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GENOVA, Italia (Especial).- Ya hacía un par de semanas que Ariel Arnaldo Ortega no era noticia. Algunos flojos partidos, esa gambeta endiablada que había perdido desequilibrio y una marcha descolorida en el alicaído Sampdoria. Pero ayer volvió a la notoriedad..., aunque el motivo estuvo muy lejos de una cancha de fútbol. Ortega, de 24 años fue detenido en una calle céntrica de esta ciudad por conducir ebrio, cuando viajaba en compañía de sus compañeros Gastón Córdoba -el ex jugador de Estudiantes y Racing- y el brasileño Caté.
La policía genovesa intervino alrededor de las 4.30 de la madrugada de ayer, luego de que una persona, mediante de un llamado anónimo, se quejó por las peleas y ruidos que estaban provocando frente a una plaza los ocupantes de un automóvil Mercedes-Benz. Se trataba de Ortega y los otros dos futbolistas de Sampdoria. Lo interceptaron y demoraron en un destacamento policial, donde se les realizaron los controles de alcoholemia que, en los casos de Ortega y Córdoba , estuvieron muy por encima de los límites permitidos.
El ex volante de River y Valencia fue acusado por manejar ebrio y por molestias en la vía pública , mientras que a Córdoba también se lo observó por ebriedad y por amenazas a la autoridad , ya que en el informe quedó asentado que el ex volante de Racing increpó a los efectivos con la siguiente frase: "No cuenten nada, cuidado porque somos futbolistas, no somos extracomunitarios". El único que no recibió cargos fue Caté.
El agente policial Sebastiano Salvo dijo que se le quitó a Ortega su licencia de conducir -ahora podría ser revocada hasta por seis meses- y se le confiscó el automóvil, a la espera de que un juez tome cartas en el asunto. "Ortega no podía siquiera permanecer en pie", dijeron fuentes policiales al referirse al argentino, que fue adquirido por la entidad de Génova para la presente Liga italiana en 12 millones de dólares.
Tras sufrir el breve arresto, Ortega se recluyó y evitó formular declaraciones. Este episodio ahora amenaza con condicionar su futuro en el calcio . Por ejemplo, las primeras especulaciones en Italia señalaron que esto podría cerrarle las puertas para una hipotética transferencia a un club más poderoso. Y también, el incidente puede poner fin a la estada en Sampdoria de Córdoba, que no ha conformado.
El técnico Luciano Spalletti no habló y postergó para la práctica de hoy la aclaración del tema con el mismo Ortega. "Antes de decir cualquier cosa, Spalletti quiere hablar cara a cara con los tres jugadores", dijeron allegados. Tampoco hubo ninguna comunicación oficial del club, ya que el presidente Enrico Mantovani no se encuentra en Génova.



