

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
LA SERENA.– Querían ver el debut de la Argentina en La Serena y llegaron hasta el estadio La Portada, pero fueron interceptados por la policía en uno de los ingresos cuando, con entradas en mano, intentaban pasar entre las 16.300 personas que llegaron al ver el partido. Jorge David Torres, el jefe de la barra brava de Argentinos Juniors, y Ulises Dante Marchesotti, otro de sus líderes, son dos de los más de 1500 argentinos calificados como "violentos" y que tienen prohibido el ingreso a los recintos en los que se disputa la Copa América. Ninguno será deportado. Tampoco quedarán recluidos en una cárcel, mientras no cometan delitos ni tengan órdenes de detención pendientes, pero ya es más difícil que intenten de nuevo llegar a las tribunas.
El coronel Rolando Casanueva, prefecto de la IV Zona de Carabineros de Chile, explicó a La Nacion que eran 500 los efectivos destinados a la seguridad en el estadio. Todos tenían las referencias fotográficas y los nombres de los que no pueden entrar. Al detectar a uno, debían "conducirlos a una unidad policial para establecer su identidad. No corresponde la detención, sólo el impedimento de ingresar".
El prefecto dijo que una vez en la comisaría, se contrastó la información de los argentinos con Extranjería y con los agentes de la Policía Federal que tienen base en Santiago y que trabajan especialmente en una oficina de cooperación internacional. Aunque ambos aparecen en la lista que entregó hace un mes la Policía Federal, ya se sabía que habían logrado entrar al país, pese a que un convenio de los miembros del Mercosur permite negarles el ingreso a personas indeseables en un espectáculo deportivo. Después del control, fueron dejados en libertad.
La organización de la Copa espera la llegada de más de 3000 barras bravas de las selecciones que participan en el campeonato, sin contar a los locales. Desde la Argentina, los más osados anunciaron en las redes sociales que ya tenían las entradas y que nada les impediría estar en La Serena y Viña del Mar. Es el caso de los barras de Lanús, Godoy Cruz, San Martín de San Juan, Rafaela, Belgrano, Huracán y Vélez, además de Pablo "Bebote" Álvarez, ex líder de la barra de Independiente, quien a través de su abogada aseguró que estuvo dos meses trabajando para estar.
José Roa, director del Plan Estadio Seguro, del gobierno de Chile, comentó que son los organizadores del certamen los encargados de efectuar los controles de identidad en los estadios y que para el partido contra Uruguay continuarán con el mismo procedimiento, pese a que se espera un poco más de intensidad entre las hinchadas.
Para Rolando Casanueva, el partido entre Argentina y Paraguay fue un éxito desde el punto de vista de la seguridad. "Hubo un ambiente familiar, nada que alterase la tranquilidad del sector. Aparte del caso de los dos argentinos, solo hubo cuatro notificaciones por reventa de entradas (ya no es delito en Chile) y una infracción por consumo de marihuana. No hubo desórdenes en la vía pública y esperamos que para el clásico contra Uruguay (mañana) ocurra lo mismo". La policía civil PDI, en tanto, detuvo a una mujer de nacionalidad colombiana con una credencial falsificada que dijo haber adquirido afuera de La Portada en 500 dólares.
De cara al match de mañana, el coronel Casanueva agregó: "Solo tendremos modificaciones en la entrada al estadio para asegurar mejor el ingreso, porque a la llegada de los buses con las selecciones se observó a mucha gente caminando por la avenida, frente a ellos, lo que era muy peligroso".



