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Volvió a entrar en su nueva cancha. Ya no pisa el pasto, ahora se apoya en la palabra. Luego de un tiempo de silencio, Javier Castrilli habló otra vez. Y sus opiniones siempre repercuten, tanto que desde seis meses atrás, hay una causa en la Justicia sobre sus denuncias...
En el quinto piso del Palacio de Tribunales está el Juzgado de Instrucción Nº 21, del magistrado Mauricio A. Zamudio. Allí está radicada la causa 90.197/98, iniciada el 5 de octubre del año último. En dicho despacho han declarado más de 50 personas, la mayoría del ambiente arbitral.
La causa fue iniciada por pedido del ex referí Guillermo Marconi, que se convirtió en la parte querellante solicitando que se investigue la veracidad de los dichos de Castrilli sobre las presiones a los árbitros, ya que él y su gremio, el Sadra, se sintieron perjudicados. A raíz de esto, el fiscal Marcelo Retes pidió que se actúe. Hoy, la investigación supera los cinco cuerpos, más de lo que suele ocupar un homicidio...
Después de 200 días de investigación, hay una clara conclusión: lo más probable es que la causa quede archivada por inexistencia de delito. Esto no significa que no se haya acreeditado la veracidad de las denuncias, sino que no se encontraron elementos para establecer una figura delictiva. Para esto, hay algunos puntos fundamentales en la investigación del juez: Los árbitros jugaron en contra de Castrilli. La gran mayoría de los referís que declaró ante Zamudio le restó trascendencia a las denuncias del Sheriff, cuando dijo que desde la dirección del Colegio de Arbitros, Jorge Romo recomienda mirar el color de las camisetas. Algunos referís, inclusive, dijeron que esas frases no existieron. Si los supuestos perjudicados no se sienten afectados... El espíritu, fuera de la cancha. La famosa interpretación del reglamento se prolongó hasta el Palacio de Justicia. Quedó claro que no existió unanimidad en el espíritu de las frases vertidas en aquella famosa reunión. Castrilli consideró que las advertencias de Romo estaban fuera del reglamento. Muchos de sus compañeros afirmaron ante Zamudio que eso se expresó como un adoctrinamiento, en el marco de una charla de tono informal del Colegio. Que mirar camisetas es sólo parte de una serie de consejos sobre el entorno. Muy pocos árbitros declararon haber notado en esas sugerencias de Romo algo raro. En este grupo, el más ferviente defensor de Castrilli fue Jorge Scazziotta.
El temor reverencial. Esta figura se usa en la Justicia para nombrar a aquellos que tienen miedo de declarar por temor a represalias posteriores. En este orden, se cree que muchos árbitros se cuidaron en sus declaraciones para evitar quedar mal parados en su ámbito laboral.
La ética. Más allá del recorrido de la causa, la investigación llevaría al descreimiento de que este sistema de régimen arbitral sea el apropiado. Los opositores atacan diciendo que es antiético que los referís dependan de la AFA, de los clubes y, por ende, de los dirigentes. Por eso se ve con buenos ojos el funcionamiento en España, donde los referís no dependen de la Federación.
Los plazos legales. Si bien todavía no hay una fecha determinada para dar un cierre a la causa -se pueden pedir postergaciones-, se quiere terminar rápido con el tema. Como todos los jueces argentinos, Zamudio está sobrecargado de trabajo (maneja, por ejemplo, el caso Jimena Hernández). Y no le interesa tener una causa de fútbol, que genera tanta repercusión en la opinión pública, abierta por siempre. Por eso, se calcula que antes de mitad de este año habría una resolución, sin encontrar los elementos suficientes para establecer un delito.
Las otras causas. El fútbol mueve demasiados intereses y eso quedó comprobado en el juzgado Nº 21. "Todos quieren sacar una tajada", deslizó una fuente judicial al establecer un análisis sobre los testigos que declararon. En lugar de hablar sobre esta investigación específica, muchos árbitros despedidos privilegiaron sus conflictos personales con la AFA. Esto perjudicó a Castrilli. Huracán fue todavía más allá: intentó hacer una presentación para que se anulen los descensos. En cuanto a los testigos famosos, fueron llamados Fabián Madorrán, Héctor Baldassi, Luis Oliveto (de quien se esperaba un testimonio más fuerte) y el periodista Elio Rossi. También será citado Aldo Proietto, director de El Gráfico. Conclusión final. Esta vez, la Justicia no parece poder jugar en favor del Justiciero.

