Crisis en Real Madrid: mientras Solari resiste, Mourinho dice que no tiene problemas en volver

Fuente: LA NACION
Claudio Mauri
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5 de marzo de 2019  • 21:40

Con la mirada vidriosa y los hombros vencidos, un desolado Santiago Solari conservó la hidalguía para ir a saludar a su colega Erik Ten Hag. El Indiecito, parado en la zona técnica, había aguantado con estoicismo cada uno de los cuatro goles de Ajax y el desencanto de un estadio que se iba vaciando a medida que se consumaba la histórica victoria holandesa.

Si no fue el último partido del técnico argentino, no le quedarán más que los que restan para completar una temporada que ya está completamente perdida a principios de marzo. Difícil sobrevivir a lo que fue la peor derrota de Real Madrid en el Santiago Bernabéu por copas europeas. El 4-1 de Ajax lo dejó eliminado en los octavos de final, algo que no le ocurría desde 2009/10, cuando en la misma rueda lo despidió Lyon, el prólogo de lo que sería la destitución del ingeniero Manuel Pellegrini, en épocas en las que el presidente era el mismo que ahora: Florentino Pérez.

Consultado por su futuro, Solari dio a entender que no está dispuesto a dar un paso al costado, cuando aun no se sabe qué determinación tomarán los dirigentes: "No asumí en un momento tan difícil del club para rendirme. La temporada continúa, hay una distancia considerable en LaLiga, pero el Real Madrid siempre vuelve más fuerte, así lo marca su historia".

El mejor club del Siglo XX, según lo dictaminó la FIFA, ya tiene la que puede ser su peor semana de esta centuria. Difícilmente la vuelva a pasar tan mal, a sentir tanta impotencia y dolor. En seis días fatales se quedó afuera de la final de la Copa del Rey, muy relegado en LaLiga y en la cuneta de la Champions League , en la que este martes abdicó un reinado de más de 1000 días, en los que transitó como tricampeón. Las tres frustraciones fueron ante su público en el Santiago Bernabéu, con un gol decorativo (el descuento de Asensio) en 270 minutos. Tras haber sido doblemente víctima de un Barcelona mejor estructurado y con más pegada, un desinhibido Ajax lo sentenció en Europa con una goleada por 4-1.

De tan fundido que está este Real Madrid, ni siquiera pudo defender el 2-1 que se había traído de Amsterdam. Antes de los 20 minutos ya perdía 2-0, tras estupendas jugadas y asistencias del serbio Tadic para los tantos de Ziyech y Neres. La jornada aciaga no le daría respiro. En un equipo físicamente desgastado y mentalmente abrumado, a los 35 minutos se quedaba sin dos delanteros por lesión: Vázquez, con el gesto contrariado, salía por una molestia muscular, y Vinicius, en medio de un llanto desconsolado, se iba renqueando tras finalizar un ataque.

Los 4000 hinchas del Ajax ubicados en la quinta bandeja se sintieron transportados a jornadas históricas del club, cuando Johan Cruiyff lo llevó a un triplete en la década del 70 y el estricto Louis Van Gaal lo dirigió en la última conquista, en 1995. Ahora tiene al eficiente y ordenado Nicolás Tagliafico en el lateral izquierdo, rodeado por compañeros que no figuran en la gran vidriera del Viejo Continente, pero que representan el ADN futbolístico inalterable en el tiempo: 4-3-3- para un juego asociado, intensidad, apertura a las bandas y futbolistas con un perfil técnico bien trabajado, con un exponente (el volante interior Frenkie De Jong, 21 años) que Barcelona ya se aseguró para la próxima temporada.

Real Madrid perdió sus últimos cuatro partidos en el Bernabéu, algo insólito. El tercero de Ajax, golazo de Tadic, se produjo luego de una larga intervención del VAR para determinar si la pelota había salido o no por un lateral en la acción previa. El descuento de Asensio no dio para la ilusión porque al rato llegó la estocada final de Ajax con un tiro libre de Schöne.

En uno de los palcos estuvo Sergio Ramos, protagonista de otro error estratégico, de subestimación de la realidad del equipo. En la ida, cuando faltaban segundos para que se materializara el triunfo por 2-1, se hizo amonestar para acumular dos amarillas y cumplir la suspensión en el desquite, con la pretensión de "limpiarse" de tarjetas para los cuartos de final. Quizá debieron tener en cuenta otros antecedentes: Real Madrid había perdido los tres partidos anteriores por Champions League en los que no había estado Ramos. El cuarto no fue la excepción. El destino agregó más sarcasmo: mientras observaba el partido en el palco, Ramos era filmado para el documental sobre su carrera que está preparando Amazon. Solari terminó reconociendo lo que fue una equivocación: "Sí, hoy echamos de menos a Sergio Ramos, a nuestro capitán".

Una semana nefasta para Real Madrid, que traerá consecuencias y pases de facturas. Uno de los referentes, el lateral Carvajal, fue elocuente pocos minutos después de terminado el encuentro: "Llevamos una temporada de mierda".

Solari, cuando todavía le quedaba un resto de ironía, había dicho en la conferencia de prensa previa al partido que su puesto tiene más candidatos que Julia Roberts. Por cierto, pese a su elegante estampa, no son las horas más seductoras del Indiecito.

Solari asumió a principios de noviembre, luego de que el 5-1 de Barcelona (sin el lesionado Lionel Messi) eyectara del banco a Julen Lopetegui. Tuvo un comienzo auspicioso, con cuatro victorias consecutivas entre las tres competencias oficiales (LaLiga, Champions y Copa del Rey). La primera alarma se encendió con el 3-0 que le asestó el humilde Eibar. Mientras tanto, Solari iba tomando decisiones de peso, al relegar al banco a Marcelo y Bale para promover a Reguilón y el brasileño Vinicius Junior, arribado desde Flamengo y al que había dirigido en el Castilla.

La obtención del Mundial de Clubes, con cómodos triunfos ante Kashima Antlers y Al Ain –sorpresivo verdugo de River en las semifinales–, hacía suponer que el equipo estaba en un progresivo ascenso, aunque siempre se proyectaba la sombra de los 50 goles por temporada que Cristiano Ronaldo se había llevado a Juventus. Ese condicionante se reveló con toda su crudeza en las últimas dos semanas. Real Madrid perdió cuatro de cinco cotejos y sólo marcó cuatro goles.

El domingo, el Madrid visitará a Valladolid por LaLiga, en la que está a 12 puntos de Barcelona, cuando quedan 36 en juego. Solari se ve sentado en el banco, mientras José Mourinho expresó que "no tendría problema en volver a Real Madrid". Florentino Pérez pretendía al portugés para reemplazar a Lopetegui, pero por entonces dirigía a Manchester United. Ahora está libre para escuchar propuestas.

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