es relativo… Hay eventos que la Secretaría no cubre, pero sí termina bajo la órbita del Ministerio [de Desarrollo Social] por la característica del evento. En 2015 se hará el Mundial de trasplantados y es un evento importante donde está la Secretaría, pero también el Ministerio de Salud.

Espínola destaca la creación del Enard, ente autónomo que se financia con un impuesto al 1% de la facturación de los celulares, y que en diciembre cumplirá 5 años desde su nacimiento. Afirma que mientras que antes el deportista tenía que pagarse un viaje para competir y luego el dinero se lo reintegraba vía Secretaría de Deportes (si es que su federación cumplía con los requisitos necesarios), hoy los traslados y los viáticos son financiados por anticipado por el Enard. Además, asegura que habrá algunos cambios en el funcionamiento del ente: "Hoy hay deportes que podemos desarrollar, como las pesas. Pero para desarrollar ese deporte, el Enard no tenía en su normativa la chance de contratar un entrenador de alto nivel. Bueno, esos son algunos cambios: que empiece a desarrollar el deporte, trayendo un entrenador para las pesas, disciplina que puede dar muchas medallas y tiene un potencial enorme en nuestro país".

-¿Y en este contexto sentís que los deportistas ya no tienen excusas en cuanto a apoyo económico?

-Hay que seguir puliendo el sistema, en la medida de los mayores recursos y una mayor demanda. Pero sí: hoy estamos en condiciones de resolver gran parte de los problemas que se tienen y trabajando para ser eficientes en otros problemas.

La Secretaría de Deportes, que depende del Ministerio de Desarrollo Social. Para 2015 el programa (17) "Desarrollo y Fomento del Deporte Social y del Deporte de Alto Rendimiento" pidió $ 239,02 millones, que representan un 30,6% menos respecto de los $344,48 millones que tiene asignados para 2014. Este año dispuso originalmente de $177,28 millones que luego fueron ampliados.

Más información: La visión de Camau rumbo a los Juegos de Río

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